Mis duelos, también son los tuyos, ya que todos, vivimos situaciones de pérdida de algo que consideramos importante en la vida, ya sea el fallecimiento de un familiar, un ser querido como una pareja, una amistad, un animal. También se producen procesos de duelo con las rupturas, accidentes que pueden cambiar nuestra salud, enfermedades, amputaciones de miembro. También cuando cambiamos de etapas en la vida y nos resistimos a cambiar, ya sea el dar un salto a ser responsables, envejecer, mudarnos a otro lugar.
En mis procesos de duelo, al igual que tú, he pasado por varias fases. La primera es la que comporta más dolor, ya que es el primer impacto que nos sobreviene, normalmente de forma inesperada, o bien, el tener que tomar una decisión firme, como por ejemplo, cortar una relación, o que nos dejen, o un fallecimiento inesperado. Aquí te expongo como reaccioné yo frente a situaciones de duelo diversas en mi vida y de que forma aprendí sobre ello.
– Dejar a una pareja: Esto posiblemente ha sido lo más duro que he tenido que hacer en mi vida, ya que era una persona que amaba con locura, una perona muy consciente de muchísimas cosas, con un increíble potencial, pero que era tremendamente dañina para mí a la vez debido a cosas que tenía que sacar ella misma. El disponer toda mi voluntad, herramientas, amor y atención en ella no fueron suficientes para ayudarla, y la frustración de no poder hacer nada, sumado a que mi propia estabilidad mental y emocional se iban mermando peligrosamente, me hicieron tomar una decisión antes de que la cosa empeorará. Así que la dejé, y la cosa siguió empeorando para ella, pero yo no podía hacerme más responsable, sólo podía seguir adelante. Sentí muchos sentimientos por dentro, de culpabilidad por dejarla, de lástima, una profunda tristeza y nostalgia por los buenos momentos que viví a su lado, pero tuve que canalizar toda esa energía y transmutarla, tiempo después, con la ruptura, canalicé todas mis emociones y energía y me centré con todas las fuerzas,como nunca antes me había centrado en mi vida, aprendí que en primer lugar, siempre va uno, por encima de todo, el amor propio es lo que tiene que ser prioritario en nuestra vida, por más que ames a alguien, si esa persona no esta dispuesta a avanzar, aunque seas un profesional en el crecimiento personal, tiene que ser esa persona la que ponga su voluntad, ahí, no se puede hacer nada, aprendí a soltar lo que más amaba en este mundo, y volcar todo el amor en mis proyectos y hacia todas las personas que realmente sí que querían avanzar en la vida, crecer, transformarse. Así que, lo que hice esencialmente, fué dejar de mirar al pasado, dejar de mirar a mi herida, y empezar a sanarme enfocando toda mi atención y mimo, en mí y en las personas que necesitaban ayuda, y así, al cambiar progresivamente, pude observar el pasado sin identificarme con ese dolor, ya que el Oscar que era, poco a poco, se fué convirtiendo en alguien diferente.
– Muerte de un amigo: Mi mejor amigo, al que conocía prácticamente desde la infancia, se mató en un accidente de coche, 3 meses antes, yo había discutido con él y no le había vuelto a dirigir la palabra, me enteré de su fallecimiento 3 meses después por un conocido de él. Cuando me enteré, sentí culpabilidad, en primer lugar, por la forma en que corté con él, así que fuí al cementerio y le dije todo lo que tenía que decirle, le escribí una carta y se la leí en privado a sus restos.
El soltar todo lo que retenía internamente me liberó de cierta carga emocional, pero durante años, fuí incapaz de disfrutar de los sitios donde normalmente me lo pasaba bien con mi amigo, ya que lo asociaba a él, empecé a cambiar de actividades y a transformarme en otra persona, me dí cuenta realmente, de que yo había obrado de forma correcta, ya que esa persona estaba tomando unos caminos muy tóxicos en su vida y era su responsabilidad cambiar, no la mía.
Actualmente, él para mí es un maestro de lo que no se tiene que hacer e hizo que me centrará mucho más en mi propio cultivo personal.
