¿Te dan miedo las mujeres? Sí, te lo pregunto a ti, súper machote, que presumes de haberte follado a muchas, de haber conquistado a toda mujer que se te ponga por delante, que dices ser un “macho Alfa”, con cuerpo perfilado en gimnasios, ciclos de machaque y proteinas por un tubo, sí, ese eres tú, poseedor de un coche o moto molona para conquistarlas, de ropa molona, y habitual de todas las fiestas guapas de la ciudad. Que no te pierdes un solo partido de fútbol.

O quizás eres de esos hombres con inseguridad en ti mismo, que no ha tenido un modelo fuerte que seguir, que se siente desvalorizado y por lo tanto, teme que la mujer lo rechace o iniciar una conversación con ella que no sea de su agrado. Encerrado en tu casa, consumiendo pornografía o juegos eróticos, masturbándote como un chimpancé en celo de madrugada y coleccionando diferentes objetos y figuras de tus personajes favoritos, mientras anhelas tener una chica que te comprenda.

O tal vez, te has criado con un padre abusador, una madre maltratadora psicológica, y no buscas establecer un contacto con la mujer a nivel profundo, porque no es lo que has vivido en tu infancia. De hecho, cada vez que empiezas una relación con una mujer, es muy apasionada, muy fogosa, muy sexual y romántica, pero luego poco a poco, se va desinflando y en vez de confrontar las dificultades que se vienen en la relación, decides serle infiel a tu pareja con otras mujeres, porque no sabes como proceder para seguir creciendo, pero en realidad, no amas a ninguna, porque no te amas a ti mismo.

Son sólo algunos ejemplos de lo que se suele ver en nuestra sociedad.

El macho alfa impostor debe caer

Así nos bombardean constantemente desde las películas, la televisión, la publicidad, el arquetipo de hombre seguro de sí mismo, impasible, insensible, atractivo y exitoso, todoterreno con las mujeres.

Muchos hombres adquieren este comportamiento justamente por miedo a abrirse emocionalmente a las mujeres, puede que haya una raíz profunda, en la relación con su madre, con sus hermanas, con el arquetipo femenino familiar, también con la figura paterna, si el hombre en su niñez ha tenido un padre ausente y ha sido criado por su madre, puede desarrollar un vínculo fuerte con la madre, idealizarla y mantenerla en un altar simbólico en su interior que no sea reemplazable por ninguna otra mujer. Si el hombre ha sufrido abandono en la niñez, mismamente, tendrá miedo a entregarse en las relaciones.

Existe toda una generación de hombres que han sido criados por sus madres, con unos padres ausentes, sin modelos masculinos, se han dejado llevar por lo establecido por la sociedad y lo que los colectivos y amistades usualmente suelen hacer. Se ha adoctrinado al hombre a hacer, a demostrar, a proteger, a sacrificarse, a buscar el éxito, el crecimiento económico, no se le ha enseñado a sentir sus propias emociones, a conectar con su sensibilidad, y a ello han participado tanto los padres ausentes, como las madres, que han tenido a sus hijos como parejas simbólicas para desempeñar el rol de responsabilidad que el marido no ha ocupado.

Así se crean nudos incestuosos entre madres e hijos, conflictos con la figura masculina del padre y problemas de autoestima e inseguridad, que se cubren con máscaras y comportamientos normalizados como masculinos.

Así el hombre, huye de su verdadera masculinidad y la sustituye por lo que la sociedad ha normalizado como masculinidad, aprende de sexualidad a través de la pornografía, de comportamientos varoniles con charlatanes de la conquista en internet, y poco a poco, se van perfilando unas máscaras sociales, y se pierden, y tratan de conquistar, para enaltecer sus egos infantiles dañados por la falta de amor, porque en el fondo, tienen miedo a amar a la mujer, ya que amar a la mujer plenamente, comporta abrirse de par en par, entregarse totalmente desnudos, y ello comporta romper todas las máscaras que llevan encima.

Por eso, por norma general, los hombres se van con mujeres que puedan controlar y se aterrorizan con las mujeres que son autosuficientes y seguras de sí mismas, ya que socaban sus máscaras de falta seguridad impostada, son incapaces de dejarse enseñar y aprender por parte de la mujer, por su complejo de inferioridad como hombres.

Luego se quejan de que las mujeres son unas manipuladoras, pero en realidad, tanto hombre como mujer, están sufriendo en sus carnes una ingeniería social muy fuerte para destruír las relaciones de pareja, estimulando la victimización y la autodestrucción de la esencia de ambos, trastocando la complementaridad totalmente, en aras de establecer unos modelos sociales que no benefician ni a hombres ni a mujeres, si no que únicamente, se persigue la total aceptación por ambas partes de ser explotados con la misma disposición.

