¿Te da miedo el amor? Qué pregunta más extraña. ¿No te parece? A día de hoy , a tenor de lo que veo y lo que vivo, podría decirte, que la vasta mayoría de personas que viven en esta sociedad, temen amar. ¿Pero cómo puede ser esto posible? ¿Acaso no es lo que todo el mundo busca?¿ Amar y ser correspondido? Sí, en un principio es lo que todo el mundo desea, así es, el problema estriba, en que pocas personas son lo suficientemente valientes y sinceras como para hacerlo. Y te explicaré el porqué.

TENEMOS MIEDO A MOSTRARNOS TAL COMO SOMOS

No podemos amarnos, ni amar, ni ser amados, mientras vayamos con máscaras, con comportamientos y hábitos que realmente no sean lo que somos. Nos estamos negando a nosotros mismos, y lo que provocamos es que la otra persona, se cree una imagen de nosotros que no se corresponde realmente con nuestra naturaleza. El miedo al dolor por ser rechazados, nos lleva a tratar de agradar a toda costa, a todo precio, así, preferimos invertir nuestra energía en mantener un papel todo el tiempo posible, a ser quienes somos realmente.

Estamos siendo infieles a nosotros, para gustar a personas que son infieles a sí mismas, en una sociedad, que fomenta la apariencia. Menuda locura. ¿Verdad? Pero es así, sólo tienes que echar un vistazo a las relaciones, como la gente se relaciona a través de las redes, a través de las aplicaciones de móvil para ligar, para darte cuenta, que la gente no contempla a los demás desde su ser esencial, desde su interior desnudo, sino desde sus necesidades, desde los egos que precisa llenar.

USAMOS A LA PERSONAS, Y LAS PERSONAS NOS USAN

Usamos a los demás para llenar nuestro vacío existencial, al pasar tanto tiempo con máscaras, nuestros egos se acaban apoderando de nuestra vida, y nos volvemos extremadamente susceptibles, manipuladores de forma inconsciente y mentimos mucho, alimentando constantemente una ficción, un teatro, en nuestras relaciones y en nuestra vida, buscando en todo momento, satisfacer nuestro propio narcisismo, con el ideal que proyectamos en la otra persona.
Ahí no hay ningún tipo de amor, vivimos en una ilusión provocada por las carencias y abusos vividos en la infancia, y los propios condicionantes que el sistema normaliza en nuestro día a día.

Se fomenta que alimentemos nuestro bienestar, pero de una forma egótica, cosificando las relaciones. Algo tiene que ir mal en el mundo, cuando se da más valor a los objetos que a las personas. Cuando la gente decide por propia voluntad ser explotada e interpretar un rol para encajar, que ser libre y desarrollar su propio camino.

QUIEN CON MUCHA GENTE ESTÁ, CON POCA GENTE SE RELACIONA

Emplear la promiscuidad en las relaciones tiene efectos a medio y largo plazo que son nocivos, estas practicas, son mecanismos de evasión, son drogas ancladas en la toxicidad, y no es de extrañar, encontrarse con muchos perfiles psicópatas y gente inestable en este tipo de comportamientos. Quien está con muchas personas busca satisfacer sus propias pulsiones, sin ahondar en el otro, pura masturbación con los cuerpos, pero existe un lenguaje inconsciente en cada uno de nosotros, que se transmite con cada persona con la que nos relacionamos, y esa impronta, va calando, si usamos a los demás como objetos de usar y tirar, esa intencionalidad quedará grabada en el cuerpo del otro, ya que hay una memoria sensitiva, y mismamente, nosotros nos sentiremos igual.

Seguramente alguna vez, has besado a alguien o has mantenido relaciones sexuales, y no te has sentido bien, puede que hayas sentido suciedad, o un estado emocional extraño en ti.  Esto se debe a que la otra persona, te ha transmitido sus intenciones y lo que representas para esa persona. Ten en cuenta que hay gente que usa el sexo para soltar todas sus cargas y tensiones, todo su estres, empleando el cuerpo de la otra persona como un receptor. ¿Eres consciente de lo que supone eso para tu cuerpo? ¿Las emociones, pensamientos y sensaciones que la otra persona está vertiendo en ti? Con toda probabilidad, no. Ya que la tendencia actual es probarlo todo y hacer de todo, a edades cada vez más tempranas. Para generar hábitos y dependencias y evitar que las personas se conozcan en profundidad y se amen.