– Enfermedad: Sufrí una reacción alérgica muy fuerte cuando tenía 12 años, todo mi cuerpo de arriba a bajo se llenó de un eccema muy agresivo, eso me sumió en la tristeza, en verano, con todos los niños y niñas jugando fuera de casa, yo me quedaba recluido en mi habitación escribiendo o haciendo figuras de plastelina, con toda la piel llena de polvos de talco, como una especie de casper o fantasma de la ópera, irónicamente, mi maltrecho estado físico y emocional también tocó el corazoncito de alguna de mis amigas, que le vió algo romántico al asunto del pobre chico aislado del mundo exterior pero con buen corazón, en plan Eduardo Manostijeras.
El caso es, que llegados a un punto, decidí terminar con toda esa victimización y miedo a lo que pudieran decir, me quité los polvos de talco y me fuí a la playa, con todo mi cuerpo como una rosada y rebosante paella, decidí que me tenía que dar igual la opinión ajena, que lo importante es como yo me sintiera conmigo mismo y que tenía que aceptarme tal como era, tanto si aquello marchaba como sino, empecé a ir a la playa, a nadar, a disfrutar con mis amigos, que no le daban importancia a mi aspecto y empecé a ver que cuando hablaba con la gente, al yo no darle importancia, ellos tampoco, entonces me dí cuenta de lo más importante, mi propia autopercepción sobre mí mismo, es lo que transmitía a los demás. Al final, al cabo del tiempo, la reacción alérgica se fué totalmente.
– Que la pareja te deje a ti: Esto puede mermar mucho la autoestima, sobretodo cuando no comprendes bien por qué esa persona te esta dejando, pero al final, llegas a la conclusión de que no importa la respuesta que te dé, porqué siempre te parecerá insuficiente, es el ego el que está dañado por la ruptura, el apego a esa persona, la autoestima de no sentirte suficiente para esa persona, asumes que esa persona simplemente pasó por tu vida para darte una lección y te ha enviado a ti otra vez, a lo más importante que vas a tener en tu vida, tú.
Ni más ni menos que tú. Es tiempo de reflexionar y tomar conciencia sobre la relación que se ha vivido, los roles desempeñados, lo que esa persona quería y lo que tú querias, en mi caso, fuí muy consciente de los patrones familiares que estaba replicando de forma inconsciente en mis exparejas, también de los roles que se estaban repitiendo, y también fuí consciente en profundidad sobre la razón que motivó la ruptura, y que también, esa ruptura ya se había producido antes, mucho tiempo antes.
Esto es algo común, cuando dos parejas cortan, en realidad, ya llevan tiempo separadas, pero no se han atrevido a dar ese paso, y mantienen una postura forzada en la relación, están, sin estar, se fijan en otras personas, son infieles, no sólo a la pareja, sino a sí mismas, pero no dan el paso, y muchas veces, estas personas mantienen este tipo de no relaciones durante muchos años e inclusive hasta la muerte, sin realmente lanzarse a ser quienes son, a amar a quienes realmente aman, por ese miedo a volver a lo que son, a confrontar lo nuevo, a abrazar lo desconocido.
En mi caso, cuando me han dejado, me han hecho ver muchas cosas sobre los programas familiares inconscientes, he sido cada vez más consciente de ellos para no replicarlos en futuras relaciones, también en centrarme en personas que realmente merezcan la pena, y en no guiarme únicamente por los centros en los que me sienta más pleno, sino en escuchar todo mi ser y seguir bien la intuición y sus señales de alarma, algo que muchas veces obviamos, porque nos dejamos arrastrar por el inconsciente, por los egos necesitados de afecto y atención.
De esta forma, poco a poco, fuí transformando mis relaciones de pareja a relaciones cada vez más conscientes y cuando he visto algo extraño, cada vez he tardado menos en cortar la relación gracias a prestar atención a mi interior, también importante desarrollar con fuerza los criterios y valores que te conforman y saber decir que no cuando se tenga que decir.
En todas las fases de duelo primero hay un rechazo inicial o negación que lo único que va a fomentar es que suframos más, lo mejor que se puede hacer es aceptar la situación y desde ahí, empezar a construír, hay que verlo como una oportunidad para conocernos, para transformarnos, para dar una despedida a lo viejo y abrirnos a lo nuevo.
