fbpx

¿Eres narcisista? El ritmo actual de la sociedad, el acceso a un abanico más amplio de personas a través de internet y unas ideologías individualistas, a la par que narcisistas, se han impuesto a día de hoy, como la estructura de moda a la hora de establecer «relaciones». El tiempo que dedicamos a los demás cada vez es más escaso, es la paradoja del progreso, cuando supuestamente tendríamos que ser más libres, no lo somos, por otro lado, la huída de nuestra verdadera naturaleza, comporta una serie de mecanismos de evasión que han sido alimentados de muchas formas, lo puedes ver en el ocio, el consumo, el entretenimiento establecido, se fomentan hábitos destructivos, que alimenten nuestro vacío interior, en vez de fortalecernos como seres humanos y establecer relaciones sanas.

Un ser humano con una buena autoestima, que se aprecie por lo que es, tendrá menos necesidad de consumir y también de ser valorado por los demás.

Se encargan de mermar nuestra autoestima constantemente a través de la publicidad subliminal, también venden modelos de comportamiento de hombres y mujeres a través de la televisión, los famosos, y se fomentan a través de «supuestos estudios oficiales» comportamientos que son beneficiosos para la salud emocional y mental del individuo.

LA SOCIEDAD NARCISISTA

La sociedad se mueve por mercados, en dichos mercados, no quieren que nos amemos, en plena aceptación de nuestra naturaleza, eso sería terrible para el consumo, pues, un público satisfecho de sí mismo. ¿Qué necesidad tendría de consumir?

MODELOS ARTIFICIALES

Hay que hacer que la gente se desprecie a sí misma, desprecie sus capacidades, su aspecto, haciéndoles creer que nada de lo que son merece la pena.

Para ello, hay que vender un modelo de vida que incite a que ellos sientan envidía, a que se sientan desgraciados.

Aquí toman partido los famosos, actores, cantantes, personas posicionadas ahí por las marcas, las corporaciones, para alimentar sus intereses, terminan convirtiéndose en meros escaparates de un estilo de vida, una ilusión hedonista y tóxica que se bombardea a las masas con el lema de «vivir con éxito».

CULTO A LA SUPERFICIALIDAD

De esta manera, las generaciones jóvenes, y las adultas, ante semejante bombardeo, sienten la atracción de emular a estos idolos de barro, comprando, vistiendo, consumiendo, las marcas y el estilo de vida que ellos promueven, generando así, una corriente de humanos que son esclavos de sus apariéncias.

LAS MODAS SE FABRICAN

Las modas son ingeniería social, se construyen para movilizar a las masas y despersonalizarlas, siempre alimentando sus deseos narcisistas para agradarse a sí mismos, enardeciendo sus ombligos, y obviando el desarrollo interno.

GENERACIONES DE NARCISISTAS

La cultura del postureo, fotografíar todo y colgarlo en redes sociales, exponer el estilo de vida que tenemos y presumir de ello, todo también, fomentado por las marionetas, con la finalidad de generar vacuidad, pobreza de espíritu, de alma, igual a esclavitud.


El mercado de la oferta y la demanda

Acceder a un «catálogo» de personas a través de las redes, la cultura de la promiscuidad, de hacerlo con muchas personas y diferentes, el experimentar sin profundizar, ha denigrado la estabilidad emocional en las relaciones. Generando personalidades muy poco tolerantes a la frustración y sumamente exigentes y caprichosas.

El hecho de buscar constantemente alimentar los egos necesitados de atención, de suplir nuestras expectativas, en vez de aceptar a la persona tal como es, proyectar la culpabilidad al resto, en vez de asumir nosotros mismos la responsabilidad en lo que tenemos que cambiar de nuestro comportamiento provoca relaciones tóxicas, codependientes y muy superficiales, ya que siempre se vive con la falsa imagen de algo que no somos y forzamos a la otra persona a ser como queremos que sea, o en todo caso, descartamos a la persona, cuando no es como nosotros queremos que sea.

Cada vez antes

Los jóvenes inician relaciones cada vez más pronto, dejando sus procesos de madurez emocional, física, sexual, emocional, sin terminar, entrando en relaciones mayormente sin ni siquiera saber lo que son ellos mismos y fomentando daños a nivel estructural en su configuración psíquica que puede tardar años en reorganizarse, ya que se producen unos hábitos mentales y emocionales que se van haciendo cada vez más sólidos a medida que se van repitiendo, generando un distanciamiento en la verdadera naturaleza del individuo, que se sentirá mal y no sabrá la razón, ya que lleva demasiado tiempo desconectado de su interior.