Es un juego a dos bandas siempre, programas familiares y programas sociales, unos alimentan a los otros, y los descendientes absorven de ambas partes, hasta que repiten el mismo mecanismo una y otra vez, y pasan a la siguiente generación.

ES NORMAL QUE LAS RELACIONES NO DUREN

Es normal que las relaciones no duren, o que la gente sea infiel a sus parejas, ya que no se conocen realmente, como no saben qué es lo que quieren, ya que han escogido a la pareja desde las máscaras, tarde o temprano, sus necesidades comienzan a resurgir, y buscan otro personaje con el que empezar de nuevo la misma rueda, piensa que la gente en general es incapaz de trabajarse a sí misma, de saber que es lo que necesita, de expresarse desde la verdad. Al ser infieles a sí mismas, es común que la infidelidad se expanda a las relaciones, pues todo es una gran mentira.

Me hacen gracia estos psicólogos que dicen que es sano cambiar de pareja cada 5 años, a mí me parece una forma de normalizar comportamientos para que la población se pierda todavía mas y romper la unión verdadera que se puede dar cuando dos personas se aman a sí mismas. No se fomenta el autoconocimiento, el desarrollo de la sensibilidad, de la mente, las emociones, no se fomenta la armonía en nosotros mismos, sino que constantemente se nos bombardea con soluciones rápidas para huír de quienes somos.

Estar con una pareja diferente cada 5 años no te hará feliz, es un placebo para huír de ti, ya que empezarás el proceso de enamoramiento, te forzarás a mantener una relación con esa persona, tus egos se llenarán y creerás que es amor, y a medida que todo se vuelva rutinario, porque la sociedad alimenta la rutina, buscarás otra persona que le de a tus egos lo mismo que te daba la otra, variedad. Así, mientras vivas en ese estado de cambio de pareja constante, no tomarás conciencia de los patrones que repites, no tomarás conciencia de tu insatisfacción, ya que habrás creado una nueva droga emocional que te mantendrá lejos de lo importante, tú.

AMAR TIENE UN PRECIO

Amar tiene un precio, y es justamente lo que todo el mundo teme. Conocernos a nosotros mismos implica asumir los programas condicionantes que estamos repitiendo desde niños y desquitarnos de todas las máscaras, aceptarnos en nuestra luz y oscuridad, profundizar en nuestros patrones y manifestarnos desde nuestra verdad más pura, desde el ser interior, desde el alma, independientemente de la reacción que ello suscite en los demás. Permitirnos dejarnos afectar, es así como nace la verdadera sabiduría, el amor, el cultivo de la sensibilidad, de la verdadera inteligencia, y si escuchamos nuestros egos, aprenderemos a saber darles lo que quieren, pero desde la comprensión, poco a poco, se irán equilibrando, hasta centrarse.

Se confunde el amor con el enamoramiento. El enamoramiento es una fase común en la adolescencia, necesaria para romper el nudo emocional con nuestros padres, es dependiente, apasionado, y puede ser muy destructivo. En la fase adulta, el amor verdadero, se tiene que dar en todos nuestros centros, mental, emocional, físico y sexual. La plena comunicación con una persona en todos sus centros, genera un sentimiento de paz muy grande, ya que nos sentimos plenamente visibles con la otra persona, sin que hayan carencias.

Es posible que se den relaciones de amor verdadero con personas con sus centros desbalanceados, si las dos partes son conscientes de sus carencias, es importante que trabajen en el desarrollo de lo que le falta a cada uno, sin pretender ser la media naranja del otro, complementarlo para que crezca y sea una persona completa de la otra persona, es lo ideal, buscar que la otra persona se llene con lo que le damos sin alimentar la propia autonomia de sus centros, es querer controlar, establecer una dependencia, una relación no amparada en el amor, sino en el control. Amar no es controlar, amar es confíar.

También los deseos de estar con otra persona que no sea tu pareja se disipan, ya que la persona que amas tiene todo lo que vibra con tu ser, de hecho, cada vez tendrás más ganas de desarrollarte con tu pareja, y es importante que se construyan objetivos en común, una pareja sin objetivos, está condenada a la desaparición. Las parejas tienen que nacer para crear algo juntos.

Por estas cosas, la gente,tiene miedo, amar comporta abrirse en cuerpo y alma a la otra persona, mostrar nuestra intimidad, permitir que la otra persona nos acaricie y bese en profundidad, asumir que podemos sentir dolor en algún momento, pero sobre todo, la gente tiene miedo a amar, porque temen perder, que les dejen, el dolor que supone eso. Irónicamente, por miedo a amar, no aman, y por lo tanto, lo que no dan, se lo están quitando. Y viven en sufrimiento, al no entregarse verdaderamente.

