Cómo aumentar la autoestima. Durante mi infancia estuve muy conectado conmigo, así que me centré en cultivar mi mundo interior, me pasaba horas y horas jugando con plastilina, con mis juguetes, creando historias, personajes, mundos, leyendo, escribiendo, viendo películas o dibujos animados. También adoraba perderme por el campo, estar en contacto con la naturaleza, todo esto que te cuento que hacía, generaba en mí, una enorme sensación de bienestar, de paz, de amor hacia mí mismo y todo. Retroalimentaba mi ser constantemente de aquello que amaba.
La escolarización no pudo frenar mis procesos interiores, aunque lo intentaron, pero mi mundo interior era demasiado grande, sí que es verdad, que siempre me sentí distinto al resto de mis compañeros, más centrados en realizar lo que hacían la mayoría y las pocas amistades que tenía, eran con chicos y chicas que también se dedicaban a ir a la suya. Pero era divertido, nunca tuve mucho interés en encajar con nada ni nadie.
En todas las casas en las que viví con mis padres, ellos hicieron algo muy importante para mi hermano y para mí, siempre tuvimos un espacio para nosotros, una salita, aparte del dormitorio, donde poder estar con nuestras cosas al margen de ellos. Esto creo que ha sido algo fundamental también en mi crecimiento, que un niño desde edades tempranas tenga su propio lugar, es una creencia positiva que reafirma su derecho a tener su espacio y también desarrolla su individualidad y su mundo. ¡Buen aporte Toni y Mercedes!¡Muchas gracias! También, en las situaciones de dificultades, el disponer de un lugar apartado de la vista de todos, y que lo respetarán, me permitió aprender a gestionarme emocionalmente y explorar mis pensamientos.
Hubo un momento, en plena entrada a la adolescencia, que lo pasé muy mal con el instituto, acoso escolar, bullying radical, y en casa, otros problemas, pero tampoco duró demasiado, un año, también aprendí a gestionarme a otro nivel y hacerme fuerte, y reforzarme externamente, ya que hasta entonces, había estado más centrado en mi interior.
Siempre fuí un chico sociable con todo el mundo, independientemente de que luego fuera selectivo con la gente. Pero las malas experiencias que tuve ese año en el instituto, sumado a situaciones familiares, me aislaron, me convertí en alguien inseguro de sí mismo, con miedo a expresarme tal como era, fragmentado internamente y con rechazo a su apariencia. Y no lo estaba expresando, me lo estaba guardando todo. El hecho de que contuviera todo dentro de mí, acabó resultando en problemas de hipertensión arterial, acné agresivo, eccemas, pérdida de peso, anemia, estaba totalmente desconectado de mi esencia.
Recuerdo de aquel año que el momento más agradable que tenía era por la mañana, mientras desayunaba y veía una serie de ciencia ficción animada que me encantaba llamada «El escuadron EXO», el resto del día, sólo deseaba volver a casa, dormir y desear que el sueño se prolongará todo lo posible.
La cosa fué a más y un día por la mañana, apenas podía moverme, me empecé a desmayar. Estuve ingresado una semana donde me hicieron toda clase de pruebas, pero no encontraron nada concluyente.
Al salir del hospital, comprendí, que dependía de mí el cambiar mi propio estado interno y la situación que estaba vivenciando. Así que empecé a ejercitarme a nivel psicológico y físico, y las cosas empezaron a transformarse.
Había perdido el enfoque en quien era yo, y me había dejado arrastrar por el rol que me habían asignado. Había sido presa del miedo, el pánico, me había dejado consumir por la inseguridad.
Si te fijas, es posible que si te vas atrás en tu memoria interna, puedas sentirte y recordarte en tu niñez como alguien muy diferente de quien eres, puede que conectes con pasiones, sensaciones, formas de pensar y ver el mundo que poco a poco hayan ido cambiando. Lo cual también es normal, la experiencia, nos transforma.
