¿Aprendes de tus relaciones?. Hay muchs relaciones que nos marcan y que en cierto modo, pueden determinar el rumbo que nuestra vida va a tomar.

A lo largo de mi vida he tenido toda clase de relaciones de pareja, y no todas han sido tóxicas ni han terminado de forma destructiva. Eso sí, una máxima que he llevado siempre a cabo, es cortar totalmente la comunicación con todas las parejas que he tenido a todos los niveles. Para mí es fundamental, para cerrar ciclos, que esto sea así.

Esto fué por verano. 12 años atrás aproximadamente.

Conocí a una chica en San Sebastian, durante unos días que pasé allí, me gusta mucho esa ciudad, posiblemente sea de mis preferidas de España, por su tamaño, armonía, naturaleza, clima.

Estaba paseando una noche visitando locales y terminé en un bar llamado Minuto y medio bar, un local rockero conocido por la zona, me senté en la barra, al lado mío habían un grupo de belgas heavys grandes, melenudos, fuertes, tatuados, con jarras de cerveza del tamaño de mi cabeza, me puse a hablar con ellos en inglés, a medida que las cervezas iban lloviendo, creo que desarrollamos un dialecto en japonés y ruso.

Mientras yo hablaba con los belgas sobre Hitler, los nazis, Pink Floyd, y los conciertos de Iggy Pop, a varios metros de mí, había una chica con la que no dejaba de intercambiarme miradas, era una de las camareras del local, una chica morena, atlética, con rasgos que parecían una mezcla entre italia y arabia, me miraba y se reía, no sabía exactamente por qué, aunque es algo que suelo generar.

La chica se acercó a preguntarme si iba a querer otra cerveza, yo le dije que sí, de repente el mega belga que tenía a mi lado le agarró violentamente el trasero a la chica. Yo, por pura reacción, en segundos, le pegué un puñetazo muy fuerte a aquel hombre en la barbilla, se quedó unos segundos mirándome, yo lo miraba a él, me cogió por la cabeza y me dió un cabezazo tan fuerte que me caí al suelo de la conmoción, dejándome todo el tabique nasal inflamado. Los belgas se empezaron a reír, y yo exploté, cogí la silla y le golpeé en la cabeza. En ese momento, recuerdo enzarzarme a puñetazos con él, nos hicimos daño, y después, nos echaron a todos del bar, yo me fuí a pasear a la playa de la Concha, estaba escupiendo sangre y creo que tenía la nariz rota o a punto de haberse roto, me quedé sentado en la arena, me desnudé y me fuí a nadar.

Estando yo nadando, cosas de la vida, que la chica del bar, se había acercado a la playa, se desnudó totalmente y se metió a nadar. Me acerqué a ella y le pregunté si me había seguido y se rió, me dijo que normalmente cuando cerraban el local, que le gustaba nadar un rato. Había intercambiado cuatro palabras con ella y ya estaba totalmente cautivado. Se me acercó para mirarme la nariz, me tocaba la cara como si me conociera toda la vida, sin ningún tipo de pudor. Sentí ganas de besarla pero no lo hice, me dijo que la acompañará a su casa que me podía poner algo en la herida. Ella trabajaba de masajista también, tenía la consulta en casa, cuando salimos a la orilla, me fijé que en su espalda tenía tatuado un gato sentado en una media luna.

Yo le pregunté que cómo era posible que se fiará de mí si no me conocía. Me dijo que ya me conocía, que por mis actos me había dado a conocer, que no hay mejor form de conocer a alguien que viendo su comportamiento.

Llegamos a su apartamento, lo tenía decorado estilo hindú, con todas las paredes tapizadas de mandalas, velas, inciensos, pocos muebles, muy minimalista, ordenado, el comedor era más rockero, con un tocadiscos y muchos discos de vinilo, muchísimos, un poster de Pulp Fiction y Elvis Presley. Tenía buen gusto.

