Te han hecho mucho daño, esa persona en la que depositaste tu confianza, te la ha jugado bien y has terminado muy mal. En primer lugar, cuando esto ocurre debes comprender que toda relación es cosa de dos, independientemente de lo que haya ocurrido, ha sido producto de ambas partes, así que es un buen momento para que tú tomes conciencia de ti, de lo que atraes en tu vida y a que punto has llegado para que todo termine resultando en esa situación.
Es hora de que vuelvas a ti y te plantees varías cosas en profundidad:
¿Te enamoras a la fuerza?
¿Por qué esta necesidad tan alarmante de encontrar pareja?¿De que te quieran?¿De que te acepten?
La proliferación de aplicaciones para ligar, estudios supuestamente «serios», que establecen que las relaciones de corta duración son más positivas para la felicidad del individuo, los comportamientos antinaturales en hombres y mujeres, condicionados por el cine y la televisión.
«La falta de amor en uno mismo, deviene en ignorancia»
Y sobre todo, la ignorancia sobre uno mismo, la falta de amor en uno mismo, deviene en ignorancia, pues, si somos incapaces de amarnos. ¿Cómo reconocer el amor en los demás? ¿Cómo amar?
Es la falta de amor, la que provoca que la gente vaya desesperada por llenar su vacío existencial con relaciones sin ningún sentido.
Todos andan buscando su pareja ideal, el amor de su vida, la persona que le llene completamente, la persona con quien construir un futuro bonito, sí, las mariposillas en el estómago, el romanticismo, y toda esa parafernalia que nos han metido por la vena desde que somos pequeños.
La conoces tú, la has vivido, la conozco yo, y también he pasado por ello. Pocas personas se libran de toda esta gran farsa que destruye las relaciones auténticas.
Así, es común ver a personas que empiezan a salir, y proyectan sus necesidades y carencias en la otra persona, las idealizan, las colocan en tronos, en altares, les asignan la responsabilidad de hacerlas felices, más, no hay mayor acto egoísta que imponerle a alguien que te haga feliz. ¿Qué es eso? ¡Tu felicidad depende de ti! ¡De nadie más!
La gente tiene relaciones por interés
Pueden empezar relaciones por atracción física, sexual, intelectual, y forzarse a mantener esa relación. Se centran únicamente en ver aquellas cosas que les satisfacen, ven un cuerpo, ven compañía, ven estabilidad material y económica, ven comodidad, lo que no ven es el vacío emocional, intelectual, en realidad sí lo ven, pero no quieren aceptarlo, y así, va pasando el tiempo, y estas personas se van anclando a una rutina, en una falsa relación, y se engañan, y dicen que aman a la otra persona, cuando en realidad, sus miedos han empañado todo juicio y han sido víctimas de sus programas familiares y condicionantes sociales.
Así, forzamos las relaciones. Personas que han cortado con una pareja, a las semanas se juntan con otra persona y dicen que la aman, y están con esta persona, por temor a estar solas, porque necesitan afecto, y ni siquiera se aman, pues, no se permiten conocerse en profundidad a sí mismas.
Personas que no tienen la menor autoestima y a la mínima en que les prestan algo de atención, se entregan en cuerpo y alma, por programas de desvalorización familiar y social.
Vamos mendigando amor, a cambio de destrozarnos en cuerpo y alma. Y luego nos quejamos de que no encontramos a nadie para nosotros, pero en realidad, no lo vamos a encontrar nunca, en primer lugar, porque nosotros mismos nos estamos despreciando.
Buscamos alguien que nos preste atención, que nos diga lo que valemos, que nos haga felices, y eso en primer lugar, nos lo tenemos que dar a nosotros mismos.
Ceder la responsabilidad a otra persona sobre nuestra felicidad, es inmaduro, es el niño pequeño con carencias afectivas, emocionales, buscando un papá, una mamá que le diga lo que vale.
«Buscamos alguien que nos preste atención, que nos diga lo que valemos, que nos haga felices, y eso en primer lugar, nos lo tenemos que dar a nosotros mismos»
Y si no nos dan lo que exigimos, nos cabreamos. ¿Verdad? Por eso las relaciones no funcionan, porque la gente sufre de inmadurez emocional, provocada por una sociedad que produce padres y madres ausentes, y bombardean nuestra mente con creencias, condicionantes que nos desvían de nuestra verdad.
