Es posible que alguna vez te lo hayas planteado, no de forma consciente, pero sí le habrás dado vueltas a tu cabeza, o lo habrás comentado con tus amistades o pareja.
A veces puedes haberte sentido mal por no haber hecho nada, pero tus familiares han mostrado un comportamiento distante y tú no sabes cual es el motivo por el que lo hacen, pero te afecta, y poco a poco vas cambiando tu actitud porque internamente no te sientes bien, y ves que ellos de repente modifican su atención hacia ti y te sientes mejor. Ahí has dado un paso hacia tu esclavitud, existen muchas formas de maltrato psicológico y dominación sobre las personas que no necesariamente tienen que ver con las malas palabras o el abuso físico o sexual.
Existen formas de manipulación mucho más sutiles que a largo plazo pueden ir mermando tu autoestima, lamentablemente, se suelen dar en las familias este tipo de comportamientos, los cuales provienen de las pasadas generaciones, la repetición de patrón, lo que les hicieron a tus padres, te lo harán a ti, quizás cambien alguna cosa, pero inconscientemente, se moverán a modelarte de una forma determinada, a ponerte el sello, la herida, la carencia, que caracteriza a tu clan, y tú, por querer sentir la integración en la familia, sentir que te respetan, que te aceptan, te irás anulando. Nuestro cuerpo, este recipiente que habitamos, tiene unos centros de gestión, uno mental, otro emocional, otro físico material, otro sexual creativo.
Estos centros cuando vienes al mundo funcionan de maravilla, están todos conectados con tu ser esencial. Imagina que eres como una radio, con los diales perfectamente ajustados a tu sintonía, y tu familia te coge y empieza a girarte los diales para ajustarlos a la sintonía que emiten ellos, como no quieres que te abandonen te dejas hacer, y poco a poco, vas ajustándote a una sintonía que no es la tuya por naturaleza.
Es entonces cuando esos centros, comienzan a desarrollar, por desajustes, los egos. Son partes de tu niño interior dañado que reclaman atención, desde la dominación, la sumisión, en base a lo que hayas vivido en infancia y adolescencia sobre todo. Terminas normalizando, lo que no es normal en ti. Hablo de todo esto con más extensión en mi libro.
Cómo detectar una familia tóxica
La mayoría realizan este tipo de ajustes en sus hijos, pocas familias son las que permiten que sus hijos se desarrollen con la libertad de reconocer quienes son realmente. Los contratos de repetición familiar se mueven entre las órdenes y las prohibiciones. Ahora te comentaré rasgos comunes de manipulación de las familias más tóxicas:
1. Abuso psicológico con los silencios
¿Te ha pasado alguna vez en tu infancia que has logrado algo importante, se lo has transmitido a tus padres y no te han dicho nada? ¿O bien que les has comunicado algo que para ti era importante y no te han prestado ningún tipo de atención?
Estos comportamientos generan un daño psicológico fuerte en la niñez, ya que no sientes atención, ni valor, por lo que, tu autoestima se va mermando, desarrollas rabia por la falta de cariño y deseos de agredir físicamente a tus padres, para que te presten atención, también puede generar que tú entres en proceso de autodestrucción de diferente umbral, para llamar la atención de tus padres.
Este tipo de comportamientos se dan en padres que no han sido valorados por sus familiares, por lo que al no tener integrado ese comportamiento, tampoco saben cómo valorar a sus hijos, e inconscientemente, sienten envidia por los logros ajenos a ellos, por lo que una forma de rebajar tu valía personal, es desde el silencio.
También buscarán hacerte sentir mal a través del silencio incómodo cada vez que te comportes de una forma que no encaje con su forma de percibir las cosas, es posible que el silencio venga acompañado por miradas inquisidoras o directamente que pasen olímpicamente de ti.
2. Desvalorización verbal.
Les dices que quieres hacer algo y te dicen que es muy difícil, te ponen límites a todo lo que ellos no han sido capaces de llegar. Cada vez que haces algo, te lo desprecian de forma sutil, con frases como: «No está mal», «podrías haberlo hecho mejor», «no vales para eso», «eso no va a llegar a ningún sitio».
Te generan la creencia de que no mereces llegar a ningún sitio, de que realmente no tienes un talento especial, esto viene porque ellos en su día también fueron despreciados por sus padres y lo proyectan sutilmente.
Con la repetición de estas frases se generan creencias sólidas de negación de nuestra propia capacidad para avanzar en la vida, que acaba comportando neurosis de fracaso, depresión, tristeza, incapacidad para salir adelante con los proyectos, ya que el programa adquirido te dice, que no puedes conseguir nada por tus propios medios para no superar a nadie de tu familia.
3. Comparativas constantes
Si realizas algo es posible que te digan que ellos lo hicieron mejor. Si te pasa algo que te afecta, te dirán que ellos lo pasaron peor que tú, independientemente de lo que les digas, ellos no dejarán de compararse contigo en todo, y siempre, ellos habrán hecho las cosas mejor, o lo habrán pasado peor.
El caso es no empatizar con tu situación y alimentar su victimismo, su narcisismo, para ser el foco de atención constante, y lo peor, es que si no les prestas atención, es posible que incluso te digan que eres mala persona por no hacerlo, también te pueden llamar egoísta por hablar de tus problemas o como te sientes, lo que fomentará que acumules sentimientos de culpabilidad, malestar, e incapacidad de abrirte emocionalmente a tus padres, lo que terminará derivando en frustración y problemas de gestión emocional al no sentir un apoyo verdadero.
4. Invasión territorial
Puede ser muy sutil, en la infancia y adolescencia, puedes encontrarte en tu habitación objetos de tus padres, y que ellos digan que no tienen espacio en su habitación, también que te tiren cosas sin pedirte permiso, que te vayas por una temporada y a la vuelta te encuentres tu habitación convertida en un cuarto trastero.