En la sala de masajes me recolocó el tabique nasal, me dijo que fuera a urgencias, le dije que no. Al igual me iba a urgencias yo viviendo esa situación con ella.

Ella empezó a trabajar a los 16 años, venía de una estructura familiar complicada, padres separados, ella se fué a vivir con su padre, su madre era adicta a la cocaína, el padre trabajaba de psicólogo clínico, la madre fué una actriz conocida en italia, ahora entendía su mezcla de rasgos. El padre siempre la alentó a que fuera autosuficiente, y eso fué lo que hizo. Ahora estaba trabajando en el bar aparte de ser masajista porqué quería irse a vivir a Los Angeles para empezar una carrera como actriz. Yo por ese entonces estaba metido totalmente en el mundo de la actuación, aquella noche explotamos, me olvidé de todo, estuvimos dos dias sin salir de su apartamento. Desde ese momento, empezamos una relación, yo iba a San Sebastian, ella venía a Madrid, nos hartábamos de ver musicales, ella amaba los musicales, yo los odiaba, se reía con mis expresiones cada vez que los actores rompían a cantar en cualquier situación.

También ibamos a locales de jazz, mi compañero de piso de por entonces, estudiaba música y participaba en jam sessiones, a veces ibamos a verlo o pasábamos horas hablando por los locales de lavapies y malasaña sobre arte y filosofía, viendo obras en la tabacalera, todo muy bohemio. Siempre quise aprender a tocar la guitarra, la primera guitarra acústica que tuve, me la regaló ella, los primeros acordes que toqué, me los enseñó ella. Yo le enseñé a ella todo lo que sabía de actuación, ella me enseñó también a hacer masajes y saber tocar el cuerpo humano. Así, fueron pasando armónicamente los meses, llenos de situaciones muy bonitas y mucho aprendizaje artístico, hasta llegar casi al año de estar juntos. Hasta que llegó el día en que ella se iba a ir a Los Ángeles, me ofreció irme a vivir a su apartamento, yo le dije que mi vida no estaba allí sin ella.

Nos dimos un último baño en San Sebastian, pasamos toda la noche juntos, y por la mañana, sin dormir, nos despedimos en el aeropuerto, preferimos dejarlo ahí, y si la vida nos volvía a juntar, así sería.

Yo tuve dos relaciones que han definido mucho la trayectoria de mi vida. He hablado de ambas mujeres varias veces, exponiéndolas como ejemplos de como atraemos los patrones familiares inconscientes en nuestro día a día a todos los niveles.

Hoy me centraré en hablarte de la segunda con más detalle.

Han pasado ya 2 años y medio desde entonces.

Era verano, yo estaba en casa de la madre de mi amigo y hermano Bertolt, en San Javier, llevaba unos meses descompensado por una decepción amorosa y con inquietudes internas, mi ser esencial, se estaba rebelando, quería salir, expresarse. Teniamos reuniones para enfocarnos en crear una productora, o algún tipo de proyecto creativo, al final, propuse crear algo relacionado con mis capacidades de comunicación y ayudar a la gente, tal como mi prima venía proponiéndome desde hace un año.

Ese proyecto, multidisciplinar, se iba a llamar Hay que Avanzar. Nos pareció buena idea a todos.

Yo pasaba los días corriendo por la playa, entrenando con una espada de metal de una aventura que tuvimos en Bilbao años atrás y recorriéndome los sitios donde rodamos nuestra primera película. Sí, todo muy nostálgico.

Una noche que no podía dormir, me puse a mirar las reflexiones de una chica que tenía en el facebook, era profunda, crítica, le envié un audio diciéndole que continuará con sus reflexiones, que lo hacía muy bien.

