¿Vives con coherencia?¿Que si vivo con coherencia?¿Pero de qué me está hablando este hombre? Puede que no te suene esta palabra, o puede que sí. Voy a exponerte desde mi experiencia, lo que considero que es vivir en coherencia, pero si te lo tuviera que sintetizar, te diría es que ser fiel a ti, asumiendo la responsabilidad sobre tus elecciones y acciones.
¿Pero es esto lo usual en las personas? No, no es lo usual, la mayoría vive con una incoherencia bastante grande.
Para mí, establecer una buena coherencia en la vida consiste en que, nuestra mente y pensamientos vayan acompañados de sentimientos, acciones y objetivos concretos.
Teniendo en cuenta lo siguiente, desde mi experiencia, nuestro organismo, está compuesto por varios centros de gestión:
– Centro mental: Abarca los pensamientos, la lógica, la imaginación, el empleo de la razón, quiere comprenderlo todo.
– Centro emocional: Abarca los sentimientos, las pasiones, emociones en todos sus umbrales, quiere amar y ser amado.
– Centro físico material: Abarca nuestro cuerpo, el territorio, el mundo, los objetos, quiere sentirse integrado y ocupar su lugar.
– Centro sexual creativo: Abarca la sexualidad, las relaciones, la energía de la abundancia y la creatividad. Quiere dar y recibir, expresarse en el mundo.
Puedes leer con más detalle sobre los centros en mi libro AVANZA
Todos estos centros, cuando están comunicándose perfectamente entre ellos, tienen un equilibrio y armonía, que les permite seguir desarrollándose y trabajar al servicio del ser esencial.
Cuando esto ocurre, la persona se proyecta en su vida con una total entrega y disposición, conectada con su verdad, avanza hacia su propio crecimiento y encuentro.
Y justamente, esto es para mí la coherencia, tu mente tiene las cosas claras, sin ruídos, tus emociones, son nítidas y bien diferenciadas, sabes gestionarte, tu físico, está cuidado y en forma, tu sexo y creatividad, se expresan sin tabúes ni represiones, permitiéndote crear y ser.
Una persona equilibrada en todos sus centros, es una potencia humana que entra en acción en el mundo con todo su amor y pasión. Llama la atención con su mera presencia, porque vibra con su verdad y autenticidad, está presente.
Cuando nuestros centros de gestión se empiezan a desequilibrar, surgen los egos. Los egos se crean por situaciones de carencia o abuso provocadas por vivencias, experiencias o bien creencias, que nos han sido inculcadas en momentos concretos de nuestra vida, que normalmente, suelen darse en la niñez y adolescencia. Por otro lado, la propia sociedad también fomenta que nuestros centros se desequilibren, desde la niñez en la escuela, y también a través de los medios de información y la publicidad.
Cuando nuestros centros comienzan a desestabilizarse por los egos, perdemos la coherencia con nosotros mismos, aparecen sensaciones como el sufrimiento, la frustración, la depresión, la ansiedad, las adicciones, las relaciones dependientes, la toxicidad, el consumo desmedido.
Porque al perder la conexión con nuestro ser verdadero, nos sentimos desplazados, perdidos y eso nos provoca dolor, por lo que buscamos huír de ese estado a través de lo que esta hipócrita sociedad nos brinda para seguir desequilibrándonos aún más y poder explotarnos de la mejor forma.
Te pongo ejemplos:
Si nos hemos criado en una familia que es distante afectivamente, que no nos escucha y no nos presta atención, pero nos brinda mucha cobertura material, sustituyendo lo afectivo, por regalos constantes. ¿Qué centros crees que estarán afectando en nosotros? En este caso, el centro emocional desarrollará un ego de demanda de atención, también nos sentiremos desvalorizados, por lo que el ego mental también hará su aparición, ya que con el comportamiento que la familia tiene con nosotros, se está implantando la creencia de que no valemos para nada en nuestra mente. El hecho de que nos den mucha cobertura material también establecerá una creencia negativa, de que no somos capaces de conseguir nada por nuestros propios méritos, así que puede derivar en una fase más adulta problemas para tener nuestro propio territorio y también corporalmente puede que seamos descuidados, ya que el centro físico material se ha visto afectado, por un ego territorial que busque la acumulación de objetos como sustituto del amor y el afecto.