También, cuando abandonas la casa, pueden ser muy invasivos, con constantes llamadas de control, preguntas para saber qué haces, con invasión de tu privacidad e intimidad que tú toleras porque es lo que has normalizado, también pueden darte ropa de ellos sin que tú la pidas, o demandar de forma impositiva que comas lo que ellos hagan, sin preguntarte si te apetece.
Constantemente te imponen que aceptes lo que te dan, sin preguntar si realmente lo quieres, en el caso de que los rechaces, pueden decirte que eres mala persona, no son conscientes de que lo que buscan no es darte a ti, sino complacer su ego infantil repleto de carencias de atención.
Esto puede llevar a problemas económicos y materiales en la edad adulta, ya que se nos programa a que no somos capaces de abastecernos por nosotros mismos y no merecemos nuestro propio espacio. El programa de clan de tus padres es que ellos posiblemente, o se criaron en una familia numerosa donde no tuvieron espacio para ellos, compartiendo espacios reducidos con sus hermanos, o bien no fueron hijos deseados por sus padres, por ejemplo. La forma de transmitir ese programa inconsciente es a través de la invasión de tu espacio material.
5. Imposición
Te ordenan que obedezcas sin tener en cuenta tu forma de sentir la vida. Esto es muy dado en las reuniones familiares, siguiendo las tradiciones establecidas por la sociedad, donde habitualmente, la gente hipócrita en la familia te obliga a ir. Muchas veces podemos renegar de la familia y de asistir a este tipo de reuniones y pueden hacernos sentir muy mal al respecto, por desobedecer.
También se nos puede obligar de forma sutil a estudiar una carrera determinada u oficio, para seguir el mismo camino que el resto de familiares, generando un enorme malestar a los hijos, ya que se sienten con la obligación de complacer a sus familiares, de darles felicidad a ellos, en vez de encontrar su propia felicidad. También que te vistas y te comportes de una forma determinada. Esto deriva al final en una castración muy fuerte de la personalidad, donde si no eres una persona sumisa a lo que dicen, te pueden hacer sentir mala persona.
6. Chantaje emocional
Pueden jugar con victimización cada vez que rebatas sus argumentos, haciéndote sentir mala persona por no opinar igual que ellos, también que te ofrezcan algo material a cambio de que tu cedas, esto también es común, muchas veces pueden ofrecerte algo, pero luego lo emplearán para atacarte, también pueden atacarte diciéndote todo lo que han hecho por ti y lo que tú no haces por ellos, asignándote el deber de corresponderlos, como si les debieras algo por haber nacido.
Esto termina conformando una personalidad anulada, posesiva, dependiente emocional y necesita de mucha atención constante, también alta susceptibilidad.
7. No se disculpan
Pueden haber hecho algo que no es correcto y no te pedirán disculpas, de hecho, es posible que incluso manipulen los hechos y sus argumentos para evitar tomar responsabilidades. Son comportamientos muy inmaduros e infantiles, pero también se dan con frecuencia. Prefieren echarle la culpa a otra persona para desplazar su comportamiento.
Pueden atacarte por algo que no hayas hecho, simplemente para desahogarse, pueden herirte sin motivo alguno, porque son incapaces de expresar sus emociones y así lo expresan.
Esto es producto de que en su infancia pueden haber sido muy atacados por todo constantemente, generándoles un sentimiento de culpabilidad tan alto y elevado, que serán incapaces de asumir lo que han hecho, llegando al punto de mentirse a si mismos.
8. No quieren ver la realidad
Esto es muy común en las familias, esconder las miserias de sus familiares, sus defectos, independientemente de la gravedad que tengan, no quieren ver las cosas tal como son, y cuando uno de sus hijos quiera mostrarles la verdad, pueden atacar con agresividad, insultos, reproches, amenazas, para que el hijo se sienta mal, también pueden tratar de convencerlo de que su percepción de la realidad es la incorrecta, y pueden pasar muchos años para que se den cuenta, o inclusive que mueran con sus mentiras.
El no aceptar la realidad de su familia, comporta consecuencias fuertes, ya que lo que no se expresa se acaba manifestando de otra manera, normalmente, bastante destructivas. Es posible que hayas identificado alguno de estos comportamientos en tu familia, o quizás todos, son comunes, y es importante que en el caso de que seas una persona que vive con tus familiares todavía, o que tienes una relación con ellos conflictiva, tomes distancias, revises tus creencias establecidas por ellos, y comiences el proceso de búsqueda de quien eres realmente.
Con familias tóxicas, cuanto antes se salga del nido, mejor, si es preciso cortar la relación con la familia porque su toxicidad te impide avanzar, hazlo, si tienes que expresar todo lo que has pasado con ellos, hazlo, ya sea por escrito, verbalizado, artísticamente, saca todo lo que tengas dentro.
No lo reprimas, suéltalo, tus egos infantiles dañados se sentirán mejor cuando lo hagas, estudia tu árbol familiar, profundiza en la raíz de los conflictos, profundiza en las creencias y condicionantes que arrastras, estudia tus relaciones, observa los patrones que repites, toma conciencia del rol que se te ha asignado, y cuando tengas todo claro, desobedece sin parar, aunque tengas miedo, lánzate a ser quien eres, a hacer lo que quieras hacer en la vida, independientemente de lo que opinen, si te critican, probablemente es que vayas por buen camino.
En toda familia siempre hay un héroe o heroína, que tiene la finalidad de trascender todas las órdenes y prohibiciones de su árbol familiar y desvelar los talentos reprimidos para realizarse en la vida, es un proceso que puede ser duro, hay que ponerle mucha voluntad y ganas, tener las cosas muy claras y dar el salto. Aprender a alimentar a tu niño interior sin depender de lo que opinen tus familiares, convertirte en un adulto maduro en todos tus centros y establecer una relación sana contigo, para empezar a tener una relación verdadera con el mundo, que se vaya depurando de la visión que tu familia te ha metido en la cabeza.