El mayor proceso de sanación que existe es entregarse a amar conscientemente, y ello implica también, saber diferenciar a la persona que tenemos delante, muchas personas argumentan que se han entregado a amar y les han destrozado, sí, eso pasa, cuando arrastramos patrones inconscientes familiares y sociales, y los árboles de una persona y otra se encuentran, en ese momento, desempeñamos el rol del árbol familar, y la otra persona realiza el suyo, y es posible que haya mucho dolor aquí, ya que no es una relación establecida desde nuestro ser esencial, sino que se ha producido una unión para tomar conciencia de los patrones que tenemos que sanar de nuestras respectivas familias.

La vasta mayoría de personas no hacen el mayor esfuerzo por trabajar su interior, ni por estudiar su árbol familiar y aprender a cambiar sus hábitos, creencias y condicionantes, para así ser ellos mismos y por ende, empezar a desarrollar unas relaciones verdaderas con ellos mismos y con las posibles relaciones de pareja que se pudieran establecer. Curiosamente, son este tipo de personas las que tropiezan constantemente con la misma piedra, yo estuve ahí también, pasando por diferentes relaciones de pareja, cada una con unos patrones similares, porque hasta que no eres consciente de los condicionantes de tu árbol, casi todas las parejas con las que estas, tienen puntos en común.

En mi caso, fuí haciendo el estudio de mi árbol y combinándolo con otras disciplinas, empecé a poder dilucidar cómo mi inconsciente me estaba boicoteando en las relaciones, así, poco a poco, empecé a cambiar mis enfoques, mis valores y criterios, y el tipo de mujeres con las que me relacionaba también cambiaban.

Me dí cuenta, que habían dos clases de mujeres, las que me generaban tranquilidad y me producían una enorme atracción pero las veía inofensivas, y otras que me generaban una enorme inquietud, pero a la vez, sentía una pulsión interior muy grande. Bien, el tipo de mujer que me genera tranquilidad y atracción, son la clase de personas por las que todo el mundo termina emparejándose, son personas que son compatibles con nuestros árboles familias y nos vamos con ellas, buscando reconocer arquetipos de la familia, porque así funcionan los contratos de clan, nos vamos a lo que nos recuerda a la niñez, a lo que hemos normalizado, por muy tóxico y enfermizo que sea.

Razón por la que ves relaciones estrambóticas con abusadores y victimas que perduran durante mucho tiempo, están poseídos por los programas de su clan. Por otro lado, están el otro tipo de personas, las que realmente amas con todo tu ser, las que te producen miedo y alegría con sólo verlas, las que te generan dolor porque sientes su grandeza y no sabes si realmente estarás a su altura, esto se debe, por supuesto, a los programas de clan, para que busques alguien que se perpetue en tu linaje que sea similar a tus familiares. La mayoría, no arriesga con las personas que realmente ama, prefieren conformarse con alguien que puedan controlar, que les atraiga, aunque no lo amen de forma verdadera, te dicen que es buena persona, que es mejor que la anterior expareja que tuvieron, y excusas así, para justificar su hipocresía.

Si te amas con toda la sinceridad del mundo, no temerás al rechazo, pero no te quedes con las ganas de decirle lo mucho que amas a la persona que realmente te gusta, no lo hagas, porque vivirás toda tu vida con esa espina clavada, afortunadamente, en este sentido, yo siempre he sido muy lanzado, tanto con las mujeres de tipo 1 como con las de tipo 2 que te menciono. Y merece la pena que lo hagas, no te conformes con algo que te de tranquilidad, ve a por lo desconocido y ábrete, escucha tu interior.

No te dejes llevar por los programas familiares que buscan intoxicarte, limitarte, que no seas feliz plenamente, sino que complazcas a la familia. Eso debe terminar, no escuches a la familia, no escuches a la sociedad, ve a por quien tu corazón, tu alma te diga, aspira a lo mejor, porque tú, te mereces lo mejor, eleva tus valores y criteriores, equilibrate, y si alguien te gusta de verdad, ocúpate en conocer a esa persona desde el primer momento, y si no llega esa persona, no importa, lo importante siempre, vas a ser tú, aprende a amarte, y no dejes de amar.

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