Has encontrado a una persona que consideras especial, tu familia no lo sabe, pero te llama la atención de una forma diferente, no sabes porque, pero te sientes como en casa. Vas teniendo citas, la cosa se va poniendo interesante, se lo cuentas a tus amistades, hay pasión, hay deseo, parece que hay buena complicidad y te sientes de una forma totalmente diferente a otras relaciones que has tenido y piensas que quizás hayas dado con esa persona que tanto deseabas. El amor de tu vida.
Así, bajo este concepto romántico, idealizas a la persona y le cuelgas el cartel, de amor de tu vida mientras sigues viviendo en el mundo de las maravillas chiripitiflauticas, con las mariposas en el estómago, el sexo apasionado, las cenas, las charlas hasta las tantas de la madrugada, y después de unos meses, consideras que ya es el momento de presentar a está persona a tu familia.
¡Qué maravilla!. Tu pareja se lleva fantásticamente con tus familiares, de hecho, se llevan demasiado bien,tus padres parece que le prestan más atención a tu pareja que a ti, y no tardan demasiado tiempo en adoptar a tu pareja, como si fuera parte de su progenie, cada vez vas viendo más características de tu pareja en tus padres, aspectos que siempre había tenido ya, pero que no habías caído hasta ahora, mismos gustos que tus padres, comportamientos muy parecidos, hábitos para la comida parecidos, forma de pensar en la vida similar. Es como si estuvieras con un familiar y que esta persona sea como alguien de tu propia sangre.
Entonces te empiezas a dar cuenta que está persona realmente no te llena tanto como creías, sino que te dejaste llevar por un impulso fuerte de tu inconsciente, que busca repetir los patrones del clan. Pero claro, después de los fracasos amorosos anteriores, tuviste un contraste fuerte con esta nueva pareja, pero no es amor verdadero, es una atracción provocada por tu árbol y el de la otra persona desde tus carencias y las de la otra persona. No es un vínculo consciente desde quien eres realmente y lo que es realmente la otra persona. Es un proceso de atracción que busca seguir repitiendo los mismos patrones de tu clan y el de tu pareja, repetir las mismas órdenes y prohibiciones.
Y entonces vienen los problemas, porque lo que está pasando aquí es que no ha sido tu corazón quien ha escogido a esta persona para ti, ha sido tu inconsciente quien la ha escogido para satisfacer a tu clan familiar.
Si tus padres querían un hijo o una hija. Tu buscarás inconscientemente una pareja que se asemeje a ellos para cubrir esa necesidad que ellos tienen. Además, cuando la pareja entra en clan familiar, siendo absorvido por un negocio familiar o inclusive, viviendo bajo el mismo techo, aquí se esta cerrando el incesto simbólico. Estas convirtiendo a tu pareja en tu hermano o hermana. Realizando totalmente, el deseo de tus padres de tener a ese hijo o hija que no tuvieron.
Y a medida que esa pareja es más asimilada por tu clan familiar, asumes por tu parte, el compromiso de no desprenderte de esa persona, porque tu contrato de clan familiar es satisfacer a tu familia, así sacrificas tu propia naturaleza, tu esencia real, para complacer el deseo familiar de tener a alguien como tu pareja, aquí el programa de clan manifiesto en tu inconsciente es «No he podido dar a mi familia lo que querían de mí, así que busco a alguien que pueda darles lo que yo no puedo por ser diferente».
Los contratos de clan pueden ser muy fuertes, provocando que busquemos en las relaciones de pareja a personas que emulen roles familiares, ya sea de abuso, sumisión, problemas económicos, laborales, adicciones, enfermedades, etc… El caso es unirnos a alguien con quien podamos seguir ejecutando el mismo rol que nos asignaron en la familia. Esto por supuesto, para nosotros no es beneficioso. Ya que no estamos viviendo con nuestra verdad, sino repitiendo la misma ilusión que las otras generaciones han establecido de forma repetitiva en su árbol. Es el sello psicológico con el que nos marcan, y para vivir en libertad, no nos queda otra que confrontar todos esos programas, condicionantes y rebelarnos frente a nuestro árbol.
