Es posible que alguna vez te lo hayas planteado, no de forma consciente, pero sí le habrás dado vueltas a tu cabeza, o lo habrás comentado con tus amistades o pareja.

A veces puedes haberte sentido mal por no haber hecho nada, pero tus familiares han mostrado un comportamiento distante y tú no sabes cual es el motivo por el que lo hacen, pero te afecta, y poco a poco vas cambiando tu actitud porque internamente no te sientes bien, y ves que ellos de repente modifican su atención hacia ti y te sientes mejor. Ahí has dado un paso hacia tu esclavitud, existen muchas formas de maltrato psicológico y dominación sobre las personas que no necesariamente tienen que ver con las malas palabras o el abuso físico o sexual.

Existen formas de manipulación mucho más sutiles que a largo plazo pueden ir mermando tu autoestima, lamentablemente, se suelen dar en las familias este tipo de comportamientos, los cuales provienen de las pasadas generaciones, la repetición de patrón, lo que les hicieron a tus padres, te lo harán a ti, quizás cambien alguna cosa, pero inconscientemente, se moverán a modelarte de una forma determinada, a ponerte el sello, la herida, la carencia, que caracteriza a tu clan, y tú, por querer sentir la integración en la familia, sentir que te respetan, que te aceptan, te irás anulando. Nuestro cuerpo, este recipiente que habitamos, tiene unos centros de gestión, uno mental, otro emocional, otro físico material, otro sexual creativo.

Estos centros cuando vienes al mundo funcionan de maravilla, están todos conectados con tu ser esencial. Imagina que eres como una radio, con los diales perfectamente ajustados a tu sintonía, y tu familia te coge y empieza a girarte los diales para ajustarlos a la sintonía que emiten ellos, como no quieres que te abandonen te dejas hacer, y poco a poco, vas ajustándote a una sintonía que no es la tuya por naturaleza.

Es entonces cuando esos centros, comienzan a desarrollar, por desajustes, los egos. Son partes de tu niño interior dañado que reclaman atención, desde la dominación, la sumisión, en base a lo que hayas vivido en infancia y adolescencia sobre todo. Terminas normalizando, lo que no es normal en ti. Hablo de todo esto con más extensión en mi libro.

Cómo detectar una familia tóxica

La mayoría realizan este tipo de ajustes en sus hijos, pocas familias son las que permiten que sus hijos se desarrollen con la libertad de reconocer quienes son realmente. Los contratos de repetición familiar se mueven entre las órdenes y las prohibiciones. Ahora te comentaré rasgos comunes de manipulación de las familias más tóxicas:

1. Abuso psicológico con los silencios

¿Te ha pasado alguna vez en tu infancia que has logrado algo importante, se lo has transmitido a tus padres y no te han dicho nada? ¿O bien que les has comunicado algo que para ti era importante y no te han prestado ningún tipo de atención?

Estos comportamientos generan un daño psicológico fuerte en la niñez, ya que no sientes atención, ni valor, por lo que, tu autoestima se va mermando, desarrollas rabia por la falta de cariño y deseos de agredir físicamente a tus padres, para que te presten atención, también puede generar que tú entres en proceso de autodestrucción de diferente umbral, para llamar la atención de tus padres.

Este tipo de comportamientos se dan en padres que no han sido valorados por sus familiares, por lo que al no tener integrado ese comportamiento, tampoco saben cómo valorar a sus hijos, e inconscientemente, sienten envidia por los logros ajenos a ellos, por lo que una forma de rebajar tu valía personal, es desde el silencio.

También buscarán hacerte sentir mal a través del silencio incómodo cada vez que te comportes de una forma que no encaje con su forma de percibir las cosas, es posible que el silencio venga acompañado por miradas inquisidoras o directamente que pasen olímpicamente de ti.

2. Desvalorización verbal.

Les dices que quieres hacer algo y te dicen que es muy difícil, te ponen límites a todo lo que ellos no han sido capaces de llegar. Cada vez que haces algo, te lo desprecian de forma sutil, con frases como: “No está mal”, “podrías haberlo hecho mejor”, “no vales para eso”, “eso no va a llegar a ningún sitio”.

Te generan la creencia de que no mereces llegar a ningún sitio, de que realmente no tienes un talento especial, esto viene porque ellos en su día también fueron despreciados por sus padres y lo proyectan sutilmente.

Con la repetición de estas frases se generan creencias sólidas de negación de nuestra propia capacidad para avanzar en la vida, que acaba comportando neurosis de fracaso, depresión, tristeza, incapacidad para salir adelante con los proyectos, ya que el programa adquirido te dice, que no puedes conseguir nada por tus propios medios para no superar a nadie de tu familia.