Aquel audio derivó en conversaciones telefónicas durante varias semanas hasta las tantas de la madrugada. Era una mujer muy profunda, sensible, consciente, que se había trabajado mucho a sí misma, fuí a visitarla, ella no quería que la viera con su uniforme de trabajo, por entonces, estaba en una heladeria, yo la respeté, pero por cosas de la vida, paseando, dí con el lugar donde estaba ella. Cuando se cruzaron nuestras miradas en segundos, se me desmoronó todo por la energía que tenía aquella mujer.

Al cabo de una media hora, nos vimos en la plaza del ayuntamiento, yo iba vestido totalmente de blanco, ella totalmente de negro. Lo primero que me dijo al vernos así fue que eramos el Ying y el Yang. Proféticas palabras.

Me llevó a una cervecería de manufactura artesana, bebimos y charlamos, ella me observaba callada, yo hacía el gilipollas, ella se reía, después de aquello marchamos a un bar rockero, nos pusimos a hablar de Bruce Lee, ella era fan de él, y para mí era un referente, ella había sido practicante de artes marciales, estando en el local, me puse a hacer flexiones con un brazo y tres dedos como hacía Bruce Lee, al cabo de unos segundos, estábamos rodeados de hombres tratando de hacer lo mismo que yo, decenas de hombres, haciendo flexiones y cayendose contra el suelo, con semejante espectáculo nos salimos fuera del local, con un par de cervezas, y iluminados por una farola nos pusimos a luchar, ella empleando el karate y yo mi sistema.

Terminamos los dos muy cerca el uno del otro, y nos empezamos a desnudar emocionalmente. Ella me contó los abusos que había sufrido por parte de su padre a nivel de palizas, los abusos que sufrió por su hermano a nivel sexual, a mí se me cayeron las lágrimas y nos besamos, la abracé fuerte, la acompañé a su casa, un piso humilde pero acogedor, repleto de simbolos esotéricos, mezcla de rock y espiritualidad y también un toque infantil. Aparecieron sus dos gatas, yo estaba en el sofá, las gatas se posaron encima de mí, me dijo que no era habitual que se comportarán así, yo me sentía en casa, quizás era la primera vez que me sentía así, estuvimos casi toda la noche hablando y bebiendo vino. Después nos acostamos, y así fueron pasando las semanas en las que iba a verla, y cada vez me costaba más irme. Siempre que nos veíamos era una celebración. En ese proceso, tanto ella como yo, estábamos trabajándonos muchos patrones familiares, ella estaba formada en muchas cosas y se había trabajado, nos permitiamos exteriorizar y comprender los egos del otro, estabamos evolucionando. Ella empezó a reducir el consumo de tabaco, y la intención que teniamos era irnos a vivir a otro lugar, a Nueva Zelanda, yo quería empezar desde un punto cero con ella, fuera de programas familiares, fuera de territorios intoxicados. Empezar a desarrollarnos en nuestras capacidades, viajar, cultivarnos.

Pero en todo ese camino, nos topamos con sus contratos pasados, compromisos que había adquirido con un jefe de ella, mago, ella era artista de magia en cruceros y había pactado con su jefe un viaje de dos meses por la zona de Brasil. Yo en mi fuero interior, sabía que algo terrible iba a pasar si se marchaba, pero no podía decirle que no fuera, no podía entrometerme en eso, así cuando nos despedimos en el aeropuerto, la mujer que se marchó, nunca más volvió.

Lo que seguió después de eso, fué un esfuerzo sobrehumano por mantener la relación a distancia, mientras ella se iba consumiendo entre funciones, alcohol y gente tóxica, abusadores, yo por entonces, dormía 4 horas al día, mientras trabajaba en 3 trabajos distintos, mis compañeras de oficina de mi trabajo en ong de mañanas se preocupaban por mí, estaba muy descuidado, yo estaba pendiente de mi pareja en todo momento, ella reclamaba mucho la atención y me preocupaba su mente, se estaba dispersando totalmente, yo le dije que cuando ella volviera del crucero, que viviriamos juntos, ella más de una vez me dijo, que no sabía si ella iba a estar bien para eso, yo en mi obcecamiento le dije que sí, que había que hacerlo, no la escuché, ella trataba de protegerme de sus demonios y sus programas, yo estaba por entonces, perdido en tratar de salvarla y protegerla.