Esto lo que provoca es que a largo plazo, se conviertan en adultos intelectuales y físicamente pueden haber cambiado. Pero emocional y sexualmente, se hayan quedado en el niño dependiente de atención. Así, la propia relación sexual se puede convertir en una mera masturbación entre cuerpos, para escapar de su propio malestar. Y la relación emocional, en una búsqueda obsesiva por la atención de papá y mamá, en este caso, proyectándose a la pareja o persona con la que tengamos algún tipo de relación.

Cosificación del individuo

Mismamente, se busca un perfil concreto de persona, como el que va al supermercado a comprarse un producto, y con unos intereses focalizados, ya sea el sexual, o el pasar un rato con esa persona, sin ningún afán de compromiso, a la larga, estas conductas acaban por derivar en una incapacidad para sostener relaciones estables, debido a que se habitúa el individuo a probar y desechar, sin interés alguno en abrirse emocionalmente con nadie, y sobre todo, a satisfacer sus propias pulsiones sexuales, pulsiones, que suelen acarrear conflictos detrás de vacío existencial, miedo a la pérdida, al abandono, y necesidad de sentirse atraídos constantemente.

Lo cual puede llevar también a un comportamiento de infidelidad rápido, el comportamiento de la personalidad narcisista, con graves problemas de autoestima, pueden llevarle a cansarse rápido de las relaciones estabilizadas si su pareja no le presta la atención y sumisión que su ego necesita, por lo que puede pasar, que vayan saltando de flor en flor por esa necesidad constante de vivir la primera fase de «enamoramiento».

Individuos inseguros más manipulables

La cultura de la promiscuidad, crea a personas más inseguras, más vacías, dado que la incapacidad emocional de obertura va derivando en una necesidad más flagrante de relacionarse con otros a ese nivel, donde las personas se usan mútuamente, se rompen estructuras donde la relación de pareja sana, pasa a un segundo plano. Además, se aumenta la necesidad de seducir, de controlar y dominar a la otra persona a merced. Por lo que se da más valor al aspecto físico, el poder material y la fama y alcance social que tenga esa persona, en vez de aspectos emocionales desarrollados, intelectuales y más humanos.

Al final, es un camino de autodestrucción mútua, ya que muchas veces, pueden darse relaciones de personas narcisistas pero con polaridades diferentes, una personalidad abusadora con una personalidad sumisa, por ejemplo.

Miedo a amar, miedo al dolor

El abuso de relaciones sin compromiso, fomenta el miedo a amar, en este perfil de personas, miedo a implicarse, manteniendo un estado infantilizado de satisfacer el ego. A la larga, las relaciones maduras, estables, duraderas, se extinguen, creando una cultura de individuos más interesados en satisfacer sus propias pulsiones, que en abrirse a amar, a conocerse, y a que les conozcan.

También se engañan de forma compulsiva, por no querer ver la realidad, ellos mismos pueden tener una visión de lo que son extremadamente distorsionada, incapaces de asumir responsabilidad frente a nada, tratarán siempre de autoconvencerse y de manipular al resto para que su mentira prevalezca.

¿Qué hay detrás de toda esta ingeniería social?

Obviamente, la destrucción de las relaciones de pareja es fundamental para un buen control poblacional, individuos egoístas, focalizados en satisfacer sus pulsiones narcisistas, a la larga, son personalidades más bloqueadas y fáciles de manipular, pues, una extinción de las relaciones de pareja da lugar a personas con más capacidad de consumo y también mejor control demográfico, por ello es evidente que les interesa.

¿Camino sano?

Sí, a mi parecer, la vía sana, es la de los individuos que se han dado su tiempo para conocerse en su soledad, que han cultivado una infancia y adolescencia dónde han reconocido sus pulsiones y personalidad, y a partir de ahí, inician un recorrido emocional hacia la interacción con otras personas.

Para mí es importante que haya un equilibrio mental, emocional, físico, sexual. Y recomiendo que todo el mundo se plantee esas preguntas: ¿Qué quiere mi mente?¿Qué quiere mi corazón?¿Qué quiere mi cuerpo?¿Qué quiere mi sexo?.

Considero que las relaciones sanas tienen que tener una base en el amor, sean del tipo que sean, si no hay obertura afectiva, no hay relación que se pueda construir.

Cuando nos relacionamos con alguien, estamos moviendo muchas energías, y nos quedaremos siempre con lo que estemos entregando, mejor pues, que demos amor, para recoger amor.

LOS CENTROS Y EL AMOR

Estamos formados por varios centros, así lo veo yo, que cada cual opine y vea las cosas a su manera, para mí, me resulta de mucha utilidad enfocarlo así y hace tiempo que trabajo con ello, con buenos resultados:

– CENTRO INTELECTUAL: Formado por los pensamientos, si el centro intelectual hablará diría: «Quiero entenderlo todo, quiero controlarlo todo»

¿Qué le hace feliz al centro intelectual?: Comprender y ser comprendido, compartir su visión.