3. Comparativas constantes

Si realizas algo es posible que te digan que ellos lo hicieron mejor. Si te pasa algo que te afecta, te dirán que ellos lo pasaron peor que tú, independientemente de lo que les digas, ellos no dejarán de compararse contigo en todo, y siempre, ellos habrán hecho las cosas mejor, o lo habrán pasado peor.

El caso es no empatizar con tu situación y alimentar su victimismo, su narcisismo, para ser el foco de atención constante, y lo peor, es que si no les prestas atención, es posible que incluso te digan que eres mala persona por no hacerlo, también te pueden llamar egoísta por hablar de tus problemas o como te sientes, lo que fomentará que acumules sentimientos de culpabilidad, malestar, e incapacidad de abrirte emocionalmente a tus padres, lo que terminará derivando en frustración y problemas de gestión emocional al no sentir un apoyo verdadero.

4. Invasión territorial

Puede ser muy sutil, en la infancia y adolescencia, puedes encontrarte en tu habitación objetos de tus padres, y que ellos digan que no tienen espacio en su habitación, también que te tiren cosas sin pedirte permiso, que te vayas por una temporada y a la vuelta te encuentres tu habitación convertida en un cuarto trastero.

También, cuando abandonas la casa, pueden ser muy invasivos, con constantes llamadas de control, preguntas para saber qué haces, con invasión de tu privacidad e intimidad que tú toleras porque es lo que has normalizado, también pueden darte ropa de ellos sin que tú la pidas, o demandar de forma impositiva que comas lo que ellos hagan, sin preguntarte si te apetece.

Constantemente te imponen que aceptes lo que te dan, sin preguntar si realmente lo quieres, en el caso de que los rechaces, pueden decirte que eres mala persona, no son conscientes de que lo que buscan no es darte a ti, sino complacer su ego infantil repleto de carencias de atención.

Esto puede llevar a problemas económicos y materiales en la edad adulta, ya que se nos programa a que no somos capaces de abastecernos por nosotros mismos y no merecemos nuestro propio espacio. El programa de clan de tus padres es que ellos posiblemente, o se criaron en una familia numerosa donde no tuvieron espacio para ellos, compartiendo espacios reducidos con sus hermanos, o bien no fueron hijos deseados por sus padres, por ejemplo. La forma de transmitir ese programa inconsciente es a través de la invasión de tu espacio material.

5. Imposición

Te ordenan que obedezcas sin tener en cuenta tu forma de sentir la vida. Esto es muy dado en las reuniones familiares, siguiendo las tradiciones establecidas por la sociedad, donde habitualmente, la gente hipócrita en la familia te obliga a ir. Muchas veces podemos renegar de la familia y de asistir a este tipo de reuniones y pueden hacernos sentir muy mal al respecto, por desobedecer.

También se nos puede obligar de forma sutil a estudiar una carrera determinada u oficio, para seguir el mismo camino que el resto de familiares, generando un enorme malestar a los hijos, ya que se sienten con la obligación de complacer a sus familiares, de darles felicidad a ellos, en vez de encontrar su propia felicidad. También que te vistas y te comportes de una forma determinada. Esto deriva al final en una castración muy fuerte de la personalidad, donde si no eres una persona sumisa a lo que dicen, te pueden hacer sentir mala persona.

6. Chantaje emocional

Pueden jugar con victimización cada vez que rebatas sus argumentos, haciéndote sentir mala persona por no opinar igual que ellos, también que te ofrezcan algo material a cambio de que tu cedas, esto también es común, muchas veces pueden ofrecerte algo, pero luego lo emplearán para atacarte, también pueden atacarte diciéndote todo lo que han hecho por ti y lo que tú no haces por ellos, asignándote el deber de corresponderlos, como si les debieras algo por haber nacido.

Esto termina conformando una personalidad anulada, posesiva, dependiente emocional y necesita de mucha atención constante, también alta susceptibilidad.

7. No se disculpan

Pueden haber hecho algo que no es correcto y no te pedirán disculpas, de hecho, es posible que incluso manipulen los hechos y sus argumentos para evitar tomar responsabilidades. Son comportamientos muy inmaduros e infantiles, pero también se dan con frecuencia. Prefieren echarle la culpa a otra persona para desplazar su comportamiento.

Pueden atacarte por algo que no hayas hecho, simplemente para desahogarse, pueden herirte sin motivo alguno, porque son incapaces de expresar sus emociones y así lo expresan.

Esto es producto de que en su infancia pueden haber sido muy atacados por todo constantemente, generándoles un sentimiento de culpabilidad tan alto y elevado, que serán incapaces de asumir lo que han hecho, llegando al punto de mentirse a si mismos.