Recuerdo por las noches, tener mi móvil puesto en un tambor, para que cuando ella me escribiera, que hiciera más sonido y poderla atender, fué agotador a todos los niveles, ella, cuanto más dañada estaba, más atención demandaba, más daño hacia, yo, estaba centrado en recuperar a la mujer que se había ido, la mujer que amaba, así que cuando ella regresó, nos fuimos a vivir juntos. Ella estaba totalmente dominada por los fantasmas de sus traumas, alcoholizada, bipolar total, y proyectó todo lo vivido en mí, estaba violenta, agredía, daba patadas, puñetazos, yo, afortunadamente, por mi formación marcial, siempre la terminaba llevando al sofá y la inmovilizaba hasta que se le pasaba, hubo un día que empezó a señalarme fuerte con el dedo en el pecho, le advertí que se lo iba a partir, se lo partió, las visitas al hospital empezaron a hacerse fercuentes y la doctora me miraba mal a mí, cómo si yo fuera el agresor, ella, llegó a un punto en que no quería salir a la calle con el dedo vendado, se auto saboteó a un nivel masivo , así que yo hacía las compras, la ayudaba en el baño, irónicamente, ella tuvo que aprender a pedir ayuda, había momentos, en los que la mujer que perdí, aparecía, eso me daba esperanza para seguir luchando, pero se volvía a ir, yo mantenía conversaciones telefónicas con amistades y les contaba lo que vivía, la mayoría, me decían que me fuera de allí ya, al menos eso, me daba un punto de vista objetivo que me permitía tener algo de mi ser centrado, dentro de toda la destrucción.

Hubo una noche que borracha, lanzó a una de las gatas contra el suelo, y luego la mordió, rompió vasos, intentó cortarse con cristales y tirarse por el balcón, yo grabé en video algo de ella y se lo mostré al día siguiente, eso la hacía tomar conciencia, pasamos unos días que se estaba centrando pero volvía a recaer, usé todos mis conocimientos, herramientas, todo lo que estaba en mi mano para ayudarla, pero no, no funcionaba, ella me decía, que me amaba, pero que sus programas eran muy fuertes, la traté de dejar 4 veces, siempre terminaba llorando en la cama con ella a mi lado.

Hubo una vez, que vino su madre a vernos, se emborracharon, yo también, mi expareja empezo a atacarme psicologicamente y rompió una mesa de cristal bailando encima, yo exploté y destrocé una silla de metal y varios vasos, también perforé una pared de un puñetazo, mientras la madre aplaudía, picaron al timbre de abajo, era la policia, los 3 empezamos a limpiar todo, pusimos música jazz y les dijimos a la policia que estabamos jugando. La policia se fué. Así de loco era todo siempre.

Aquella mujer era mi nemesis, tenía muchas cosas buenas, pero sus demonios querían convetirme en un demonio.

Una mañana, estando yo en la cama con las gatas durmiendo, ella tiró de la manta para que me levantará y me desplazó el dedo gordo de mi mano derecha, entonces, llamé a mi amiga para que viniera a recogerme, salí de allí volando. Al día siguiente, mi expareja trató de quitarse la vida mezclando antidepresivos con todo el alcohol que tenía en casa.

Cuando llegué a Barcelona, días después. Mi expareja me envió un audio, era una canción que había compuesto, la cantaba y tocaba ella con su ukelele, en ese momento, estaban presentes mi prima, mi amigo y mi madre, casi me muero al oírla. Decidí ayudarla de nuevo, crear un acto sanador con ambas familias presentes, en una casa alejada en el campo, todo el mundo se ofreció, faltaba el padre de ella, le dije que no tomará contacto con él, que me dejará a mí. No me hizo caso, el padre, la machacó psicológicamente, yo me cabreé a niveles masivos, y me fuí con mi prima a un apartamento por Roses, cerca de Cadaques.

