Mamitis y papitis, estas palabras, que parecen extraídas de alguna serie infantil, causan muchos estragos en las relaciones de pareja. Personas que conocen a alguien interesante a priori, y que a medida que avanza la relación, van mostrando cada vez más inseguridades y miedos a distanciarse de sus padres, repercutiendo al final en el desarrollo sano de la relación, lo que al final suele conducir a una ruptura de la relación, divorcio, separación, y otros conflictos relacionados. Debido a que la persona constantemente ve, como su pareja es absolutamente dependiente de sus padres, y que es incapaz de tomar distancias con ellos e invertir tiempo en la construcción de su vida.

De esta manera, la persona, se ve envuelta en una competición por la atención de su pareja, que vive con un sentimiento de culpa por distanciarse de sus padres, no invertir tanto tiempo en ellos, y constantemente busca la aprobación de los padres sobre lo que haga con su vida. Carece de criterio propio, de una personalidad definida, lo cual puede llevarla a que se sienta presionada por situaciones totalmente cotidianas,  y que proyecte su miedo,frustración, inseguridad y sentimiento de inferioridad en su pareja, al no querer asumir los conflictos internos que tiene con sus padres, buscará culpables fuera, en este caso, a la persona que emocionalmente tenga más proximidad, su pareja.

Estas personas se han criado desde la infancia en ambientes extremadamente cerrados, con unos padres dominantes, que han sobreprotegido a la persona hasta límites insospechados, impidiendo que se enfrente a la vida y que desarrolle sus propias herramientas para salir adelante.

Son padres tóxicos, abusadores, que buscan limitar al hijo, a través de unos contratos de clan férreos, no quieren que el hijo madure, crezca y se vuelva independiente de ellos, buscan que el hijo viva en un estado permanente de infantilismo, con miedo a enfrentar a la vida, con miedo al dolor. Provocando daños grandes en su desarrollo como personas. 

El hijo, al tener miedo al mundo, al no haber desarrollado autonomia por sí mismo, desarrollará unos programas inconscientes de fidelidad a los padres que lo llevarán a tener un comportamiento sumiso, inseguro, y con dificultades para gestionar sus emociones, debido a que, al no permitirle salir del nido, se verá con muchas complicaciones para conectar con sus propios procesos internos. 

Los padres que controlan a sus hijos para limitar sus procesos de crecimiento, suelen disfrazar sus manipulaciones de cariños y presunto interés, cuando en realidad, es todo lo contrario. Como siempre, estos padres, si se comportan de esta forma con sus hijos, es debido a los programas inconscientes, experiencias, que arrastran de sus respectos clanes familiares. Lo que los padres no han sanado en si mismos, lo proyectarán en sus hijos, generando que los programas inconscientes se sigan transmitiendo generación tras generación.

Ejemplos, pueden ser aplicables en padres y madres, aunque aquí menciono algunos ejemplos de casos de consultantes que he tratado y también de mi propia vida:

Madres narcisistas, que pueden haber sido criadas con muchas carencias afectivas por parte de los padres, derivando en que se conviertan en mujeres con el ego infantil muy dañado, buscando sentirse utiles cuidando a unos hijos perpetuamente inmaduros y estableciendo con ellos un chantaje emocional de: 

” No puedes crecer y madurar como persona adulta, porqué si no, yo no valdré para nada”

Provocando en los hijos, un sentimiento de culpabilidad por dejar el nido familiar y sentirse con la obligación de tener que corresponder a las necesidades de la madre.

Estas madres, pueden haberse criado en entornos donde ellas también hayan sido sobreprotegidas y lo proyecten igual en sus hijos, también pueden ser mujeres dictatoriales por haberse criado con muchas prohibiciones, o inclusive, mujeres que se han criado en entornos muy consentidos que las han convertido en dictadoras.

Madres que han vivido muchos traumas, pérdidas, posibles abortos, malos tratos, y tengan un hijo y lo sobreproteja por miedo a perder al hijo.

” No puedes irte de casa, porqué te puede pasar algo y entonces sufriré”

Estas madres, sobreprotegen al hijo y le generan toda clase de carencias emocionales y de gestión de su propia autonomia para hacerlo lo más dependiente posible y así la madre sentir que tiene un control amplio sobre la vida del hijo. Es un deseo egoísta, ya que impide que el hijo experimente la vida para que la madre no sufra.

También se da mucho, que los padres usen a los hijos como confidentes de sus problemas en la relación, haciendo que el hijo tome un rol que no le corresponde, o que el hijo se tenga que encargar del cuidado de hermanos menores o mayores, cuando los padres son descuidados.

Padres opresores y distantes emocionalmente, que viven en constante competencia con sus hijos, despreciándolos, impidiendo que desarrollen autonomía, o dándoles excesa cobertura material. Cuando se hace esto, le estás diciendo al hijo que no es capaz de valerse por si mismo, lo anulas como persona, impides que sea capaz de desarrollar su propia gestión material, ya que si le das todo, lo estas ridiculizando.