8. No quieren ver la realidad

Esto es muy común en las familias, esconder las miserias de sus familiares, sus defectos, independientemente de la gravedad que tengan, no quieren ver las cosas tal como son, y cuando uno de sus hijos quiera mostrarles la verdad, pueden atacar con agresividad, insultos, reproches, amenazas, para que el hijo se sienta mal, también pueden tratar de convencerlo de que su percepción de la realidad es la incorrecta, y pueden pasar muchos años para que se den cuenta, o inclusive que mueran con sus mentiras.

El no aceptar la realidad de su familia, comporta consecuencias fuertes, ya que lo que no se expresa se acaba manifestando de otra manera, normalmente, bastante destructivas. Es posible que hayas identificado alguno de estos comportamientos en tu familia, o quizás todos, son comunes, y es importante que en el caso de que seas una persona que vive con tus familiares todavía, o que tienes una relación con ellos conflictiva, tomes distancias, revises tus creencias establecidas por ellos, y comiences el proceso de búsqueda de quien eres realmente.

Con familias tóxicas, cuanto antes se salga del nido, mejor, si es preciso cortar la relación con la familia porque su toxicidad te impide avanzar, hazlo, si tienes que expresar todo lo que has pasado con ellos, hazlo, ya sea por escrito, verbalizado, artísticamente, saca todo lo que tengas dentro.

No lo reprimas, suéltalo, tus egos infantiles dañados se sentirán mejor cuando lo hagas, estudia tu árbol familiar, profundiza en la raíz de los conflictos, profundiza en las creencias y condicionantes que arrastras, estudia tus relaciones, observa los patrones que repites, toma conciencia del rol que se te ha asignado, y cuando tengas todo claro, desobedece sin parar, aunque tengas miedo, lánzate a ser quien eres, a hacer lo que quieras hacer en la vida, independientemente de lo que opinen, si te critican, probablemente es que vayas por buen camino.

En toda familia siempre hay un héroe o heroína, que tiene la finalidad de trascender todas las órdenes y prohibiciones de su árbol familiar y desvelar los talentos reprimidos para realizarse en la vida, es un proceso que puede ser duro, hay que ponerle mucha voluntad y ganas, tener las cosas muy claras y dar el salto. Aprender a alimentar a tu niño interior sin depender de lo que opinen tus familiares, convertirte en un adulto maduro en todos tus centros y establecer una relación sana contigo, para empezar a tener una relación verdadera con el mundo, que se vaya depurando de la visión que tu familia te ha metido en la cabeza.

Los secretos del árbol familiar

Cada vez que realizo una consulta individual tengo que sumergirme en la información del consultante para construir su árbol, extraer los bloqueos y las virtudes para poder esclarecer su inconsciente y empujarlos a la acción, la transformación de su árbol, muchas veces, los datos que recibo son incompletos, debido a que la propia familia trata por todos los medios de esconder sus secretos más vergonzosos.

Violaciones, incestos, consumo de drogas, traiciones, robos, abortos, abandonos, todos los secretos se terminan manifestando de una forma u otra, ya sea a través de nombres, relaciones, o comportamientos que el consultante desempeña en su día a día o en experiencias cíclicas que remiten a una toma de atención por nuestra parte, ya que hay un secreto que esta diciéndonos que prestemos atención a algo en concreto.

Presta atención a los abortos y fallecimientos de hijos en tu árbol familiar, los hijos nacidos de forma prematura, también a los nombres que se repiten, ya que muchas veces, cuando fallece un hijo prematuramente, los padres en vez de pasar un proceso de luto normal, deciden tener otro hijo, prolongando el duelo al nuevo hijo, y muchas veces, poniéndole el mismo nombre que el fallecido, provocando que su hijo vivo, se sienta muerto.

Los abortos tienen relación con la incapacidad, el miedo de la madre a crecer y volverse adulta responsable o también a programas de árbol que exigen que la persona desaparezca, lo cual comporta también anular la descendencia, también puede darse en árboles muy enfermos que de forma inconsciente buscan su propia extinción, o malos tratos recibidos por un padre psicópata que no desea perder su protagonismo, entre otros factores. El consumo de drogas muchas veces está relacionado con vínculos fuertes con el padre, la madre, hermanos o algún otro familiar.

Pueden ser relaciones incestuosas encubiertas no expresadas, sentimientos que rechazamos de nosotros mismos o formas de maltratarnos por no aceptar nuestra propia naturaleza, debido al rechazo que hemos vivido en nuestra familia. Así se busca una huída o un estímulo no realizado de forma natural.