Los secretos del árbol familiar
Cada vez que realizo una consulta individual tengo que sumergirme en la información del consultante para construir su árbol, extraer los bloqueos y las virtudes para poder esclarecer su inconsciente y empujarlos a la acción, la transformación de su árbol, muchas veces, los datos que recibo son incompletos, debido a que la propia familia trata por todos los medios de esconder sus secretos más vergonzosos.
Violaciones, incestos, consumo de drogas, traiciones, robos, abortos, abandonos, todos los secretos se terminan manifestando de una forma u otra, ya sea a través de nombres, relaciones, o comportamientos que el consultante desempeña en su día a día o en experiencias cíclicas que remiten a una toma de atención por nuestra parte, ya que hay un secreto que esta diciéndonos que prestemos atención a algo en concreto.
Presta atención a los abortos y fallecimientos de hijos en tu árbol familiar, los hijos nacidos de forma prematura, también a los nombres que se repiten, ya que muchas veces, cuando fallece un hijo prematuramente, los padres en vez de pasar un proceso de luto normal, deciden tener otro hijo, prolongando el duelo al nuevo hijo, y muchas veces, poniéndole el mismo nombre que el fallecido, provocando que su hijo vivo, se sienta muerto.
Los abortos tienen relación con la incapacidad, el miedo de la madre a crecer y volverse adulta responsable o también a programas de árbol que exigen que la persona desaparezca, lo cual comporta también anular la descendencia, también puede darse en árboles muy enfermos que de forma inconsciente buscan su propia extinción, o malos tratos recibidos por un padre psicópata que no desea perder su protagonismo, entre otros factores.
El consumo de drogas muchas veces está relacionado con vínculos fuertes con el padre, la madre, hermanos o algún otro familiar.
Pueden ser relaciones incestuosas encubiertas no expresadas, sentimientos que rechazamos de nosotros mismos o formas de maltratarnos por no aceptar nuestra propia naturaleza, debido al rechazo que hemos vivido en nuestra familia. Así se busca una huída o un estímulo no realizado de forma natural.
Lo que aprendí estudiando mi árbol familiar
Es un trabajo fascinante analizar la estructura del árbol generacional de cada persona, y al final te das cuenta, de que por muy diferentes que seamos todos, somos muy parecidos, al final, la sociedad es un enorme bosque formados por árboles familiares, mayormente intoxicados de polución interna, entrar en proceso de sanación con nuestro árbol es sanar poco a poco la sociedad, y las futuras generaciones.
Supera el inconsciente del clan
El clan familiar te proyecta:
- Un nombre: Que puede ser original, cosa muy buena para ti, o que este dentro del clan, forzándote a emular el mismo papel que tiene o tenía el familiar en el clan. Con la presión que eso supone, por un lado, no eres tú, y por otro, no decepcionar las expectativas que vierten sobre ti.
- Unos hábitos: Emocionales, intelectuales, físicos, sexuales, lo que normalizas en tu familia, lo manifiestas en tus relaciones. Ya sea bueno o malo para ti, lo acabas expresando.
- Una visión de la vida: La realidad que vives con tu familia, es la primera que experimentas, y crearás unas creencias amparadas en dicha convivencia.
- Secretos: Lo que el clan no exprese, lo puedes materializar tú inconscientemente. Esto es algo que se da a menudo, y coge su grado más extremo en los niños adoptados.
- Un rol: El papel que te asignen, es el que desempeñarás en el clan, y si no tomas conciencia de que es un papel, estarás toda la vida interpretándolo. Con las repercusiones que eso conllevará.
Libera tu poder
Estudiar el árbol te llevará a:
- Tomar consciencia real del papel o papeles que estes interpretando en tu árbol familiar.
- Verás con claridad los bloqueos que te impiden lograr las cosas que quieras proponerte.
- Te darás cuenta de las creencias limitantes que arrastras y del valor que les asignas.
- Los patrones que has estado repitiendo en tus relaciones.
- Los hábitos que repites cada día y que únicamente realizas desde el inconsciente para encajar familiarmente.
- Saber si estas desarrollando el trabajo que realmente amas, o lo que quiere tu familia que hagas.
- Si te han reprimido tus talentos verdaderos.
Supera el miedo
Cuando yo decidí mostrar quien soy, me lleve muchos palos. Esto fue entrando en la adolescencia, 14 años. Nunca me he perdido, siempre he sabido lo que era, pero lo que no sabía era como encajar en el mundo. Hasta que me di cuenta, que no tenía que encajar, sino transformar.
Seguro que tú, te has sentido igual o de forma similar, haciendo un papel forzado, acudiendo a reuniones familiares, tradiciones, eventos, relacionándote de una forma que no eres tú con tus padres y otros familiares, y simplemente lo normalizas, porque es lo que hace todo el mundo, aceptar sin cuestionar.
Esto luego también se extrapola a la sociedad y las amistades, las máscaras se van acumulando, y acabamos pareciéndonos cada vez más a los familiares, porque hemos cedido, a no ser lo que somos, por miedo a ser rechazados por el clan.
No hay otro camino. Ser lo que uno es, tiene sus consecuencias, y al final, merece la pena. Quien no te acepte por lo que eres, no es tu problema, y aunque la familia pueda rechazarte, en el fondo de sus corazones, te aman, pero sus programas de clan, les impide expresarse a ese nivel. ¿Me explico? Hay que ser lo que uno es, aceptar que no vamos a agradar a todos, pero sí nos gustaremos a nosotros, que es lo más importante, y a partir de ahí, que cada cual elija.
Nuestro camino es ser lo que somos y crecer, lo que opine el resto, no es nuestro problema, por más que nos critiquen, son sus límites y máscaras las que hablan a través de ellos, no lo que son.
