Los rasgos típicos de una familia disfuncional

Las familias son un caldo de cultivo de secretos, talentos reprimidos, enfermedades, abusos, aspiraciones, prohibiciones, miedos, enfrentamientos y desde mi experiencia, la mayoría de estas cosas que vivimos en el entorno familiar solemos normalizarlas excesivamente, debido a que, al habernos criado en este tipo de entornos y contextos desde la infancia, y al carecer de un baremo para establecer una comparativa de lo que es una familia “sana” y una familia “tóxica”, acabamos mimetizándonos con lo que tenemos en nuestro día a día.

El problema viene cuando nos dejamos poseer por esta normalización, y terminamos transmitiendo a las próximas generaciones los mismos programas inconscientes que hemos mamado desde la infancia.

De esta manera, podemos estar siendo afectados por una estructura familiar psicópata sin saberlo, ya que hay muchos mecanismos de abuso y manipulación altamente sutiles que van calando paulatinamente en nuestro inconsciente y acaban por desviarnos de nuestro centro verdadero.

Esa descentralización de lo que somos, nos puede llevar a convertirnos en personas psicópatas, con desviaciones narcisistas, abusadoras y manipuladoras, o en personas sumisas, anuladas, castradas, inhibidas.

También se pueden dar ambas vertientes en una persona, alternando la personalidad de víctima y sumisión con la de abusadora y dominante.

Hay una serie de rasgos a tener en cuenta para saber si tu familia es psicópata:

1- Son altamente narcisistas: No importa lo que hayas vivido, no te escuchan, o si te escuchan tienes que hablar con urgencia y reducir mucho tu discurso porque no te prestan atención, en cambio, cuando te hablan ellos, te demandan toda la atención del mundo, ya que todo gira en torno a ell@s siempre.

Eso genera una enorme desvalorización en ti, pues si desde tu infancia, las personas que te importan no te dan su atención, te transmiten la creencia de que realmente lo que puedes aportar es insignificante, eso te puede llevar a que no valores absolutamente nada de lo que hagas y que luego busques inconscientemente, personas narcisistas en tu entorno de amistades y de pareja, porque tu programa inconsciente de clan, es que te ignoren.

También puedes tener dificultades para prosperar en tu vida personal y profesional, ya que tendrás mucha inseguridad para salir adelante, debido a que no han apreciado tus capacidades nunca.

El perfil narcisista, a día de hoy, sigue siendo muy común, muchas familias en lo largo y ancho del mundo, que se han criado en entornos opresivos, con familias numerosas, y flagrantes carencias emocionales y de atención, en la adultez suelen derivar a este tipo de comportamientos, esto se debe a que sus niñ@s interiores han quedado muy marcados por la falta de atención de sus padres y cuando se convierten en padres y madres, proyectan ese rechazo a sus hij@s, para que vivan lo mismo que ell@s vivieron.

Si el hij@ se rebela contra ell@s, o manifiesta un comportamiento con una elevada autoestima o se valora a sí mism@ por sus logros, estas personas pueden tratar de hundir sus capacidades o criticarlo por ser alguien egocéntric@, tratando de hacerle sentir mal por el simple hecho de amarse a sí mism@.

2- Maltratan psicológicamente: Desde las burlas repetitivas día tras día que acaban calando en tu inconsciente: “no vales para nada”, “eres fe@”,”No te quiero”,”Apestas”, “Que tont@ eres”, “tú no sabes hacer eso”. Frases que pueden acompañarse con la muletilla “es una broma”, para quitarle sal al asunto, pero con la repetición constante, el mal estará hecho.

También el maltrato psicológico pasivo, donde directamente hacen como si la persona no existiera, sin prestar atención a sus palabras, reproches o cualquier cosa que diga, también lo pueden hacer cuando se cabreen con un familiar y quieran dañarlo, generando graves daños psicológicos a la persona que sufra este tipo de maltrato.

Insultos y amenazas también son frecuentes en estas personas, en el caso de que el miembro de la familia se niegue a algo o usar al miembro de la familia como saco de boxeo emocional para que ell@s se desahoguen.

3- Invaden el territorio: Ocupan el espacio físico, o no dejan que tengas espacio para ti, tu privacidad es totalmente arrasada, impidiendo tu autoconocimiento, entran a tu habitación sin golpear la puerta ni pedir permiso, son altamente invasivos.

Esto provoca la creencia de que no mereces tu propio espacio, dificultades para encontrarte con tranquilidad en espacios cerrados, ansiedad.

4- Controladores: Desde la hora para comer y cenar, a la hora en que te levantas, te acuestas, con quien sales y por qué, absolutamente todo tiene que ser reportado, esto deriva en muchísima dependencia y miedo a desobedecer o no informar sobre tu actividad, por temor a generar preocupación o dolor a “tus seres queridos”, también una creencia de que eres incapaz de valerte por ti mism@.

En el fondo, únicamente buscan debilitarte para que seas dependiente de sus atenciones. Puede llevar a síndromes de salvadores con los familiares, encadenarn@s a ell@s para cuidar de que “sean felices”.