Pero es importante que sepas discernir, quien eres realmente, de lo que te han hecho creer que eres. En mi caso, confronté las estructuras familiares y sociales para ser quien soy, para conectar con mi niño interior, mi ser esencial, y a partir de mi ser esencial, seguir construyéndome, haciendo madurar lo que de forma natural me llenaba de chiquitin.
Cuando no estas en conexión contigo, te vas a sentir triste, con la pasión apagada, no tendrás ganas de hacer nada, también sentirás que no conoces cual es tu lugar o razón de estar en esta vida, y es bastante probable que te de por tener comportamientos destroyer, ya sea a través de drogas, relaciones dependientes y cosas así, que hacemos los seres humanos cuando estamos más perdidos que un chino en San Fermín.
Afortunadamente, que nos perdamos no comporta que no nos podamos encontrar. Pero hay que aprender a conectar con lo que somos de verdad.
Si pasamos mucho tiempo creyéndonos un papel que nos adjudican, desde la familia, desde la sociedad, en la escuela, en el trabajo, constantemente, interpretando algo que no somos, y cada vez, con menos tiempo para conectar con lo que somos realmente. ¿Cómo no nos vamos a perder?
Curiosamente, desde pequeños, no se nos da demasiado tiempo para estar con nosotros, siempre quieren que estemos ocupados en algo, o preocupados en algo.
Voy a explicarte los pasos con los que yo he conectado conmigo, en diferentes etapas de mi vida y en diferentes contextos, espero que te sea de utilidad tanto para ti, tus amistades, familiares, como para tus hij@s si los tienes:
INFANCIA
Tenía mi propio espacio, dedicaba el tiempo a explorar lo que me pedía el interior sin juzgarlo. En mi caso, me dió por desarrollar mucho la creatividad, la lectura, la imaginación, jugar en la naturaleza, relacionarme con los niñ@s.
ADOLESCENCIA
Cultivé mi parte física, con entrenamiento atlético, marcial, defensa personal y poco a poco, fuí incorporando la meditación, dibujaba cómics, escribía relatos, esculpía figuras de plastelina más complejas, también mi lectura se volvió más específica, con el ocultismo, esoterismo, psicología, ciencia ficción, fantasía, filosofía, y me convertí en un cinefilo empedernido, también leía muchos cómics y mangas (cómic japonés).
ADULTEZ 1
Mis pasiones dieron un salto, dejé lo que no tasaba conmigo a todos los niveles, esto es super importante, decidí cortar con relaciones, estudios, con todo, independientemente de lo que opinarán, viajé y abracé sin tapujos mis pasiones, combinando toda clase de trabajos con el cultivo de lo que realmente me llenaba, así estudié cine, guión, arte dramático, danza, lenguaje corporal, metagenealogía, seminario, artes marciales de todo tipo, llenaba mi tiempo lo máximo posible, de aquellas cosas que me gustaban, viendo siempre, los trabajos que hiciera, como una transición que tenía que pasar, el precio a pagar, para dirigirme hacia mis propósitos de vida, y por lo tanto, nunca me tomé los trabajos demasiado en serio, para mí, eran episodios de mi vida, por lo que desarrollaba mis táreas sin estresarme, como un juego, lo que fomentaba, que mi rendimiento fuera mayor, ya que estaba muy lleno de lo que me apasionaba, mi vida no estaba vacía, tenía un objetivo, actuaba, escribía, entrenaba, creaba.
ADULTEZ 2 RELACIONES DE PAREJA
Con mis primeras relaciones de pareja comenzaron varias dificultades, ya que se activaron patrones inconscientes que arrastraba del clan familiar y empecé a dejar de lado aspectos de mí que hasta ahora me había nutrido muchísimo, comencé a realizar cosas con mi expareja de por entonces porque a ella le gustaba hacerlas, aunque para mí eran cosas bastante superficiales y aburridas, comencé a ver realmente, que no estaba teniendo una relación verdadera conmigo mismo, sino que mi expareja, había proyectado en mí su propia percepción y no veía más allá que eso, cuando comencé a mostrar más aspectos de mí mismo y empecé a ser quien era realmente, mi expareja comenzó a criticarme y a chantajearme emocionalmente, lo cual comportó que yo cortará con ella y siguiera mi camino.