Aquella noche, entre lamentos, gritos y cervezas, dimos forma a la web de hay que avanzar, a la semana siguiente, salté en paracaidas.

Ella, se fué a Perú, estuvo sanándose con Ayahuasca durante meses. Lo sé, porqué me lo dijeron.

No volví a hablar con ella, de mi experiencia, escribí el guión de una película que tenemos pendiente de realización:

Te recuerdo que tengo una escuela privada en fb:

Escuela de Avanzadores

https://www.facebook.com/groups/yoavanzo/

No estamos acostumbrados a amar. Amar comporta asumir nuestra libertad y responsabilidad y la del otro. Cuando navegamos en mar abierto, abriéndonos paso a lo desconocido, necesitamos urgentemente tomar un timón, no nos atrevemos a saltar a nadar a las profundidades. Tememos encontrarnos a nosotros mismos en forma de tiburón. Sí, muchas cosas podemos hallar en la oscuridad, cosas que nos agraden y otras no tanto, pero todas forman parte de nosotros, y aquello que nos negamos a ver de nosotros, la vida nos lo mostrará para que lo interioricemos, si huímos, sufrimos de ansiedad, tristeza, rabía, dolor, diremos, oh vaya, es que nadie me quiere, es que todo el mundo se aprovecha de mí, es que el amor no existe. ¿Cómo no va a existir el amor si todo es amor?¿Te has planteado dejar de temer tu naturaleza?¿Dejar de temer al dolor? Es inevitable sentir muchas cosas en la vida, somos humanos, por más desarrollado que te sientas, por más elevado que pretendas estar, la única manera de aislarte de todo aquello que te atormenta es irte a vivir a una isla desierta, solo, contigo mismo. Pero claro, te perderás la grácia de vivir. La mayoría de monjes Shaolin, mientras desarrollaban su trascendente entrenamiento en el templo, crecen y aumentan su nivel de conciencia, cuando pisan la sociedad, se corrompen. ¿Qué curioso no?¿Dónde esta el desarrollo? Para mí aquellas personas que van de trascendentes y elevadas y viven en entornos aíslados se engañan a sí mismas, hay más crecimiento y fortaleza cuando nos exponemos a toda clase de tentaciones y distracciones, porqué ahí tienes que focalizarte en tu interior, guste o no, vivimos en entornos sociales, y es en entornos sociales dónde hay que sembrar, es como si nuestro organismo fuera invadido por varios virus y los anticuerpos en vez de luchar contra ellos decidieran irse de vacaciones a las Bahamas a cultivar su desarrollo. Tuve un maestro de Pencak Silat en Barcelona que nos llevaba a meditar a la calle, a los lugares dónde había más ruído. El decía que la buena meditación justamente, residía en hallar la paz en el infierno, que lo otro era muy fácil. Y tiene razón, las dificultades nos hacen crecer, si tenemos la voluntad de emplearlas para ello. Por eso, como la vida ya nos plantea dificultades constantemente, no hagamos una dificultad de nuestra herramienta más poderosa. Ama

Hay personas que sacan lo peor de ti, otras sacan lo mejor, en ambos casos, te estas conociendo.