Merece la pena ser lo que eres
Tomando conciencia del árbol podrás cambiar tus hábitos, tus creencias, desbloquear tu potencial verdadero, podrás tomar las riendas de tu vida. Es un paso muy importante, y te lo digo muy en serio, llevo 15 años estudiando mi árbol, y 9 años estudiando los árboles de los demás.
En el camino que promuevo, siempre es importante analizar el árbol, hay que ir a las creencias, a la raíz y desde ahí, transformar. ¿Quieres estudiar tu árbol? Haz click aquí. Con el curso aprenderás a desprogramar tus patrones inconscientes familiares y dirigir tu vida hacia tu plenitud.
Constantemente mi padre siempre prefiere a mi madre aunque haga algo muy malo y siempre me echa la culpa a mi sin ningún sentido
No permitas que te rebaje ni que te desvalorice, un abrazo.
A mi tienden a culparme de todo, a no creer lo que digo cuando no es lo que esperan oir a pesar de que yo no hablo por hablar. Pero quieren que les digas lo que quieren oir o si no te equivocas y ya. Al final practicamente no te dejan hablar salvo para decirles que sí a todo.
Además de eso mis padres son de decir que todo lo que hago está mal, que lo que me gusta son tonterías o no sirve… cuando han demostrado miles de veces que sus ideas sirven menos que las mías… Yo mantengo mis opiniones digan lo que digan y solo se lo digo cuando el plan o la idea ya están hechos y ya, no dejandoles ninguna forma de sabotearlo. De todas formas saben que lo haré igualmente digan lo que digan.
Tienes que ser fiel a ti, es común en las personas controladoras y castradoras actuar como dices, un abrazo.
Voy a comentar mi caso ya que me tiene muy quemado. Me explico.
Mi hermana tuvo hace un tiempo un bebé y desde entonces se ha vuelto insoportable.
Es decir, parece ser que si a su bebé no le cojo en brazos, no le doy abrazos y no le colmo a besos, y si tampoco no le presto constante atención (una atención que ralla casi en la idolatría y que incluso tiene que ser seguramente de una duración que a ella logre satirsfacerla) y no le hago carantoñas, ella se enfada y se pone de morros, comportándose después hacía mí con total indiferencia y pasotismo, o sea, como si no existiera, pasando olímpicamente de mí, sin mirarme ni hablarme.
Pero aquí no acaba el problema. Luego ataca verbalmente diciéndome: «¿A tí te parece normal tu actitud?. ¿Que vengo a veros y ni le dices nada a mi hijo?. ¿Y tú eres el que se considera una buena persona?. Manda narices, que vergüenza de hermano».
Este tipo de situaciones acontecen cada vez que ella viene a casa de mis padres y para colmo tengo que estar aguantando esos comentarios.
Como se podrá apreciar, ella (aunque no me lo diga directamente) me obliga a que me comporte hacia su hijo de la forma que a ella le gustaría y eso es forzar a alguien a hacer cosas en contra de su voluntad. Y ese problema radica en que mi hermana no me acepta tal y como soy.
Además, al menos así lo creo yo, nadie tiene porqué sentirse forzado a hacer cosas que no siente sólo porque alguien le obliga a que se comporte de la manera que a ella le plazca.
No sé que opinas de esto Valiant. ¿A ti te parece normal la actitud de mi hermana?.
Saludos.
Para nada normal Trebek, de hecho, el comportamiento que ella deposita hacia su bebé, tampoco es sano para él, ya que los excesos no son buenos, tanto si damos mucho, como si no damos, provocamos en el bebé conductas futuras. En este caso, la extrema idolatración puede convertir al bebé en el futuro en un narcisista que exige que le presten atención constantemente. Y lo que hace ella, justamente es someter a la gente a esa idolatría, esta creando un dictador.
Y evidentemente, ella no puedo imponer ni hacer chantaje emocional a nadie por como tiene que ser tratado su bebé.
Un abrazo
Gracias por tu respuesta Valiant.
La verdad es que lidiar con ese tipo de personas es difícil y más aún cuando son parientes, ya que uno se siente como si fuera una marioneta zarandeada y son situaciones que llegan a extenuar y agobiar muchísimo.
Valiant, si mi hermana persiste en su actitud ¿lo recomendable sería, sin duda, poner límites y en tales casos, incluso creo que sería lo adecuado, procurar alejarme de ella?.
Abrazos.
Pon límites ya, con tu hermana y con cualquier persona que rebase lo permisible para ti. Piensa que el rol que adquirimos en la familia, luego lo proyectamos en la sociedad, cuanto antes cambies y pongas freno, mejor.
Hay otro punto que me gustaría comentar respecto al comportamiento de mi hermana, ya que igual nunca antes lo habías visto Valiant y es lo siguiente.
No sólamente están los puntos mencionados anteriormente, sino que hay otro que merece la pena mencionar.
Como decía, desde que tuvo a su bebé se pasa TODOS los días sacándole fotos y haciéndole vídeos. Vamos a ver, una cosa es que le saques unas cuantas fotos y vídeos, pero esa exagerada obsesión compulsiva de estar a cada minuto enganchada con el móvil en mano y fotografiarle y hacerle vídeos como si se tratara de una estrella de Hollywood, es algo que no me parece normal y que casi ralla lo disfuncional.
No sé la cantidad de fotos y vídeos que tendrá almacenados en su móvil, pero seguramente que es una barbaridad.
Pero el problema no radica sólo en la extrema idolatría y obsesión que está depositando hacia su hijo, sino que muchas veces está haciendo que los demás «caigan» (por decirlo de alguna manera) en su juego o bajo sus redes, es decir; «bombardea» tanto a sus amigos como familiares con fotos y vídeos de su bebé, a mis padres no hay un sólo día que pase sin que les esté bombardeando con fotos y vídeos.