Así, desesperados con la soledad, por no saber estar con nosotros, conocemos a alguien y nos sentimos a gusto con esa persona, y ya lo damos todo, luego si esa persona nos falla, le echamos las culpas, cuando todo es responsabilidad de ambas partes.
Que una persona sea feliz con otra persona, depende en primer lugar, de que la persona sepa ser feliz consigo misma, sepa cultivarse, desarrollar su mundo interior y exterior y no depender de la otra persona para establecer su propio camino y objetivos en la vida, si dependemos de la otra persona, no es una relación madura, sino codependiente, donde se ejercen roles de padres, madres, hijas e hijos.
Se busca desempeñar una responsabilidad y validez en alguien que consideramos inferior a nosotros y eso nos da seguridad para que esa persona se quede con nosotros, ya que sentimos que le estamos aportando.
Por eso hay muchos hombres que no soportan a las mujeres que son capaces de valerse por sí mismas, se sienten inseguros debido a que no saben que rol desempeñar. Mismamente, también hay mujeres que se sienten inseguras con hombres muy inteligentes y desarrollados.
Y así, se van tejiendo relaciones en las que las personas no escogen desde el corazón, sino desde la posición en la que se encuentren más cómodas ambas partes.
Por eso las aplicaciones de ligar funcionan tan bien, cada persona escoge un perfil que se ajuste a sus necesidades. O lo que es lo mismo, la hipocresía y cosificación de las relaciones de consumo.
Sólo falta que nos metan en blisters y nos coloquen en las estanterías de los supermercados para terminar de rematar el trabajo. Porque básicamente es lo que están haciendo con las relaciones.
Las personas no se relacionan con todos los centros
La gente se ha convertido en una consumidora de relaciones. Una deshumanización que tiene por objetivo, incentivar el desapego de la fuente natural, el amor, crear personas narcisistas que miren por su satisfacción, vacías y manipuladoras.
Así, se establece un mercado de personas dominantes y personas sumisas. Realzando el papel tan importante de la desestructuración de las unidades familiares, ya establecida décadas atrás con la revolución industrial, en los albores del neoliberalismo, y que se está puliendo en la actualidad con la deformación estructural de la mujer para que ella misma quiera encajar en el sistema, al igual que el hombre.
De esta forma, con hombre y mujer explotados como unidades de fábrica, sus hijos, vivirán con unos arquetipos de padres y madres ausentes, unas creencias que servirán para asentar las bases del sistema de relaciones promiscuas y carentes de emociones que poco a poco ya se están normalizando.
Unas personas emotivamente vacías, ignorantes emocionales, son mejores consumidoras, ya que su pulsión será buscar externamente lo que sea necesario para sentirse mejor.
Tengo amistades que mantienen relaciones con personas y cuando les he preguntado la razón por la que mantienen esas relaciones, me han dicho que se dejaron llevar por la inercia.
Dejarse llevar por la inercia es un clásico, por eso es importante amarse mucho, establecer criterios y valores y amarse mucho a uno mismo.
¿Qué clase de persona eres?
Plantéate qué clase de persona eres. No te conformes, el amor propio es el camino hacia el autoconocimiento y la vía por la cual, es posible que empieces a relacionarte con personas más afines a ti.
La mayoría de personas viven neuróticas, en relaciones de dependencia de algún tipo, porque viven en unos niveles de conciencia más bajos, en la inconsciencia, la ignorancia de quienes son, atrapados en los disfraces que se pusieron para agradar a la familia, relacionándose con personas disfrazadas de forma familiar para ellos, interpretando roles cada cual ajustándose a los papeles que su guión familiar y social demande.
Eso no es una relación. Por este motivo, se producen infidelidades, rupturas trágicas, básicamente, porque la gente no esta bien consigo misma y no viven de forma coherente con su verdadera naturaleza.
El secreto para tener relaciones de pareja felices, no estriba en dejar a una persona cada 5 años, el secreto está en conocerse a uno mismo, vivir en coherencia con nuestros centros y ser esencial, y permitirnos amarnos y amar, se darán personas en nuestra vida que podemos amar en profundidad y luego en un tiempo determinado la relación puede cambiar, si las personas siguen evolucionando, y esto puede pasar en unos meses, o en años, o semanas, el tiempo no importa.