Lo que aprendí estudiando mi árbol familiar

Es un trabajo fascinante analizar la estructura del árbol generacional de cada persona, y al final te das cuenta, de que por muy diferentes que seamos todos, somos muy parecidos, al final, la sociedad es un enorme bosque formados por árboles familiares, mayormente intoxicados de polución interna, entrar en proceso de sanación con nuestro árbol es sanar poco a poco la sociedad, y las futuras generaciones.

Supera el inconsciente del clan

El clan familiar te proyecta:

  • Un nombre: Que puede ser original, cosa muy buena para ti, o que este dentro del clan, forzándote a emular el mismo papel que tiene o tenía el familiar en el clan. Con la presión que eso supone, por un lado, no eres tú, y por otro, no decepcionar las expectativas que vierten sobre ti.
  • Unos hábitos: Emocionales, intelectuales, físicos, sexuales, lo que normalizas en tu familia, lo manifiestas en tus relaciones. Ya sea bueno o malo para ti, lo acabas expresando.
  • Una visión de la vida: La realidad que vives con tu familia, es la primera que experimentas, y crearás unas creencias amparadas en dicha convivencia.
  • Secretos: Lo que el clan no exprese, lo puedes materializar tú inconscientemente. Esto es algo que se da a menudo, y coge su grado más extremo en los niños adoptados.
  • Un rol: El papel que te asignen, es el que desempeñarás en el clan, y si no tomas conciencia de que es un papel, estarás toda la vida interpretándolo. Con las repercusiones que eso conllevará.

Libera tu poder

Estudiar el árbol te llevará a:

  • Tomar consciencia real del papel o papeles que estes interpretando en tu árbol familiar.
  • Verás con claridad los bloqueos que te impiden lograr las cosas que quieras proponerte.
  • Te darás cuenta de las creencias limitantes que arrastras y del valor que les asignas.
  • Los patrones que has estado repitiendo en tus relaciones.
  • Los hábitos que repites cada día y que únicamente realizas desde el inconsciente para encajar familiarmente.
  • Saber si estas desarrollando el trabajo que realmente amas, o lo que quiere tu familia que hagas.
  • Si te han reprimido tus talentos verdaderos.

Supera el miedo

Cuando yo decidí mostrar quien soy, me lleve muchos palos. Esto fue entrando en la adolescencia, 14 años. Nunca me he perdido, siempre he sabido lo que era, pero lo que no sabía era como encajar en el mundo. Hasta que me di cuenta, que no tenía que encajar, sino transformar.

Seguro que tú, te has sentido igual o de forma similar, haciendo un papel forzado, acudiendo a reuniones familiares, tradiciones, eventos, relacionándote de una forma que no eres tú con tus padres y otros familiares, y simplemente lo normalizas, porque es lo que hace todo el mundo, aceptar sin cuestionar.

Esto luego también se extrapola a la sociedad y las amistades, las máscaras se van acumulando, y acabamos pareciéndonos cada vez más a los familiares, porque hemos cedido, a no ser lo que somos, por miedo a ser rechazados por el clan.

No hay otro camino. Ser lo que uno es, tiene sus consecuencias, y al final, merece la pena. Quien no te acepte por lo que eres, no es tu problema, y aunque la familia pueda rechazarte, en el fondo de sus corazones, te aman, pero sus programas de clan, les impide expresarse a ese nivel. ¿Me explico? Hay que ser lo que uno es, aceptar que no vamos a agradar a todos, pero sí nos gustaremos a nosotros, que es lo más importante, y a partir de ahí, que cada cual elija.

Nuestro camino es ser lo que somos y crecer, lo que opine el resto, no es nuestro problema, por más que nos critiquen, son sus límites y máscaras las que hablan a través de ellos, no lo que son.

Merece la pena ser lo que eres

Tomando conciencia del árbol podrás cambiar tus hábitos, tus creencias, desbloquear tu potencial verdadero, podrás tomar las riendas de tu vida. Es un paso muy importante, y te lo digo muy en serio, llevo 15 años estudiando mi árbol, y 9 años estudiando los árboles de los demás.

En el camino que promuevo, siempre es importante analizar el árbol, hay que ir a las creencias, a la raíz y desde ahí, transformar. ¿Quieres estudiar tu árbol? Haz click en aquí. Este es mi camino, me transformé, cambié, y seguiré así hasta que abandone este recipiente a través del que te escribo este texto. No quiero irme de este mundo, sin haber sembrado, sin haber contribuido a que las cosas estén mejor, y eso empieza en mí, en ti, en cada uno de nosotros. La decisión de cambio, es algo que dejo en tus manos.

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