He conocido casos de consultantes, sobretodo mujeres, que han tenido relaciones con parejas que han encajado como un guante en sus familias pero que no las llenaban amorosamente, y se han sentido culpables de cortar con dicha persona, por la pena y lástima de que su pareja deje de relacionarse con su familia, ya que alegraba mucho a sus padres y otros familiares.
También casos de mujeres con padres y madres que querían un hijo varón, y que buscan a alguien con rasgos de su padre para darle un varón, también casos de hombres que se han afeminado porque sus padres querían una hija, o mujeres que se han masculinizado porque sus padres querían un varón.
Esto son solo algunos ejemplos de casos que me encuentro frecuentemente cuando realizo el estudio del árbol familiar a mis consultantes. Se ven con claridad los contratos de clan, qué patrones está siguiendo la persona para ser fiel al clan, que bloqueos y prohibiciones se están manifestando en su día a día para no superar a su familia y en qué ámbitos se manifiestan.
Lo bueno que tiene realizar el estudio del árbol familiar, es que el propio consultante se da cuenta de la raíz de sus problemas y hábitos, no hay trampa ni cartón ahí, es algo muy concreto y objetivo, sin cabida para abstracciones ni invenciones, lo que tu familia esta replicando, es lo que tú arrastras inconscientemente.
Además, cuando se hace una toma de conciencia de dichos patrones inconscientes, se puede entrar en el camino de cambiar. Allí hay que ser fuertes, pues hay que hacer un ejercicio de sinceridad muy fuerte y dar los pasos que sean necesarios para encontrar quien eres.
Puedes escoger por supuesto, vivir en una ilusión compuesta por los contratos de clan de tu familia, de prohibiciones, órdenes, inseguridad y conformarte con ese rol que ocupas. O desobedecer, ser quien eres realmente, confrontando las consecuencias y lanzándote a avanzar.
Muchas veces se puede caer en consultas con otros profesionales y terapeutas, que en realidad esconden un miedo atroz a dar el paso para cambiar, pero es un parche para nuestro sentimiento de culpabilidad. Así sentimos que estamos haciendo algo, aunque todo permanezca igual, no sirve para nada.
Si te quieres sanar, si quieres realmente dar un paso grande en tu vida, no te va a quedar más remedio que ser consciente de los mecanismos inconscientes que arrastras de tu familia, de la sociedad y poner toda tu voluntad en cambiar tu situación, realizando acciones y tomando disciplina con toda tu fuerza para salir de ese rol, de esas máscaras que tienes puestas. Es incomodo, y dificultoso, por eso funciona. Porque unicamente tú puedes salir de la cárcel que sigues alimentando.
La vida para quien es avanzador, planteará constantemente pruebas para seguir progresando, caidas en falso, presuntas y atractivas oportunidades, que en realidad son caballos de Troya, son trampas del árbol familiar, disfrazadas de regalos, que en realidad pretenden hacerte encajar de nuevo en los patrones de la familia.
Por eso, si prestas atención a tus patrones de clan y adquieres unos buenos hábitos de vida, cuanto más alejados de lo que haga tu familia, mejor, empezarás a conectar con tu verdadero ser esencial.
Al final, detrás de tus miedos, se esconden los programas de prohibición y ordenes del clan familiar, inconscientemente cada miembro, sigue esa tradición, de repetir los mismos pasos, hábitos, que el resto de familiares. Ser libres, comporta, romper todos esos programas, y poder sacar el verdadero potencial escondido del árbol familiar.
En árboles tocidos, crecen los mejores frutos. Las relaciones por ello, son excelentes vehículos para ver qué patrones repetimos, además, en casi todas las relaciones de pareja, se suelen manifestar repeticiones.
Si te preguntabas porque muchas de tus parejas tenían puntos en común, ahora ya lo sabes, repetición de contratos de clan. Mismamente, si te preguntabas por qué siempre has dado con personas con problemas con adicciones, o abusos, o maltratos, o con antecedentes de algún tipo, ahora ya lo sabes.