Incluso hay días en que mis padres van a visitar a mi hermana a su casa y se pueden pasar toda la tarde con el bebé y cuando mis padres regresan a su casa por la noche ya está mi hermana a traves del WhatsApp bombardeando con fotos y vídeos a mis padres (¡Alucinante!. ¡Fotos y vídeos que ha sacado mi hermana esa misma tarde al bebé estando mis padres presentes con él!. ¡Y no había pasado más de una hora desde que mis padres se fueran de cada de mi hermana y ya les estaba bombardeando con fotos y vídeos que habían sacado esa misma tarde!.
Y no sólo eso ¡hasta mi hermana ha hecho un calendario personalizado en la que sale una foto distinta de su bebé en cada mes del año y se lo ha regalado a mis padres!. ¡Por favor, si alguien cree que esto es completamente normal y no es excesiva idolatría y soy yo el loco que me lo diga!.
He de decir que yo hace tiempo que puse límites a esto, osea, hace unos meses a mí me bombardeada también con fotos y vídeos de su bebé, y ciertamente Valiant, me sentía sumamente agobiado, cansado y sobre todo enfadado por la situación, y claro, llegué al límite y le dije: «Te estás pasando de la ralla. Ya le veo en persona a tu hijo. Y aún así no te vale sólo con eso, sinó que me avasallas con fotos y vídeos de él día tras día. ¿Porqué lo haces?. ¿Qué pretendes con esto, que estemos constantemente alabando a tu hijo, como si de un rey se tratara para que tú te sientas complacida?. No me mandes más fotos y vídeos ¿de acuerdo?. Te estás pasando mil pueblos. Y me da igual que te cabrees conmigo y me hagas sentir culpable».
Fíjate Valiant como me contraataca con sus típicas frases de: «Eres una mierda de hermano y un ser despreciable e inhumano». «Lo que no me parece normal es tu comportamiento, que es tu sobrino eh, que no es otro cualquiera». «Le tendrías que comer a besos, incluso más que a cualquier otro».
Pero a ver ¿qué derecho cree que tiene ella para obligarme a querer más a su hijo o a darle un mejor trato que a los demás?. ¿Qué pasa que por el hecho de que sea pariente mío o como dicen algunos también la típica chorrada de «es de tu sangre», he de anteponer exclusivamente mi amor hacia él y no amar a nadie más?. ¡Venga ya hombre!. ¡Eso es puro egoísmo y apego familiar!.
No sé que opinarás de todo esto Valiant, pero creo que te habrá sorprendido.
Saludos.
No es el primer caso que observo de estas características, tu hermana esta convirtiendo a su hijo en un ser sobreprotegido e idolatrado que puedo comportar que en el futuro se transforme en un niño-adulto tirano, irresponsable y caprichoso, pero eso es algo que ya se encontrará ella.
Ella se proyecta a sí misma en el bebé, como si fuera objeto de creación de ella, de su propiedad, y necesita constantemente valorización por parte de todos, esa exposición para el bebé es extremadamente dañina, al igual que seguirle el juego.
Un abrazo
Mi tía llegó a mi casa despues de mucho tiempo de no verla, la salude y todo iba bien hasta que me preguntó qué si todo iba bien en la escuela (pregunta más típica e incómoda), y yo le comenté que me quería cambiar de escuela y de carrera que porque no me gustaba a pesar de que era bien pagada y ella casi se moria. Diciéndome que tenía que seguir ahí y que me dejara de tonterías que la carrera que yo quería no servía para nada en mi futuro y esas cosas. Yo me enoje pero no le dije nada, y ella me propuso un acuerdo y era estudiar una carrera que se llamaba “automotriz diésel” o algo así, básicamente era para que yo fuera mecánico y reparara los fallos de los vehículos de carga de su empresa (así es ella es emprendedora y tiene su negocio por si no lo comente).
El caso es que a pesar de que aprecié que me ofreciera eso, se me hizo muy egoísta de su parte el no escuchar lo que yo realmente quería, y si escuchaba era solo para decirme que era una pérdida de tiempo y que no lo hiciera, pero lo que me enojo bastante es que mis padres estaban más del lado de ella que mío.
Yo solo sé que yo soy dueño de mis decisiones y que nadie pero nadie tiene derecho de decir que debo hacer y que no.
Le demostraré a mi familia que puedo superar toda adversidad y que puedo llegar a ser grande con lo que realmente me apasiona.
La familia «por tu bien» en realidad, muchas veces, lo que buscan es su bien. Castran nuestra verdadera vocación y por complacerlos, nos sometemos. En todo caso, tú no tienes que demostrar nada a nadie, más que a ti mismo, olvida los espectadores, sal del teatro familiar y lánzate a vivir como quieres, así te ahorrarás años de psicólogos, terapias, enfermedades y caminarás hacia tu realización. Un abrazo
Ya he cortado mi relación con mi hermana y me siento con más tranquilidad y paz interior.
Lo curioso de todo esto Valiant es que yo, al no caer ni someterme más ante las imposiciones dictatoriales y egoístas de mi hermana (respecto a lo de que ella siempre me coaccionaba y exigía que me comportara de la forma que ella quería para con su bebé. Y ahora que estoy reflexionando en ello me digo: «Menudo comportamiento más absurdo e infantil el de mi hermana. Es como si fuera una niña grande») ella le dijo a mi madre que no quería verme más. ¿Sabes que sentí cuando le dijo eso a mi madre?. Alivio.
De hecho, cuando mi madre me lo dijo yo me puse firme y decidido y le respondí: «Yo tampoco quiero volver a verla nunca más «. ¿Sabes que me respondió mi madre?. Yo ya me reí en mis adentros. Dijo lo siguiente (con voz de victimísta y llorando): «¡¿Pero cómo puedes decir eso si es tu hermana?!.