Demasiado condicionados por las películas románticas estamos, que en vez de amar, perseguimos un ideal de amor, y cuando iniciamos una relación y no se desarrolla idílicamente según nuestras expectativas, la dejamos, condenando al otro por no darnos lo que queremos, esto en realidad es una proyección narcisista egótica de un ser irreal que tenemos en nuestras mentes, la ingeniería social se ha encargado de condicionarnos con el modelo de hombre y mujer ideal, volviéndonos cada vez más exigentes en torno a una figura virtual basada en patrones psicopáticos que nada tiene que ver con una relación de verdad. Lo fundamental en una relación es que haya amor, cuando dos personas se unen, por muy afines que sean, tendrán que transitar por subidas y bajadas, y de ambos depende que la relación mejore y ellos mismos se crezcan como personas, eso es lo bonito de amar, no hay días soleados siempre, hay lluvias, terremotos, campos sembrados, sequias, pero si ambas personas están dispuestas a enriquecer la relación, confrontar los egos que se reflejan en el otro y asumir que el cambio es posible, que se puede domar aquello que no es de uno, entonces, poco a poco, van entrando en comunión, es entonces, cuando lo mejor de cada uno aparece y la relación despega, transformándose en una herramienta de sanación poderorísima capaz de mutar el mundo y su gente.

De desprecio en desprecio, de herida en herida, de enfermedad a enfermedad, vamos aprendiendo a dejar de rechazarnos y aceptarnos, hasta llegar a ser.Si te amas, querrás que todo sea equivalente al amor que te tienes.

“La mujer siempre ha sido el pilar del nuevo orden mundial”

Si se han centrado tanto en polarizarla de su potencial, en condenarla, es porqué en ella reside la capacidad de transformar el mundo.

Han tenido que hacer que la mujer se desprecie a sí misma, y con ella, que el hombre se desprecie a sí mismo.

Pero los tiempos están cambiando, las brujas tienen que despertar, las mujeres que conecten con la tierra y que aullen, que sacudan a los hombres de su infantilismo programado, que despierten al guerrero y se dejen de gilipolleces.

Los hombres crecen si las mujeres los inspiran a crecer,si no, viven anquilosados en la figura de la madre. Si han tenido madres banales, restrictivas, posesivas, sumisas, victimistas, eso es lo que buscarán en las mujeres. Generando parejas tóxicas que alimenten este sistema.

No podemos permitirlo. Necesitamos parejas sagradas, transformadoras.

Necesitamos equilibrar la energía femenina y masculina.

La figura del mundo la representa una mujer.

A medida que evolucionas como individuo y tu nivel de conciencia aumenta, tus centros se equilibran, no vas a tolerar rebajarte al nivel de conciencia de otras personas, tampoco reducirte a las creencias limitantes de los demás, lo cual va a comportar que si tienes una relación de pareja con una persona que no esta en el mismo ritmo evolutivo que tú, una de dos, o la dejes, o vivirás en una enorme mentira.

La mayoría de personas no tienen relaciones de pareja basadas en su verdad, viven poseídos por los egos de sus respectivas familias, repitiendo los mismos roles que en sus familias se dieron, perpetuando la ilusión del sistema, alimentando lo que les intoxica

El amor propio nos libera de todo eso, el amor propio es pensar, actuar, sentir, crear, desde tu coherencia.

Y hasta que no te desprendas del entorno limitado en el que vivas, gente limitada con la que te relaciones, amistades, parejas, familiares, etc… Seguirás alimentando programas inconscientes en ti.

No somos mente sólo, de hecho, somos más emocionales que intelectuales, en términos evolutivos, el cerebro tal como lo conocemos, hace poquito que lo tenemos así formado, por lo que, nuestros centros emocionales, físicos y sexuales, llevan más tiempo evolucionados.

Curiosamente, el sistema bombardea la mente con ruído, con basura, impidiendo que decodifique las señales del resto de centros.

Existe toda una programación inconsciente conectada al centro emocional, físico, sexual, intelectual.

Una programación formada por hábitos.

Para descubrirte, tendrás que romper los hábitos en todos los centros. Para ser libre. Tendrás que conectar con tu esencia sin perseguir personajes. Desarrollar tus centros, uno a uno, hasta que se puedan comunicar plenamente.

Rompe el personaje familiar, rompe el personaje social.

Descubre quien eres. Expande tus límites. No te conformes con menos.

 

 

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