El dolor va a estar en esa transición, no lo rechaces, permítete sentirlo, porque ese dolor te va a dar fuerza para estar en presente y cuando te des cuenta, si lo abrazas, lo que antes era dolor, se transformará en reafirmación contigo. Lo que tiene miedo a destruírse no eres tú, son tus egos los que no quieren mutar, pero hay que permitirse cambiar, cuando antes te expongas, mejor, si bloqueas lo que te duele, también crearás bloqueos internos a nivel emocional, mental, crearás unos egos ahí anclados, que reaccionarán con miedo, agresividad, tristeza frente a situaciones o personas que sean similares a lo que has vivido, no podrás cambiar debido a esto, y seguirás replicando vivencias parecidas, ya que no has permitido que la herida sane, debido al miedo que te provoca el dolor a la cicatrización, pero tienes que ser valiente y dejar que ese proceso vaya realizándose.
Cuando sanas de algo, cambias, hay una parte de ti que se transforma y ya no se siente identificada con aspectos, hábitos, cosas, relaciones, te desprendes, te desapegas, cortas, se ha generado la mutación necesaria y te permites ser alguien distinto, alguien más conectado a su naturaleza.
Sin cambio, no hay sanación
Ahí es cuando realmente se gesta la sanación, si no hay cambio, si sigues igual, pensando, sintiendo, vistiendo, comiendo, actuando, no ha habido transformación.
Suelo reiterar, que las mayores transformaciones no se generan desde la intelectualización, esta muy bien tomar conciencia de nuestros programas, pero después, hay que dar un paso adelante, y ser decisivos, no hay otra forma, las neurosis tienen que confrontarse con fuerza, pues son anclajes fuertes, hay que dar un giro de 180 grados, saltar al abismo aún con miedo.
Si vivimos en el mismo entorno de siempre, vamos a establecer los mismos recuerdos con el pasado, y las conexiones mentales van a estar ahí, hay que salir de las zonas y relaciones que alimentan nuestros programas, y transformar nuestros hábitos, haciendo cosas que nunca habíamos hecho, pues, el programa tiene una tendencia a llevarnos hacia lo predecible de nuestro árbol familiar, cuanto más nos distanciemos de lo que han hecho nuestros familiares, mejor.
El arte ayuda
Disciplinas artísticas como la interpretación, el baile, la pintura, el canto, las artes marciales, van muy bien, porque permiten explorar muchas energías que de otra forma en la sociedad, difícilmente podríamos manifestar, darle cabida expresiva a la multidimensionalidad de nuestro ser nos va a hacer crecer más allá de los límites del árbol.
Hay que expresarse
Es por eso, que muchas herramientas terapéuticas de crecimiento personal, recurren a raíces teatrales unidas a arquetipos experienciales, porque el inconsciente no discierne lo que es recuerdo de lo que es ficción y creando un acto lo más fuerte posible, la carga simbólica va a asentarse en el inconsciente y va a sanarnos conflictos internos, porqué el inconsciente lo esta interpretando como realizado.
Todo lo que se pueda confrontar en la realidad, confrontémoslo, todo lo que podamos expresar, expresémoslo, porque toda neurosis, programa, no es más que la necesidad de nuestro árbol, de manifestarse en nosotros a través del inconsciente, si al inconsciente se le da cabida expresiva a través de lo artístico, esos programas dejarán de dominarnos en nuestro día a día, y tendrán un hueco creativo dónde transmutarse.
Hay que avanzar
Si quieres tomar conciencia de tus patrones familiares inconscientes, de tus condicionantes sociales adquiridos a lo largo de tu vida, si quieres cambiar tu vida desde tu interior, sin terapias interminables, sin gastos constantes económicos con consultas de todo tipo, sin dependencias, ser tú quien decida qué hacer y cómo hacerlo de una vez por todas.
He ideado un método de trabajo que esta transformando la vida de mucha gente a través de las Auditorias Emocionales, puedes leerlo aquí:
Si yo hubiera tenido acceso a este método innovador de crecimiento personal tiempo atrás, posiblemente me habría ahorrado muchos procesos de duelo y golpes duros, ya que habría tomado conciencia de los mecanismos inconscientes que me estaban empujando a caer una y otra vez en lo mismo. Por eso ahora, quiero que tú puedas aprovecharlo y convertirte en tu propia guía interior, ya que de repente verás con toda claridad lo que te pasaba y hacía donde tienes que ir.
Tú eliges. Yo ya elegí. Ahora te toca a ti.