Tendremos sentimientos de compra compulsiva y puede que luego nos sintamos muy mal tras haberlo hecho, puede que la falta de amor y cariño se traduzca en adicciones con los azucares, puede haber una tendencia a acumular objetos, coleccionar cosas, como un niño pequeño, como no hay un enfoque verdadero hacia el ser esencial, la persona se va perdiendo en cubrir las necesidades de sus egos, que van desbocados, reclamando lo que no le han dado, por lo que, puede repercutir en un bloqueo creativo también.
Vamos a suponer ahora, que nos hemos criado en una familia que es muy afectiva, muy pasional, dependiente, pero que también es agresiva, abusadora, física y sexual, con problemas económicos y materiales, con dificultades para salir adelante. En este caso, puede haber una invasión muy fuerte en el centro físico material, creando un ego material que puede ser depredador territorial del espacio de los demás, una persona abusadora, o bien, su polaridad, una persona sumisa que busque inconscientemente ser dominada e invadida, el ego emocional también aparece por el exceso de apego, se puede desarrollar una alta codependencia en las relaciones, miedo al abandono y agresividad, maltrato verbal y psicológico, el ego material y sexual también se ven afectados, provocando comportamientos autodestructivos, promiscuidad sexual y conductas que pueden desviarse hacia el robo, la manipulación de las personas para conseguir dinero o cosas materiales y también el abuso con las drogas.
Supongamos ahora, que nos hemos criado en un entorno familiar disfuncional, con un padre o una madre ausentes, se nos ha dado atención, mimo y cuidados materiales. Pero nos ha faltado una parte. Habrá una parte del centro emocional afectada aquí, que puede derivar en un ego emocional que busque la atención en las personas de esa figura familiar que no ha estado, también puede haber una afectación con un ego mental que tenga miedo al abandono, por la creencia de haber sido la causa de la separación de los padres, lo que puede fomentar o bien una conducta distante emocionalmente o muy apegada. La sexualidad puede verse afectada también, ya que se puede buscar un modelo familiar que cuide emocionalmente, más que alguien que satisfaga todos los centros.
A nivel físico, se puede desarrollar un comportamiento narcisista, por la necesidad de llamar la atención, con un físico extremadamente cuidado y mucho postureo.
Como puedes observas, las configuraciones son practicamente infinitas, depende del tipo de familia que hayas tenido, depende del tipo de experiencias que hayas tenido en tu vida, tus centros se irán desestabilizando de una forma u otra.
Lo bueno es que realizando un estudio en profundidad del árbol y los patrones adquiridos en la sociedad, se puede descubrir con facilidad como están afectados nuestros centros, ver que egos son los que están desestabilizándonos y cambiar.
Para ello habrá que conocer nuestros egos, preguntarles. ¿Qué exceso has vivido?¿Qué carencia has tenido?¿Qué creencias limitantes te han impuesto?¿Qué órdenes y prohibiciones sigues?¿Qué miedos tienes? Así, a través del diálogo con nuestros egos, se irán manifestando los programas de clan familiar, las experiencias traumáticas, las creencias limitantes, que hemos ido acumulando a lo largo de nuestra vida y que nos impiden vivir con coherencia.
Una vez descubierto esto, habrá que entrar en acción, y como están todos nuestros centros implicados, tendremos que restablecer la coherencia de todos, actuando de forma enfocada, cada bloqueo, se tiene que confrontar con una acción que involucre a la mente, la emoción, el cuerpo y la energía creativa sexual.
De esta forma, estamos rompiendo los contratos limitantes y permitiendo que todos los egos se manifiesten en sus carencias, excesos y prohibiciones, permitiendo que poco a poco se vayan reduciendo y dejen de ser invasores, permitiendo que los centros funcionen poco a poco con una energía centralizada.
Es posible que en este proceso, todo tu mundo cambie de forma radical
Es común que cuando una persona se pone a trabajar en sus programas, se produzcan muchos cambios de personalidad, ya que se están rompiendo con máscaras familiares y sociales y conectando con la esencia verdadera.