5- Abuso físico: Desde pequeños tortazos, a bofetones, patadas, tiradas de cabello, pellizcos, al abuso sexual, besos, tocamientos.

Todo deriva en una rotura de los límites físicos que tenemos, derivando en creencias inconscientes que nos empujen a tener que complacer al familiar por miedo a las represalias o bien por la creencia inconsciente de que eso es lo que tenemos que hacer.

Esto en la adultez puede llevar a trastornos graves conductuales, desde el perfil de ser una persona abusadora, a ser una víctima, adicciones y pulsiones autodestructivas.

6- Son hipócritas: De cara a la sociedad no se muestran tal como son, por temor a las críticas, es común hallar a madres que son unas viboras en casa, maltratadoras psicológicas de sus hij@s y que luego socialmente se muestran como grandes mujeres de familia que aman a sus hij@s, cuando en el hogar, es todo lo contrario.

También padres que en el ámbito laboral hablan maravillas de sus hij@s y de su mujer, y luego en casa es un maltratador psicológico que anula a todas las personas que tiene a su alrededor.

7- Son victimistas: Siempre la culpa será tuya, nunca de ell@s. Es posible que cuando les menciones los hechos, digan que eso no lo han dicho ell@s, o que te lo estas inventando, con tal de no asumir la responsabilidad sobre sus actos. Ya que siempre se tienen que coronar como los ganadores.

8- Manipuladores: Tratarán siempre de salirse con la suya, a costa de machacar tu mente, cambiar tus gustos, tus opiniones, desvirtuar las cosas hasta que te incriminen a ti de cualquier cosa, nunca les podrás llevar la contraria, ya que hacerlo supone una deshonra para ell@s.

Lamentablemente, en casi todas las familias que he tratado y he conocido, abundan los perfiles psicópatas, también es cierto que la propia sociedad no da facilidades para vivir en armonía y equilibrio, todo está dispuesto de la forma adecuada para fomentar la enfermedad en los individuos y destrozar la unidad familiar.

En el proceso de sanación de una persona, tendrá que confrontar sus programas inconscientes de clan familiar, cosa que muchas veces, puede no ser agradable, el darse cuenta de aquellas cosas que estabas emulando, descubrir la razón por la cual sufres, o te va mal en el trabajo, en las relaciones personales y afectivas, suele generar un impacto fuerte en la persona, es una revelación que a la vez que te da alas, también te genera mucho dolor.

Muchas veces disfrazamos a nuestras familias psicópatas, con un velo de falso amor y cariño, comprensión, cuando en el fondo de nuestro ser, estamos cargados de ira, rabía y rencor por lo que hemos vivido, eso hay que expresarlo o terminará derivando en problemas de todo tipo, desde sentimentales, emocionales, psicológicos, enfermedades, etc…

Todo lo que no expresamos abiertamente, acaba encontrando otras formas de salir, por lo que, es importante que si queremos encontrarnos, empecemos primero por descartar todo aquello que no somos. Investigar el árbol familiar, ahondar en el clan familiar es para mí indispensable.

Luego, una vez que se tenga claridad en los patrones que estamos repitiendo, hay que actuar con toda la voluntad en transformar nuestra vida, si es preciso cortar relaciones con la familia, se hace, ya que es nuestra salud la que está en juego.

Cuando tenemos una familia altamente tóxica, la proximidad con estas personas nos impide ver con claridad lo que somos realmente, porqué constantemente estamos recibiendo información en nuestro inconsciente basada en creencias limitantes propiciadas por la familia.

Hay que ejercitarse en el amor propio, aprender a discriminar lo que no nos hace crecer de lo que sí, cortar relaciones con todas aquellas personas que no nos están aceptando por lo que somos y seguir adelante.

Al final, una familia no es algo que dependa de la sangre, la familia la construímos nosotros desde nuestras experiencias y relaciones en la vida.

Y cuando entramos en coherencia con quienes somos realmente, cuando nuestra mente, nuestra emoción, nuestro físico y nuestro sexo, señalan hacia una misma finalidad, que no es otra que la que nuestro ser esencial exprese, aprendemos a decir que sí, y también a decir que no.

Aprenderemos a sanar nuestras heridas infantiles y trabajar creativamente en el cambio de hábitos, a romper límites mentales anclados, a través de la repetición de nuevos hábitos que realmente amplifiquen nuestro verdadero potencial.

Y nadie dijo que esto fuera fácil, son muchos años de programas inconscientes familiares anclados, de traumas, pero en la medida en que cambiemos nosotr@s, cuanto más en profundidad e implicación tengamos en nuestros cambios, veréis que poco a poco, los hábitos se irán asentando, y poco a poco, será más fácil implementar otros cambios, hasta que llegará un día en que seréis personas totalmente libres, desprendidas de las cargas del pasado, iluminaréis los mejores tesoros de vuestro árbol y podréis mostrar al mundo el ejemplo de que si se quiere, se puede.

Si tienes interés en liberarte de programas inconscientes familiares y quieres empezar a cambiar tu vida YA, échale un vistazo a mi servicio de Auditoría Emocional.

Hay que Avanzar.

5.0
02