La mujer, es esencialmente buena, pero está harta, está cansada de hombres que únicamente las quieran para masturbarse con sus cuerpos, de que las cosifiquen como objetos de supermercado, están hartas de que un hombre inicie una conversación con ellas únicamente por interés sexual y no profundicen realmente en ellas, también que se las desvalorice en la sociedad y no se les respete, todo esto, sumado a las experiencias que hayan tenido a nivel familiar con los hombres, generan unas creencias y comportamientos que pueden conducir a la desconfianza hacia la figura del hombre, de la pareja, frustración y otras actitudes, producto de rabía contenida y heridas de pasadas relaciones, vivencias y la propia sociedad.

También existe la polaridad del hombre y la mujer anulados totalmente por sus familiares y que tienen tanto miedo al rechazo, que son incapaces de establecer una relación estable, ya que ellos mismos no tienen su autoestima a buen nivel, se vuelven totalmente vulnerables y manipulables en las relaciones, se entregan hasta anularse, ya que nunca les han visto como son y tienen unos condicionantes muy fuertes de tener que agradar y complacer para ser vistos.

El hombre y la mujer fuerte, no huye, confronta

Si el hombre responde frente a los programas de la mujer, con sus propios programas sociales y familiares, no va a haber reparación posible, la pareja está destinada a la destrucción. Hombre y mujer se tienen que conocer primero en su soledad, desprenderse de los patrones sociales y de la familia, para aprender a amarse verdaderamente.

El hombre, en general, esta anclado emocionalmente en el niño, busca dar una imagen de hombre adulto y desarrollado, pero interiormente sigue necesitando a su mamá, pero quiere sentirse valorado por las mujeres, quiere resultar atractivo, es por ello que muchas veces incurren en comportamientos inestables, infieles, ya que no son fieles a su verdadera naturaleza, no se aman a sí mismos y no se saben mostrar, si no te amas y no sabes mostrarte, dificilmente podrás amar y dejar que te amen.

La mujer es poderosa a varios niveles, cuando te abres a amarla en profundidad, la mujer se entrega sin miedo, esto a muchos hombres les aterra, esa disposición de la mujer hacia el compromiso y la fuerza en su entrega, por norma general, el hombre para cortejar a la mujer, puede adoptar una actitud de principe azul, atento, educado y respetuoso, hasta que llega la consumación sexual y empieza a perder el interés y necesita conquistar a otra, ya que es la forma en la que su ego dañado, necesitado de atención y afecto, reacciona para subir su autoestima.

La mujer, frente a un hombre que se entregue en profundidad puede reaccionar también con miedo, al no estar habituada a este tipo de comportamientos masculinos, pero suele tener una actitud más valiente a la opertura que el hombre por norma general.

Si el hombre libera sus programas limitantes familiares y sociales, y se abre con toda su sensibilidad a la mujer, se deja afectar por ella y tocar a nivel interno, la mujer puede fortalecer todos sus aspectos, ya que la fuerza del amor en pareja verdadera, obra de esa forma, cuando hombre y mujer deciden exponerse el uno al otro, mostrando sus luces y sombras y conscientemente, deciden trabajarse mútuamente, sin juzgarse, sin atacarse, sin destruirse, siempre con el amor y el respeto de promover el crecimiento del otro con libertad, ahí se desarrolla una relación poderosa, que puede conducir a ambos hacia una realización de un proyecto de vida bonito.

Hablo sobre los programas limitantes sociales y familiares en profundidad, en mi libro: Avanza

Los centros dominados por los egos

El centro mental, dominado por los egos, busca sentirse superior, imponer su visión, dividir y controlar, el centro emocional, dominado por los egos, se convierte en un tirano, susceptible, dependiente constantemente de atenciones, el centro físico material, dominado por los egos, busca constantemente el narcisismo, que le presten atención, que le digan cosas bonitas por su aspecto, están enamorados de su propia imagen, no ven más allá, el centro sexual creativo, busca seducir, atraer, conquistar, poseer, desfogarse, no construye nada, sólo parasita y suelta, sin amor, usando los cuerpos, como meros instrumentos de masturbación.

Y entre todo este desequilibrio, el ser esencial interior, busca expresarse, mientras hombre y mujer, se sienten vacíos, tristes, desolados, pero aparentan que están bien, que son los más guapos, con mil filtros en las fotos, posando fuertes o arreglados en las fotos, por norma general, en sitios bonitos, y al final todo es un escaparate, mientras por dentro, lo que reclaman es amor.