¡Ósea!. ¡Mi hermana le dice a mi madre que no quiere volver a verme más y luego eso mismo yo se lo digo a mi madre y ella (mi madre) se pone en actitud pesimista y victimista e intenta hacerme sentir culpable!.
¿Valiant, en esto tu que ves, una mezcla de chantaje emocional o victimismo?.
Y fíjate. Hará meses que ya no tengo relación alguna con mi hermana. Y en nochebuena me dice mi madre: «Dice tu hermana que te invita a comer a su casa. ¿Vienes con nosotros?». Y le respondo: «¿Para qué?. ¿Para discutir?. ¿Para que me esté obligando y forzando a idolatrar a su hijo y yo me agote física, mental y emocionalmente por complacerla?. Mira estoy harto de toda esta parafernalia del compromiso familiar y del maldito apego y egoismo que hay en esta familia. Me tenéis asfixiado y agobiado. Ya te he dicho que no voy a ir nunca a su casa y tampoco quiero volver a verla jamás. Respeta mis decisiones.»
Y me responde mi madre: «Pero si tu hermana lo que quiere es verte y darte un abrazo».
Pero a ver, ¿de que van?. Hace unos meses me llama mi hermana de todo, insultándome, diciéndome que no me quiere volver a ver. De hecho, yo también le dije que no quería volver a verla jamás y pensaba que esto ya lo tenía zanjado. ¿Y ahora, le pregunta eso a mi madre?. Venga ya por favor.
Valiant, ¿tu crees que actúe bien al responderle eso a mi madre cuando mi hermana le preguntó si quería volver a su casa, después de todo lo que anteriormente me había ocurrido con ella?.
El victimismo y el chantaje emocional van unidos de la mano, se hacen las víctimas para generarte malestar y así recurrir luego al chantaje emocional a través del sentimiento de culpa que te inducen, mantente firme y fiel a tu sentir y marca tu territorio, felicidades y ánimo.
¿Te refieres a que, como ella no consigue que yo ceda a sus imposiciones y exigencias egoistas, y ve que me mantengo constante en mi actitud de no rebajarme a sus normas dictatoriales, dejando claro que no quiero volver a verla jamás, ella recurre esta vez, no a los insultos, ni a los reproches, ni tan siquiera a las amenazas; sino al victimismo y a la hipocresía?.
Es decir, ¿recurre a la estratagema y se esfuerza en fingir la actitud de modosa y de buenismo forzado hacia mí para ver si de este modo consigue atraparme, con el objetivo de que yo vuelva a caer en sus fauces para satisfacer su egoísmo?.
Así es, son comportamientos comunes en los manipuladores.
¿Es normal sentirse harto, asqueado y querer desprenderse por completo de toda la monotonía y parafernalia que rodea al compromiso familiar?. ¿Es normal pensar que todo eso son costumbres absurdas, caducas, sin sentido y que impiden la libertad del ser?
Y me refiero sobre todo a todas estas estupideces de festividades, como la Nochebuena, Navidad, Nochevieja o Reyes Magos, que la sociedad, la cual parece ser que nos ha condicionado a creer en ellas y que al parecer debemos de creer en ello obligatoriamente desde muy temprana edad por convencionalismos, cumplir a duras penas las ataduras familiares de reunirse siempre con los mismos de siempre, aún cuando nuestra relación con ella sea tóxica y nada beneficiosa.
Pues claro,si no hay una conexión emocional con esas reuniones y personas, se siente y se sufre como una carga. Tenemos que cortar y aprender a decir que no sin sentirnos culpables.
Hola Valiant, hay algo que me gustaría comentarte. Pero antes te adjunto a continuación una reflexión de una chica que me ha escrito respecto al tema que anteriormente comenté a ver que te parece. Al final del escrito te diré algo que he comprobado hace poco.
«Hola Trebek,
En primer lugar decirte que me ha parecido muy interesante tu comentario y tu perspectiva sobre la familia. Soy de las que considera que el término familia está sobrevalorado, y eso que provengo de una, para la que muchos podrían considerar, «normal». ¿Pero qué es normal? Mis padres no son alcohólicos ni drogadictos, no han abusado de mi ni he sido maltratada, mi infancia la recuerdo feliz, pero ¿Una familia «normal» es lo mismo que una familia sana? No.
En nuestra sociedad actual estamos acostumbrados a creer que si no se da ninguna de las situaciones extremas que he mencionado anteriormente (o cualquier otra de índole similar), pertenecemos a una familia sana, y no es así. Existen multitud de actitudes, situaciones y comentarios dentro de la familia que no son nada sanos, y un ejemplo de ello es la situación que expones en tu comentario. Después de esta pequeña reflexión me gustaría darte mi opinión sobre tu situación familiar.
Tu hermana, con su comportamiento autoritario, intenta ejercer sobre ti una imposición totalmente egoísta recurriendo al chantaje emocional. Además, para lograr su cometido pretende hacerte sentir mal, con el único objetivo de cumplir sus deseos. Ante este tipo de personas (que con dichos comportamientos no nos aportan nada bueno, independientemente que sea tu hermana, prima o desconocida) solo queda no satisfacer sus deseos bajo ningún concepto, porque entonces estaremos dándoles la razón y reafirmándoles más en su tesitura, jamás pararan de hacerlo.
Estoy totalmente de acuerdo contigo, tú debes ser capaz de actuar por ti mismo en cada momento, haciendo lo que sientes, para sentirte bien contigo mismo. El resto de personas, si te quieren, deben aceptarte tal y como eres en cada momento.
Yo te animo a que no dejes que se sigan normalizando esta clase de actitudes dentro de la familia «normal», que no complazcas a tu hermana, y que seas tu mismo, manteniendo esos valores y pensamientos saludables que te harán sentirte mejor contigo mismo, y te permitirán estar más a gusto con el resto.»