Muchos hijos se vuelven caprichosos, materialistas y egoistas al haberse criado en entornos materialistas, ya que al no haberse producido un intercambio afectivo con el padre, asocian lo material como el vehículo para su bienestar, creándoles una vida de frustración si no viven en entornos similares a los que habían tenido en la infancia, esto les dificulta mucho las transiciones en la vida, ya que constantemente viven comparando la vida en el nido con la vida que están construyendo, incapacidad para el sacrificio y queja constante, viven en una desvalorización consigo mismos, debido al empacho material que el padre les ha suministrado.

“No puedes irte de casa, porqué serás incapaz de construír un entorno material como el que yo te doy”

Pueden darse casos de hijos que montan negocios por sí mismos, o que buscan emprender en una carrera, y la formación o el dinero para el negocio lo suministre el padre, inconscientemente, se le está transmitiendo al hijo que es incapaz de valerse por sí mismo, lo cual devendrá con toda probabilidad en que esta persona fracase en su emprendimiento, ya que emocionalmente sigue siendo un niño que depende del padre para avanzar.

“Te tengo que ayudar económicamente porqué eres incapaz de valerte por ti mismo”

El contrato de clan aquí es claro, como el padre no ha sido una persona emocionalmente abierta y afectiva, los hijos desarrollan un vínculo con el padre a través de lo material, inconscientemente reclaman la atención del padre a través del apoyo material, ya sea a través de dinero, o viviendo en el mismo techo que él.

Padres y madres que llenan la cabeza de sus hijos con los problemas que ellos tuvieron en la joventud, generando en el hijo gran cantidad de inseguridades y miedos, que terminan repercutiendo en la gestión de sus emociones.

“No hagas eso, que te saldrá mal”

También establecen predicciones en la vida de los hijos, y estos, por fidelidad al clan, no hacen otra cosa que acometer dichas predicciones con la misma precisión que un reloj suizo.

“Si te vas de casa, no tardarás mucho en volver”

También es común que decidan en las relaciones de sus hijos, que opinen sobre la pareja, que la critiquen y un sinfín de abusos mas, que por norma general, los hijos, tienen plenamente normalizados, como si fuera lo usual.

“Esa persona no te conviene, déjala”

“Te iba mejor cuando estabas con la otra pareja”

“No tendrías que haber dejado a esa persona”

Desprecios y desvalorizaciones disfrazadas de consejos “realistas”.

“No puedes estudiar esa carrera porqué no eres lo suficientemente inteligente”

“No llegarás muy lejos por ese camino”

“El tipo de vida que buscas es muy cara”

“No podrás pagar eso tal como estan las cosas”

De esta forma, se aseguran que los hijos fracasen, condicionando su mente a toda clase de trampas establecidas por los padres, cuando el hijo fracasa, repitiendo los programas que los padres les han ido repitiendo, se reafirma aún más en la mentira que ellos han provocado que genere y termina dándoles la razón, entrando con fuerza en la manipulación.

Los padres tóxicos, no quieren que el hijo se realice, lo quieren débil, manipulable y dependiente. De esta forma ellos, pueden seguir proyectando sus miserias sobre ellos y sentirse mejor consigo mismos, satisfaciendo sus pulsiones egoistas de control.

El exceso de control también es algo común.

Madres y padres que constantemente preguntan a los hijos que hacen o dónde están. El control de los horarios, el juicio sobre sus relaciones. Aspectos que a medida que el hijo va creciendo, se van extendiendo a cada ámbito de sus vidas, provocando que las personas en la adultez sean inseguras e incapaces de tener iniciativa por sí mismos.

En climas familiares machistas, con un padre que desprecia a las mujeres, se puede proyectar desvalorización a las hijas y predilección por los hijos, generando que la hija, por un lado busque hombres que le presten atención, y por otro, que también la desprecien, de esta forma, no corta el vínculo masoquista afectivo que tiene con el padre, el mensaje sería.

“Quiero que mi padre me preste atención, pero como no me siento querida por él, tampoco permito que ningún hombre me aprecie tal como soy”

Esto puede llevar a la mujer a desarrollar relaciones tóxicas y de abuso con hombres, y en el caso de hallar a un hombre que sea respetuoso y cariñoso con ella, ella puede polarizar su comportamiento y atacarlo para generar conflictos en la relación y que la mujer tenga motivos para dejarlo y volver otra vez al nido familiar. A esto se le llama boicot por programas inconscientes familiares.

Hijos e hijas que tienen mucha luz, alegría, que son desinhibidos y que paulatinamente son apagados por sus padres, convirtiéndolos en personas tímidas, reprimidas, hipersensibles, cuando en realidad no son eso, pero con tal de encajar en el clan familiar, se reprimen.