Pero no saben lo que es amar, porque por norma general, en sus familias no han tenido una estructura natural amparada en el amor sano, son todos pasto de familias disfuncionales, amparadas en relaciones de odio, abusos, hipocresía, falsedad, y criados con películas románticas, violentas, eróticas, canciones de desamor y modelos a seguir por ambas partes, bastante dudosos a nivel de crecimiento personal.

Esto es lo que hizo la sociedad con nuestros padres, es lo que está haciendo con nuestra generación y es lo que quiere para nuestros futuros hijos.

No se puede apoyar lo que el sistema fomenta a nivel masificado, porque detrás siempre hay unos intereses encubiertos para destrozarnos más, no importa lo que se venda como algo beneficioso, en realidad, son estrategias de control para modificar más nuestros patrones de comportamiento.

Hombre y mujer tienen que dejar de alimentarse de imágenes y modelos artificiales, tienen que apartar su atención de telenovelas, de series, películas, libros y letras destructivas, tienen que enfocarse en su interior. Abrazar lo que son, sus virtudes, sus defectos, y a partir de ahí, plantearse quienes son, qué es lo que sienten, qué es lo que aman.

Y hacerlo, vestirse como realmente sienten que se tienen que vestir, no como dictan las modas. Expresarse sin pudor, sin limitaciones ni etiquetas, simplemente ser lo que son.

Porque nuestros padres estuvieron décadas interpretando unos papeles, asignados por la familia y la sociedad, que hicieron que se perdieran, nuestros abuelos hicieron lo mismo, y nosotros podríamos ir por el mismo camino, pero hay una posibilidad, la toma de conciencia de los patrones adquiridos y condicionantes sociales, no tenemos por qué ser lo que la sociedad quiere que seamos, podemos ser algo mejor, podemos ser nosotros mismos, conectar con nuestra verdad, sin definirnos, simplemente, ser amor puro en expresión, en expansión.

Es hora de amarse

Es hora de que empecemos a amarnos de verdad y mandemos al cuerno todo aquello que va en contra de nuestra propia naturaleza verdadera, abrazar lo que somos, es empezar a cambiar a niveles profundos.

Si empiezan a darse hombres y mujeres conectados con lo que son, se generará un ejemplo poderoso para otras personas, al principio puede que tengan miedo a ser lo que son, pero poco a poco, darán un paso, y otro paso, y así, iremos empoderándonos a nosotros mismos, desde lo que somos, es así de simple, sólo tenemos que derribar los muros ilusorios que nos han metido en la cabeza sobre cómo tenemos que comportarnos y ser con toda nuestra autenticidad.

Ayudémonos entre todos a sanar nuestras heridas infantiles, no proyectemos en los demás la rabía y resentimiento de nuestros familiares y de la sociedad, dejemos de establecer definiciones en ambos sexos sobre lo que son y cómo se comportan, porque lo único que conseguimos con eso, es seguir fomentando la división y le damos poder a la ilusión que ha prevalecido durante todas estas décadas pasadas.

Vales para algo más

Valemos para algo más, pero nos lo estamos perdiendo con todas estas chorradas del día a día, el mundo necesita hombres y mujeres íntegros, que estén conectados en todos sus centros, que sean coherentes, personas que no se conformen, personas que se trabajen día tras día, y que sean un ejemplo de evolución para los demás. Puede hacerse, lo he visto con mis propios ojos, he visto parejas conscientes crecer durante años y es una maravilla.

El verdadero amor existe

El amor verdadero existe, las parejas sólidas, existen, no permitas que te engañen, escucha tu instinto, tu corazón, esa es la fuerza, conecta con tu amor y entrégalo, primero a ti, luego al mundo, seamos transmisores, sé que las heridas duelen, yo también las he pasado, pero la única forma de sanar las heridas es dando lo que no hemos recibido.

Comportarnos como queremos que se comporten con nosotros, aparcando el rencor, la ira, transformar esas energías, nadie tiene la culpa de lo que hemos vivido en el pasado, eso son cosas, que tenemos que trabajarnos por nuestra cuenta, empleemos las relaciones, para convertirnos en personas mejores, la gente que no nos sume, tiene que irse fuera, la gente que nos sume, abrazadla.

El amor empieza en ti, cultiva tu ser, cultiva tus relaciones, no poseas, no seduzcas,no trates de conquistar ni de controlar, acepta a las personas en su naturaleza auténtica y potencialos a ser lo que son, no hay mayor felicidad, que ver volar a un ave con libertad, si tu aprendes a salir de tu jaula, y alzar tus alas al vuelo. Hay que avanzar.