En el momento de ruptura, me permití pasar el período de duelo, en el cual, asumí que tenía que volver a mí totalmente, reconectar con quien era yo, y así hice, por estar con mi expareja, había dejado de lado la practica marcial, también el teatro, la actuación, me había centrado más en un trabajo de oficina con un horario normal y en atender las necesidades que mi expareja tenía, ví claros los programas familiares y realicé los cambios necesarios en mis creencias y condicionantes para transformarme y ser yo mismo en ese tipo de circunstancias. Así, me centré de nuevo en todo lo que me llenaba y pasó un tiempo hasta que otra mujer apareció en mi vida, una chica estupenda, con una gran afinidad conmigo, esta vez, ella me apoyaba en todo y yo la apoyaba a ella en sus inquietudes y búsqueda de sí misma, pero su familia no veía con buenos ojos mi relación con ella, y comenzó a intoxicarla de prohibiciones y miedos, yo tenía que ir a su casa en secreto, y fué una situación incómoda, ella en cambio fué muy bien acogida por mi familia, pero veía con claridad otra vez, patrones de clan que estaban manifestándose. Al final, cortamos de forma pacífica al ver que cada uno de nosotros teniamos unos caminos de desarrollo diferentes, dimos las gracias por todo lo aprendido y continuamos cada cual con nuestras vidas.
Es importante detallarte, que cuando yo corto una relación, la corto totalmente, no mantengo relaciones de amistad, ni conservo objetos ni nada relacionado con esa persona, eso me permite cortar energías y pasar los procesos de duelo con mayor profundidad, ya que los apegos se van, al no alimentar la nostalgia, cierro la puerta al pasado, y me abro al presente.
Continué centrándome en mi cultivo interior, en este caso, me dió por volcarme más en las artes marciales, mi anterior trabajo me había dado muchos ingresos para poder vivir sin tener que trabajar durante un tiempo, así que lo invertí todo en formación interior, física, para mejorar mis habilidades como guerrero. Dentro de esta practica, apareció una chica con la establecí relación, de entrada muy apasionada, pero a medida que pasaba el tiempo, fuí siendo consciente, de que no era una relación real, sino vinculada por lo sexual y lo emocional, con grandes carencias en lo intelectual y material, como no podía echarle la culpa a mi expareja, ya que la responsabilidad en una relación, siempre es cosa de dos, decidí cortar y seguir mi camino.
Me centré otra vez en mí, profundizando mucho en la meditación y en entornos alejados, también en el chamanismo, la opertura a estados de conciencia alterada y el contacto profundo con la naturaleza y a cuidarme mucho físicamente e intelectualmente.
Como ves, siempre, para conectar conmigo, volvía a lo que me llenaba, a lo que amaba, porque eso te lleva directamente a la fuente de quien eres, a tu ser esencial. También pasar tiempo en soledad conmigo me ayudaba a escucharme, a reubicar las cosas, tomar conciencia.
Tuve otra relación con una buena amiga, nos fuímos a vivir a otra ciudad, ella venía con programas de clan fuertes que activaron también programas míos, teniamos muy buena afinidad, pero había trabajo que hacer por parte de los dos para sanar cosas familiares, y lo hicimos, trabajamos mucho nuestra relación y nuestros patrones, pese a todo, yo decidí sacrificar parte de mis pasiones otra vez, en este caso, la actuación y el cine, para respetarla a ella, rechacé muchos trabajos para no realizar escenas de amor o románticas con actrices, me centré en mis otras pasiones, comencé con las terapias a un nivel más profesional, también cree un arte marcial propio, comenzando con pocos alumnos y poco a poco, transformándolo en un sistema de transformación personal y equilibrio físico fuerte, reforcé aquellas pasiones que me quedaban y curiosamente, se convirtieron en trabajos para mí. Pero los caminos de mi expareja y los míos no parecían seguir el mismo rumbo, se terminó la relación, de una forma desastrosa esta vez y perdiendo yo todo, casa, trabajos, todo, tenía 300 euros en mi bolsillo y una semana y media para encontrar un lugar dónde vivir.