Determinar las relaciones y la felicidad por años me parece una insensatez. Cada persona tiene unos ciclos evolutivos diferentes, y diferentes niveles de conciencia. Eso sí, lo que sí puedo decirte es que cada relación que viene a tu vida, viene para que aprendas a conocerte, a amarte.
Así me pasó a mí, y nos pasa a todos, pero podemos vivir en la ignorancia, posicionarnos como víctimas y rehusar la responsabilidad de tomar acción en nuestra propia transformación. Así iremos encontrándonos siempre con el mismo perfil de pareja ideal, ideal para nuestros egos desbocados, necesitados de atención, afecto, escucha y demás desviaciones, provocadas por lo que hayamos vivido en familia y sociedad.
Así, podemos pasar toda la vida viviendo relaciones de mentira y terminar convirtiéndonos en personas bastante lamentables para la sociedad. O bien, podemos aceptar en primer lugar nuestras miserias, nuestros miedos y dudas, y ponernos a trabajar en nuestro propio crecimiento.
Aceptar nuestra naturaleza, no ceder a los designios de una sociedad que busca por encima de todo, nuestra explotación como productos de consumo.
Unas relaciones no basadas en el amor propio, conducen a la enfermedad. La insatisfacción en las relaciones, y el forzar las cosas, conducen a desestructuras internas.
Lo veo en mis consultantes, y cuando analizo sus árboles familiares y sus condicionantes sociales, es evidente que el programa está haciendo estragos en sus relaciones personales.
Conócete
Pregúntale a tu mente que le llena, pregúntale a tu corazón que le llena, lo que le llena a tu cuerpo, a tu sexo.
Y no te juzgues, que bastante juicio tenemos cada día en esta sociedad. Permítete explorarte, conocerte de verdad. Abrázate cada día por la mañana y por la noche, y te dices en voz alta lo mucho que te amas.
Aprende a hablar contigo en voz alta, a reflexionar en voz alta, a escuchar tus pensamientos, tus miedos e inquietudes. Te sorprenderá el impacto positivo que tiene en ti, el hecho de que te escuches, te quitará la necesidad de tener a alguien como espectador de tus cosas, ya que serás capaz de escucharte a ti, y eso generará que te llenes de ti y que seas capaz de escuchar a los demás sinceramente.
Las relaciones enfermizas, son producto de personas enfermas, con vacíos en sus centros. Yo he estado ahí, por eso te hablo desde mi experiencia, básicamente todo lo que cuento en los posts, es desde mi experiencia, y gracias a eso, puedo ayudar a que tú te ayudes.
Nadie mejor que tú para convertirte en quien quieres ser
Pero todo tiene un precio, por encima de todo, tendrás que implicarte contigo, tiempo, muchísima atención, comprensión e investigación.
Luego, las cosas irán dándose en la medida en tú cambies tus hábitos mentales, emocionales, físicos y sexuales.
Todos somos creadores de esta realidad, si tu te transformas, transformarás la percepción de la realidad en la que existes, y también transformarás tus relaciones, que se irán convirtiendo en relaciones cada vez más conscientes y desarrolladas, en la medida en que tú aprendas a desprenderte de lo que no te llena y abraces tu amor propio.
Al final todo se basa en el amor que damos y que recibimos, en el amor que te das, y que recibes.
Un truco, cada vez que hables con alguien, o que tengas una relación, imagina que te relacionas contigo y lo que le das a esa persona, te lo das a ti.
Cesa de establecer contratos. Cambia él «Te amaré para siempre» por «Te amo en este instante», cambia el «no puedo vivir sin ti» por «construyo contigo». Modifica tu estructura mental, emocional, física y sexual a una vida amorosa sana.
No pierdas tu energía por personas en relaciones que no son verdaderas. Una relación sana, te tiene que hacer sumar, no restar.
Deja de engañarte con personas que realmente no amas, en realidad, tienes tanto miedo a amar de verdad, y que te amen, que dejas escapar a las personas que realmente merecen la pena.
Empieza a amarte y no te fuerces a enamorarte de alguien que no es para ti. Lo que es para ti, está detrás de lo que temes.
Hay que avanzar.