¿Qué teme el centro intelectual?: Teme al presente, al futuro, al descontrol.

¿Qué tiene que aprender?: Tiene que aprender a morir, a fluír, a no aferrarse.

Personas con un centro intelectual muy desarrollado: Banqueros, políticos, matemáticos, físicos, analistas de bolsa, escritores.

– CENTRO EMOCIONAL: Formado por las emociones, lo que sentimos, lo que damos al sentir. Si el centro emocional hablará diría: «Quiero amar, quiero que me amen»

¿Qué le hace feliz al centro emocional?: Amar y ser amado, hacer lo que ama, lo que le llena.

¿Qué teme el centro intelectual?: Que no lo amen, a la muerte.

¿Qué tiene que aprender?: Tiene que aprender a renacer, a desarrollarse con los golpes.

Personas con un centro emocional desarrollado: Artistas generalmente, terapeutas.

– CENTRO MATERIAL: Formado por nuestro físico, si el centro material hablará diría: «Quiero hacer, quiero abarcar»

¿Qué le hace feliz al centro material?: Estar bien consigo mismo, ser útil, moverse, disfrutar de la quietud, del territorio, emplearse de forma física.

¿Qué teme el centro material?: Ser inútil, no válido, paralizarse, desgastarse, la carencia.

¿Qué tiene que aprender?: Tiene que aprender a aceptarse por lo que es, a disfrutar del entorno sin invadir, a integrar la abundancia como lo real.

Personas con un centro material desarrollado: Deportistas, emprendedores, fisioterapeutas, inversores, masajistas.

– CENTRO SEXUAL CREATIVO: Formado por la fuerza sexual, creadora, que nos mueve a todos y impulsa a innovar en el mundo.

¿Qué le hace feliz al centro sexual creativo?: Ser bien fornicado, crear y expresar creativamente, ser aceptado.

¿Qué teme el centro sexual creativo?: Teme ser rechazado, estancarse, no ser valorado y aceptado.

¿Qué tiene que aprender?: Tiene que aprender a sacralizar su energía y no derrocharla de forma inútil, crear conscientemente a nivel sexual y creativo, con una finalidad de crecimiento.

Personas con un centro sexual creativo desarrollado: Artistas, motivadores de vida, atletas, terapeutas.

EL AMOR

1.- El amor puramente espiritual, platónico, no es amor. Es una inmensa ternura.

2.- El amor puramente emocional, romántico, no es amor. Es un cariño infantil.

3.- El amor puramente sexual, pasional, no es amor. Es deseo egoísta.

4.- El amor puramente corporal, animal, no es amor. Es necesidad de compañía.

El verdadero amor es al mismo tiempo espiritual, emocional, sexual y animal. Involucra tu ser completo. No es parcial, es total.

Cuando amas de verdad, amas con todo tu presente tu conciencia, tu inconsciente, tu alma, tu cuerpo.

Cuando l@ amas, le dices: “No quiero nada para mí que no sea para ti. Lo mío es tuyo, lo tuyo es mío, nuestras dos sangres son un solo río”.

BAJO NIVEL DE CONCIENCIA EQUIVALE A ESCLAVITUD

Cuanto más se dejen las masas arrastrar por las corrientes normalizadoras, más esclavas serán de la opinión pública, y más estarán depredando su propia esencia, convirtiéndose en seres acreativos y predecibles. Justo lo que el sistema necesita.

ELEVAR EL NIVEL DE CONCIENCIA COMPORTA SER MÁS LIBRES

Tenemos que dejar de seguir modas, dejar de seguir la corriente, no somos lo que tenemos, los modelos de belleza que venden como belleza en hombre y mujer, no son modelos reales, son conceptos que nos implantan, hay que desprenderse de todo eso para conectar con nuestros verdaderos gustos.

TRABAJO INTERIOR

Cultivar las emociones, la mente, unidos a una vida sana, nos lleva al bienestar interior, al equilibrio personal, dónde cada vez nos hará falta menos para estar bien, pues tendremos todo lo necesario, en nosotros.

AMARSE ES EMPODERARSE HACIA LA LIBERTAD

Amándonos a nosotros mismos, rechazar la publicidad invasora, ser nosotros quienes tomemos el poder como consumidores y no las corporaciones sobre nosotros, ser nosotros quienes decidimos como vestir, qué comer, como ser lo que somos.

 

 

 

 

 

 

(Votos: 0 Promedio: 0)