He visto muchas de estas relaciones familiares tóxicas, tanto en televisión como en la vida cotidiana de mi alrededor y yo lo he vivido en mis propias carnes.
Lo que quería decir es que estas personas que se comportan así, lo puedo afirmar con total seguridad ya que lo he experimentado, aunque les des miles de oportunidades y las perdones NUNCA CAMBIAN, además, el que les perdonemos muchas veces ocurre porque nos hacen creer que somos nosotros quienes nos comportamos erróneamente y nos hace
sentir culpables, de ahí a que muchas veces cedamos a sus pretensiones y nos veamos forzados a prolongar esa relación tan putrescible y enfermiza.
Pero es cierto lo de que NUNCA CAMBIARÁN, ya que si vuelves a mantener relaciones con ellos, te volverán a degradar, a faltar al respeto e insultarte, a chantajearte y manipularte emocionalmente… y un sinfín de cosas más que son características de estas madres y hermanas manipuladoras y victimístas… la mejor solución es cortar de raíz esa relación.
Así es, existe la familia biológica, por la que no tenemos obligación de sentir ningún tipo de afecto, y la familia que nosotros creamos, con aquellas personas con las que conectamos y tenemos amor y afinidad.
Los patrones familiares se extienden a toda clase de comportamientos más allá de los tóxicos típicos y tópicos. Lo que es algo que afecta a un nivel general es el hecho de criarnos en una estructura familiar en la que nos vemos forzados a encajar con un papel que no se corresponde con lo que somos realmente, para satisfacer y complacer, por miedo al rechazo.
Los programas familiares se basan en órdenes y prohibiciones:
– Te ordeno que seas de una forma u otra
– Te prohibo que hagas lo que quieres hacer
De esa forma se perpetuan mismos roles y comportamientos generación tras generación.
Un abrazo
Recomiendo este post:
https://www.hayqueavanzar.com/conocete-a-traves-del-arbol-familiar/
Esto me ocurrió cuando tenía 18 años, ahora tengo 30. Nunca lo he compartido con nadie, excepto ahora.
Mi madre y yo estábamos discutiendo en el salón de casa y de repente mi padre, sin mediar palabra, se dirigió hacia mí como si de un toro enfurecido se tratara, avalazándose sobre mí y empezó a darme tortazos en ambos lados de la cara con sus dos manos, no sé cuantos tortazos me dió, pero lo que si recuerdo es que fueron más de 5 y con fuerza, tuve que agazaparme sobre mi regazo, me agaché sobre mis piernas, al estar sentado en el sofá pude hacerlo, yo solo intentaba cubrirme, hasta que paró. Entonces me levanté y salí corriendo para encerrarme en mi cuarto. No lloré, simplemente me senté sobre la cama y me puse a pensar en lo que mi padre acababa de hacer, estaba anonadado, atónito y confundido.
Después de aquello mi sentir hacia mi padre cambió radicalmente, nuestra relación no ha vuelto a ser la misma que antes de ese suceso. Me explico. Ahora cada vez que mis sentidos entran en contacto con mi padre siento espontáneamente sensaciones desagradables en mi cuerpo, estoy tenso, me constriño cuando el está a mi lado y me siento incómodo, con un agarrotamiento en mi pecho.
A decir verdad el y yo apenas tenemos nada en común, somos personas muy distintas e incompatibles y si le sumamos lo que me hizo cuando yo era pequeño pues menos aún. No sólamente me pegó de forma exagerada esa vez, bueno, el suceso de esa vez fué cuando realmente se pasó mil pueblos, pero antes de ese suceso si que mi padre me pegaba bofetadas o tortazos en mi cabeza cuando yo hacía alguna cosa que para el era «incorrecta» o no se ajustaba a sus espectativas.
Y cuando llegó el día en que me pegó de forma exagerada, el primer punto del que he hablado, yo creo que eso le marcó, hasta creo que le produjo como una especie de trauma en su relación conmigo, porque desde entonces nuestra relación está totalmente deteriorada y se ha vuelto muy fría y tensa. Ósea, no tenemos conversaciones decentes y lo que podría decirse una relación sana, sus «conversaciones» conmigo, por llamarlas de algún modo, porque para mí no lo son, parece ser que lo que únicamente se limita a hacer es a saludarme: «Muy buenas», «Buenos días», «Buenas tardes», «Buenas noches», «Hola que tal».
Y yo cuando me saluda de ese modo siento como que lo hace de forma forzada. Es decir, es como si él no quisiera o tuviera ganas de saludarme, pero lo hace, y yo creo que me saluda no por mí, sinó por él, para no sentirse culpable y sentirse bien consigo mismo.
A mi modo de ver, yo creo que el, al comportarse así, no es consciente de que la relación entre nosotros se ha vuelto tóxica y él al seguir perpetuándo esos patrones de conducta tan infantiles y perturbadores es perjudicial, tanto para él como para mí, yo la veo como si fuera una relación absurda de dependencia y chantaje emocional, yo creo que el vé en nuestra relación una lucha de poder por ver quién de los dos queda por ser «mejor persona» fingiendo y forzando los sentimientos, al menos yo le noto a él ese forzamiento en sus sentimientos y yo muchas veces he llegado a cansarme.
Algunas veces le he dicho: «¿Así vas a seguir todos los días, siempre diciéndome lo mismo?.» «¿No te das cuenta de que nuestra relación sólo se limita al saludo absurdo?».
Yo muchas veces he querido poner límites sanos y distancias entre él y yo pero el problema radica en que aún vivo con mis padres, ya que aún dependo económicamente de ellos y no he podido trabajar ni estudiar.
Pero lo que si he podido descubrir es que mi padre desde que me pegó, es como si arrastrara consigo grandes remordimientos y eso le hace comportarse de esa manera tan insana hacía mí. Una vez estuve sentado en el sofá viendo la tele, se acerca a mí y empezó a acariciarme la cabeza como si yo fuera un bebé, me le quedo mirando y le digo: «¿Se puede saber que haces?.»