Todas las respuestas a tu vida, a tu comportamiento actual, a cómo te relacionas, de qué trabajas, tus talentos, tus virtudes, tus vicios, tus miedos, todo lo que eres ahora, y lo que puedes llegar a ser, esta en tu árbol familiar, desde bisabuelos, a abuelos, padres, hasta llegar a ti.
La tarea de indagar en el árbol es un ejercicio detectivesco muy bonito, y entraña trabajo, como todo lo que nos hace crecer realmente. Una vez que sabes lo que te pasa, puedes entrar en acción y ponerte manos a la obra a cambiar, cuanto más decisión y voluntad pongas en tu transformación, más contundentes serán los cambios que experimentarás.
Te puedes ahorrar años de psicoanalisis realizando el trabajo de profundizar en ti a nivel inconsciente desde los contratos del clan familiar, y si tomas acción enfocada a realmente salir de esa ilusión, tendrás realmente el camino que te llena verdaderamente.
Mi trabajo con los consultantes no está centrado en el estudio inicial del árbol familiar y experiencias porque sí, es algo que realicé conmigo mismo 16 años atrás, y es increíble, como a día de hoy, siguen apareciendo sorpresas y secretos de mi árbol, cada vez que doy un salto más allá, cada vez que rebaso más límites, de forma sincrónica, me entero de nuevos aspectos que hasta ahora me habían sido ignorados, aunque podía intuirlos.
Igual que me pasa a mí, te pasará a ti, si decides dar los pasos y convertirte en avanzador, arrojarás una luz en la oscuridad, y nunca más, nada volverá a ser lo mismo.
No se puede encontrar el amor, hasta que tú no te encuentres a ti, hasta que no dejes de repetir los esquemas de comportamiento que has normalizado, no tendrás una relación verdadera, desde quien eres. Hasta que no aprendas a darte a ti, lo que a lo mejor no has recibido del resto, no dejarás de demandar inconscientemente que desde fuera te den atención, cariño, que te valoren. Eso crea dependencia. Porque tu niño interior, ha sido afectado por vivencias pasadas y busca modelos similares a quienes le hicieron daño, para demandar lo que no tuvo. Pero a tu niño interior, solo tú lo podrás curar y darle lo que necesita. De esa forma, si lo haces, se irá sintiendo cada vez mejor, madurará y te acompañará. Ese niño interior, es tu ser esencial, que siempre se mantiene igual, equilibrado, en armonía. Como todos nacemos a este mundo.
Por eso es importante, desobedecer, decir adiós a parejas que parezcan hijos adoptivos de nuestros padres, hay que decir adiós a parejas abusadoras, tóxicas, a parejas que realmente no nos llenen, hay que decir adiós a toda relación que no nos haga crecer, tenemos que elevar nuestro amor propio y decir, NO. Y seguir adelante. De esta forma, se empieza a cambiar, no cambiarás de golpe, pero habrás dado un paso muy grande hacia quien eres. Y eso no tiene precio.
Invertir tu tiempo y tu dinero en tu transformación es lo mejor que puedes hacer, al final el dinero, es tiempo, si en vez de invertir tu tiempo en material que no te va a desarrollar, en vez de invertir tu dinero en charlatanes, eventos, ocio superficial, productos, parches para huír. Lo inviertes en ti, te ahorrarás muchos quebraderos de cabeza en el futuro.
Yo en su día decidí sacrificar lo material y una vida estable y conformista por una vida llena de incertidumbre, cambie lo conocido por las experiencias, las dificultades me hicieron desarrollarme constantemente para salir adelante, por eso te recomiendo que si tienes que saltar, no te lo plantees mucho, tienes mucho que ganar, si lo haces, empezarás el camino hacia tu libertad, si no lo haces, vivirás en la ilusión que tu familia y la sociedad quiere que vivas. Y yo no quiero eso para ti ni para nadie realmente.
Vivimos tiempos de opertura, y ya es hora de que dejes de seguir a los demás y te encuentres.
Hay que Avanzar.