Me salieron dos trabajos a la vez, uno de ellos como áctor, también encontré un sitio donde vivir justo enfrente de un enorme parque, allí, comencé otra vez a reconstruírme, a cultivarme. Esto es importante, cada vez que se produce una ruptura, o un golpe fuerte que puede destruírte, sé consciente, de que lo que se destruye no eres tú, sino lo que te impedía que fueras tú, el terreno se remueve, para que crezcas con toda tu fuerza, y eso fué lo que hice. Durante mi periodo de resurrección, potencié mi sistema de artes marciales y me centré con talleres de transformación personal al aire libre, también me impliqué en organizaciones no gubernamentales y empecé a realizar trabajos de áctor que me llenarán.
Pero había cambiado, el trabajo de áctor ya no me llenaba, y no porque no fuera divertido para mí, sino por el hecho de que lo que se hacía ya se quedaba pequeño para mi nivel de desarrollo, entonces comprendí, que tenía que proyectar mi creatividad en mis propios proyectos como artista, así que fué lo que hice, comencé a crear mis propios proyectos, apareció otra mujer, extremadamente castradora, tuve una relación con ella mezcla de pasión y odio, había un conflicto muy fuerte entre nuestras partes, por un lado, a nivel sexual, físico y emocional teniamos una química brutal, pero a nivel intelectual, habían problemas, ella me dejó y me quedé absolutamente devastado. Por fortuna, el haber cultivado mis pilares, mis pasiones, me llevó a ir restableciéndome, pasé un periodo de duelo duro, con problemas para dormir y mucha tristeza, pero poco a poco, alimenté mi interior con lo que me llenaba, con todo lo que ha estado ahí desde que era pequeño, también, me apoyé en mis verdaderas amistades, con las que he creado muchos proyectos, personas que han estado conmigo en rodajes, en talleres, en entrenamientos, en derrotas, en celebraciones, personas que a día de hoy puedo considerar familia.
Han habido otras relaciones, pero te expongo estas como ejemplo, todas han sido grandes maestras para mí en mi proceso de sanación, de toma de conciencia de mis patrones, y de desarrollar herramientas para encontrarme y conectar conmigo.
Gracias a tener siempre mis criterios y valores definidos, de tener claro que es lo que me apasionaba, y no haber dejado de lado el cultivo de todo lo que me apasionaba. He podido reconstruírme e ir enfocándome cada vez más hacia la madurez de mis herramientas, de mi vocación, y transformarla en lo que es a día de hoy. Hay que Avanzar.
Conectar contigo, de verdad, supone decir que no a muchas cosas, a mucha gente, a trabajos, a parejas, supone pagar el precio por tu libertad, por ser quien eres realmente. Pero merece la pena. Merece la pena que te tomes tu tiempo para las cosas, que te permitas disfrutar de tus gustos sin juicios, que mandes a la mierda a quien tengas que mandar, no pasa nada, hay que expresarse.
CONCLUSIÓN
Para conectar contigo y elevar tu autoestima es importante:
– Que tengas tu propio espacio, no importa lo grande o pequeño que sea, pero hazlo tuyo. Tanto a nivel material, en el lugar en el que vivas, como a nivel interior.
– Que cultives lo que te llena, tus pasiones, tus gustos.
– Que te relaciones con personas que te hagan crecer.
– Que definas muy bien tus valores y criterios.
– Invierte tiempo en tu soledad, sin hacer nada más que estar contigo, aprende eso.
– Encuentra tu propósito
Sé fiel a ti, sé fiel a tu naturaleza y avanza. Y amáte mucho.