Es posible que en este proceso, todo tu mundo cambie de forma radical, tus relaciones sentimentales, familiares, tus amistades, todo puede dar un giro total, y tendrás que permitirlo, pues, es tu ser esencial el que se está manifestando, removiendo todo lo que ha sido mentira, es un proceso de desintoxicación fuerte, y es básicamente, lo que todas las personas que realizan la auditoría emocional conmigo, pasan, es duro, pero te liberas de tus cadenas y desarrollas las herramientas y la voluntad para seguir adelante.
La mayoría de las personas, viven en incoherencia, consumidos por vidas que realmente no sienten, realizando las cosas de forma mecánica, desconectados de quienes son, así, se van enfermando, porque el desequilibrio es lo que tiene, si tus centros viven en incoherencia y te dominan tus egos, tus programas de clan familiar y social, ese rechazo que tienes con tu propia naturaleza, tarde o temprano va a empezar a pasarte factura.
La sociedad se alimenta de tus carencias y excesos
La sociedad se alimenta de tus carencias y excesos, y la publicidad se mueve en la atracción de los egos hacia la búsqueda rápida y fácil de suplir esos vacíos. Toda la industria del consumo es así. Por esta razón los anuncios de televisión son tan estúpidos, se dirigen normalmente a nuestro niño pequeño necesitado de afecto, de atención, con la moda, buscan afecta tus emociones con arquetipos de personas presuntamente superiores por vestir ropa más cara, y así lo hacen con todo, generando simbolismos que impacten en tus egos y te desequilibren de tus centros, para que necesites, para que compres, para que pagues. Pero no te solucionarán nada, ya que lo único que consiguen es que cada vez te sientas peor. Quizás alguna vez has estado comprando en un sitio, o realizando alguna actividad que a priori te gusta, y has empezado a sentirte bastante insatisfecho con la experiencia, esto se debe a que ese estimulo para llenar tu vacío, ya ha sido demasiado asimilado, has cambiado y ahora tus egos te piden otras cosas. También podría ser, que hayas empezado a centrarte, y estas actividades ya no te llenen, aunque puedes pasar un periodo en el que te engañes y te fuerces a hacer cosas, tener relaciones, que en fondo sabes que ya no te aportan nada, pero el miedo a desapegarse de lo conocido es así, hasta que cada vez, el precio a pagar es más alto. Y es que, no hay nada peor que nadar a contracorriente de lo que uno es realmente.
No se puede emprender ni avanzar en la vida, si no vivimos en coherencia con nosotros, hagamos lo que hagamos, tarde o temprano, algún programa de clan familiar se disparará, lo importante es, que cuando se establece el equilibrio, cuando se abraza lo que somos asumiendo la responsabilidad, pagando el precio que ello supone, pues las consecuencias de ser auténtico en una sociedad más falsa que Judas, comporta que la gente reaccione de formas variopintas, lo que ocurre es, que se empiezan a trascender los programas sociales, familiares, todo se observa desde una distancia, ya que los egos que estaban anclados a esos condicionantes, han sido domados, por lo tanto, se vive en un nivel de conciencia más alto, donde se puede interactuar en la sociedad desde quienes somos y generar cambios fuertes.
Habrás visto a algún áctor o artista que de repente, tras una situación traumática, se han iluminado y han empezado a hablar de una forma más profunda, mística, lo puedes observar en gente como Jim Carrey, Russell Brand, Keanu Reeves, personas que tuvieron sucesos traumáticos en sus vidas y que debido a ello, cambiaron por completo sus estructuras internas, esto también pasa, las personas pueden sufrir algo muy duro y de repente, esa situación bien enfocada, les conduce a un reequilibrio de sus centros, por eso es importante que cuando alguien decide cambiar y tomar conciencia de quien es realmente, ponga toda su voluntad en hacerlo, para generar un impacto fuerte y transformar las creencias antiguas y hábitos, en otros que conecten con el ser esencial.
No seas zombie, céntrate y vive la vida que quieres, desde quien eres.