Otras veces me decía poniendo cara de pena: «¿Me das un beso?», o «¿Me das un abrazo?».
De verdad, cuando me dice esas cosas me pone de una mala leche que no veas, es como si su personalidad hubiera cambiado, él antes de haberme pegado cuando yo era pequeño no era así, era un hombre que reaccionaba de forma impulsiva y violenta, que le constaba contener su ira, pero después de el suceso de mi infancia es como si se hubiera convertido en un hombre sumamente obsesivo y dependiente de mi persona, es como si estuviera obsesionado conmigo, por complacerme y agradarme de forma compulsiva. Y cada vez que me vé está con esa sonrisa como forzada. Es como si hubiera pasado de un extremo a otro.
Así es, tu padre vive con esos remordimientos y sentimiento de culpa por haberse comportado contigo. Evidentemente, él no puede obligarte a que le prestes atención o seas cariñoso con él.
Estaría bien que lo confrontarás y le expusieras todo el daño que sufriste por él, o bien escribirlo en un papel y tienes la opción de dárselo o prenderle fuego. También, si tu relación con él es forzada, o te alimenta el odio, toma distancias, expresa todo tu odio de forma creativa, te puedo dar algunas ideas, y ves soltando esas heridas para que el pasado no te impida avanzar en tu día a día.
Hola Valiant. ¿Qué ideas puedes darme?.
Por cierto. Hay algo que quiero matizar. Me ocurrió algo curioso durante todo el 2020, en la zona del estómago, aproximadamente dos dedos por encima del omblido, sentía como la tripa se me contraría muchísimo, esto de forma totalmente involuntaria, es decir, la zona conocida como el plexo solar se me metía todo para adentro, era como tener sobre la tripa un martillo neumático que me ejercía esa enorme presión hacia adentro, y que por mucho que yo me esforzara en que esa presión dejará de penetrarme en la boca del estómago, ejerciendo yo de forma intencionada contrapresión hacia afuera, esa presión no desaparecía, pero lo curioso de todo es que mientras esa extraña presión me penetraba el estómago, a su vez, en mi mente estaban constantemente esos pensamientos recurrentes cuando mi padre me pegó cuando era pequeño y la imperiosa necesidad de decírselo todo, decirle todo lo que sentía, era como si mi cuerpo me estuviera pidiendo a gritos decirle todo sobre aquel suceso cuando me pegó, el daño que me hizo, lo agresivo que fué… y al final tuve el valor de decírselo todo, al menos estuve 5 minutos hablándole cara a cara.
Fíjate que cuando terminé de decirle todo lo que sentía, aquella extraña presión y la enorme contracción de estómago hacia adentro fue poco a poco desapareciendo. He de decir que mientras estuve reprimiendo todo aquello, aparte de la contracción de estómago, sentía a su vez en esa zona un dolor punzante, como un gran quemazón ardoroso que me estaba penetrando de tal manera que muchas veces tenía que llevarme las manos a la tripa y mantenerlas sobre la misma, y en ocasiones me costaba hasta respirar, yo muchas veces apretaba los dientes y soltaba de vez en cuando algún que otro pequeño bufido de frustración por aquel dolor punzante.
Es increíble como las emociones reprimidas, y más si son de dolor pueden afectar a determinados puntos del cuerpo, sobre todo el del plexo solar, ya que tengo entendido que en esta zona se halla el chakra de las emociones.
Todo lo que reprimimos nos acaba enfermando. Cuando le damos salida a la expresión, empezamos a sanar.
Existen diferentes ejercicios que van bien para expresar la rabía, la ira, son ejercicios que en su día realicé para liberarme de cargas y que son altamente recomendables.
Cosas como escribir en un papel todo lo que te duele, prenderle fuego y soltar las cenizas al mar. O comprar varias sandias y melones, calabazas, etc, escribir en varios papeles todo el daño que has sufrido, perforar las sandias y los melones e introducir esos papeles dentro, puedes pegar fotografías si quieres en las sandias y melones también, te quedas meditando frente a todo hasta que conectes con la ira y después destrozas todo con la ayuda de un palo, después tienes que recogerlo todo y enterrarlo en un sitio lejano y plantar una flor.
También puedes ir al bosque, correr y gritar, cavar un agujero, soltar todo lo que tengas que soltar, orinar, cagar, lo que quieras, después tapar el agujero y plantar una flor y marcharte.
Son acciones que he realizado y que también he recomendado a personas que teniamos cargas de heridas por abusos familiares. Es sorprendente la liberación que se produce.
También puedes practicar artes marciales, correr, realizar danza, el caso es transmutar toda esa energía en algo creativo.
Y efectivamente, el chakra corazón, o centro emocional como lo llamo yo, si nos permitimos respirarlo y abrirlo, permitimos que la energía fluctue.
Un abrazo
Pero Valiant, aunque yo muchas veces me he esforzado por perdonar a mi padre por lo que hizo, aunque se lo verbalice y él también se halla disculpado, digamos que mi relación con él ya no es igual que antes, sigo sintiendo lo mismo que expliqué la primera vez, aunque muchas veces mantenemos ciertas conversaciones productivas, yo siento como esa incomodidad, tensión y nerviosismo al estar con él, esas sensaciones desagradables, y aunque intentemos taparlo, o nos esforzarnos en no darle importancia o en disimularlo esa rareza se palpa en el ambiente….
Eso puede pasar, hay cosas que se pueden perdonar, lo cual no quiere decir que la relación mejore, lo importante es librarse de esas cargas personales, en cualquier caso, si te sientes así en ese entorno, lo que siempre recomiendo es, si tienes edad y disposición económica para marchar, marchate, si no tienes edad o disposición económica para hacerlo, elabora un plan para irte lo antes posible. Un abrazo.