“Cómo mi familia no me permite expresarme, ya que eso es malo para ellos, me reprimo y me creo que soy una persona tímida”

La merma de las capacidades de la persona también es común, personas con un nivel de autoestima tan bajo que se ven incapaces de valerse por sí mismos. Esto puede afectar a tareas cotidianas tan básicas como la cocina, la limpieza, dependiendo de sus padres para que les hagan la comida, como si fueran bebés.

Lamentablemente, muchas personas, no son conscientes de los programas inconscientes que tienen hasta que no salen del nido familiar, y cuando salen del nido familiar y empiezan una relación de convivencia en pareja, se pueden manifestar muchos patrones inconscientes de malestar, inseguridad, ansiedad, sentimientos de culpabilidad, que pueden provenir de los programas que sus padres les han inoculado, la persona afectada, debido al alto condicionamiento que tiene, será incapaz de ver con claridad sus patrones y buscará los problemas fuera.

Si sus padres consideran que es una persona incapaz de valerse por sí misma, y que no es una persona merecedora de tener el afecto de nadie, la persona, de forma inconsciente,buscará el boicot de la relación, buscando defectos, quejas, sintiéndose molesta, susceptible a cosas cotidianas, de forma que más temprano que tarde, volverá otra vez al nido familiar.

Tenemos que tener en cuenta, que los padres tóxicos, siempre buscarán que el hijo sea incapaz de valerse por si mismo, que no tenga una pareja que realmente aprecie a la persona tal como es.

El hijo vive en chantaje emocional constante. Y cuanto más tarde salen del nido familiar, peor, ya que cuanto más tiempo se permanece expuesto a los programas de los padres, más duro se hace el molde con sus programas.

Evidentemente, aquí, cuanto antes se tome acción y se coja distancia con los familiares, mejor, lamentablemente, muchas personas viven con estos nudos debido a que emocionalmente siguen siendo niños que buscan la atención de los padres, y deciden estancarse en ese rol, en esa máscara tóxica, con tal de que los padres los acepten.

Irónicamente, la única aceptación verdadera que podrán encontrar en su vida, es la de ser ellos mismos, unos padres tóxicos jamás van a reconocer al hijo tal como es, únicamente buscarán derribarlo para ellos imponer sus egos y que el hijo viva la vida a través de los ojos de los padres.

Muchas veces, los hijos no querrán ver la verdad, puede incluso que tengan conflictos con sus parejas, cuando sus parejas traten de abrirles los ojos con respecto a la dependencia que tienen de sus padres o las manipulaciones que sufren, esto puede provocar que la pareja afectada por la manipulación familiar, ataque a su pareja, que la tilde de manipuladora, chantajista emocional y persona tóxica, culpándola de todos sus males y de tratar de separarla de su familia.

Esto es común, los egos afectados de la persona afectada por la familia, se disparán y atacan a la pareja. Generando situaciones de malestar e incomodidad.

Al final, la solución pasa por que la persona afectada por la familia tome conciencia de la manipulación, que tome distancia y que desarrolle autonomia de sus padres, construyendo su propia familia y desapegándose del poder que sus padres ejercen en su vida.

Para eso, lo primero que hay que hacer es salir del nido familiar, distancia física, después, hay que explorar la mente, la emoción, el cuerpo, el sexo, y descubrir que patrones inconscientes estamos repitiendo.

Es fundamental para mí, que en ese punto, se haga un estudio del árbol familiar, con la finalidad de identificar los patrones inconscientes que arrastramos de bisabuelos, abuelos y padres.

De esta forma podremos saber concretar que programas arrastramos y tendremos que hacer lo más dificil. Con voluntad férrea, cambiar nuestros hábitos a nivel mental, emocional, físico y sexual, para empezar a ser la persona que somos y no el personaje poseído por los programas familiares.

Al final, todo se reduce al amor propio, cuanto más te ames, más cortarás con los patrones tóxicos, cuanto menos te ames, más cederás a que te manipulen.

Cuanto más te ames, más libertad tendrás de elección, más responsable serás de tus actos. Cuanto menos te ames, más dependerás de las opiniones ajenas a ti.

Cuanto más te ames, menos juzgarás, más actuarás, más crearás.

Si te identificas con este texto, si eres una persona afectada por familiares tóxicos o tienes amistades o parejas que necesitan ayuda, es importante para la transición buscar el apoyo de un profesional, puedes contactar conmigo en esta página o buscar apoyo psicológico.

Se pueden generar procesos duros de asimilar, pero lo importante es que si decides dar el paso hacia ser quien eres, aprenderás que no tienes que complacer a nadie, y ahí, empezarás a vivir desde ti, y ese es el primer paso para construír la vida que realmente te mereces,

Mucho ánimo.