¿Roban tu tiempo?¿Cuando fué la última vez que sentiste que estabas haciendo algo auténtico con tu vida?¿Vives contando los minutos que llevas en un sitio?¿Se te pasan las horas despacio o rápido?

La mayoría de las personas ignoran que la mayor riqueza que tenemos en esta vida es nuestro tiempo. Estamos demasiado ocupados en organizar y planificar nuestro futuro, o ahogándonos en nuestros problemas, que se nos pasa el presente, y lo más importante, disfrutar de la existencia.

“La mayoría de las personas ignoran que la mayor riqueza que tenemos en esta vida es nuestro tiempo”

La vida no tiene sentido si no es para aprovecharla. ¿Cuando has tenido tiempo para ti? Y no me refiero a unas horas al día, me refiero a tiempo de verdad, a poder relajarte sin preocupaciones.

Seguramente te costará visualizar lo que te comento. La propia velocidad de la sociedad, nos impide gozar de nuestro tiempo de la forma sana y equilibrada que necesitamos para desarrollarnos en todos nuestros centros.

Así, si no aprendemos a estar con nosotros mismos desde la niñez, nos convertimos en adultos con ansiedad, con miedo a estar en presente, a conocernos de verdad,a observar nuestros miedos, inseguridades, talentos y virtudes.

Si ya desde la niñez, vivimos empujados a los resultados, en los colegios, ocupando la mayor parte de nuestro tiempo en la acumulación de información, luego de regreso a casa, hacemos deberes, mientras observamos a nuestros padres trabajar cada día, y disponemos únicamente de dos días a la semana para estar más con nosotros. Nos queda un margen reducido para poder explorarnos, cuestionar lo que nos dicen, plantearnos la vida, aprovechar nuestro tiempo.

“Ya desde la niñez, vivimos empujados a los resultados”

¿Cuando tienes tiempo para aprender a pensar por tu cuenta?¿A expresarte desde tu ser?¿A conocer tu cuerpo, escucharlo, mimarlo?¿Cuando tienes tiempo para cultivar tus inquietudes, tus gustos? ¿Cuando tienes tiempo de explorar tus sentimientos y emociones?

El poco tiempo que tenemos, lo empleamos en el ocio, el consumo y otras actividades para huír, porque al final, si no estamos con nuestra verdadera naturaleza. ¿Dónde estamos?

“Muchas personas, roban el tiempo de los demás, porque no soportan estar consigo mismas”

Es en este punto. Donde te tienes que preguntar dónde estas ahora. ¿Estas empleando tu tiempo bien? ¿Huyes de ti?¿De qué tienes miedo?¿Usas a las personas para absorver su tiempo?

A menudo me gusta preguntar a la gente sobre cual es la finalidad que tienen en la vida. La mayoría responde que quieren ser felices, o se quedan en blanco. Es normal, la mayoría no invierte su tiempo en construír la vida que quiere realmente. Porque tampoco se han parado a saber quienes son realmente.

Pero tengo que decirte, que nuestro tiempo en este planeta es limitado, y cuanto más tiempo pasamos sin estar conectados con quienes somos, sin ser coherentes con nuestra naturaleza, es tiempo perdido.

“Si no inviertes tu tiempo en tu desarrollo, es tiempo que pierdes”

A lo largo de mi vida, he sufrido grandes pérdidas, buenas amistades que han fallecido por enfermedad o accidente, a edades muy jóvenes, es un enorme golpe de vida la pérdida, porque te hace tomar conciencia de lo preciado que es nuestro tiempo.

La mayoría vive como si fuesen seres inmortales, sin arriesgar por lo que realmente quieren, conformándose con una vida que no se ajusta a lo que realmente quieren, sin querer lanzarse por el miedo a lo desconocido.

“Detrás de cada miedo, hay una creencia establecida por la familia y la sociedad”

Ese miedo viene infundado por las creencias limitantes transmitidas a través de la familia y la sociedad. Existe un código inconsciente, que esta basado en órdenes y prohibiciones, está en los comportamientos de tus familiares, en sus palabras, en la forma en la que viven, en la manera en que conciben el mundo

Un programa transmitido de bisabuelos a abuelos, de abuelos a tus padres, y de tus padres a ti. Este programa impide que conectemos con quienes somos en realidad, que invirtamos nuestro tiempo en encajar en la familia, en vez de descubrir quienes somos e ir a por todas.

Toma conciencia de una vez por todas de tus programas familiares y cambia tu vida con mi auditoría emocional.

Luego tienes la sociedad, que empieza a condicionar tu forma de percibir la realidad desde la niñez con la escuela, la televisión.

Con estos dos pilares, familia y sociedad, construyes la percepción de la realidad, basadas en las creencias que te han sido introyectadas.

Roban tu tiempo, tu energía, y tú, inconscientemente, te conviertes en un ser que también roba el tiempo de los demás, y te robas el tiempo a ti.

Porque cuanto más pases sin ser quien eres, menos vives. Lo importante no son los años que vivimos, si no la forma en la que vivimos.

¿De qué sirve vivir mucho tiempo una mentira? ¿De qué sirve construír una vida basada en apariencias, en servidumbre y explotación? Todo lo que se desvía de tu naturaleza original, te está enfermando. La única forma de sanarte, es siendo fiel a quien eres.

Por eso, deja ya ese trabajo que no te llena, que únicamente mantienes para pagar tus facturas, reduce tus facturas, reduce tus gastos y lánzate a desarrollar el trabajo que realmente te llena, al final, te dará más dinero, que trabajar de lo que no te gusta, porque lo harás con pasión, y si tienes pasión, lucharás y perseverarás por lo que realmente quieres.

Deja ya esa relación que no te llena y que hace años que mantienes por comodidad, vagancia, miedo, si no amas a esa persona, si te has quedado en una situación de inmovilidad, sin evolución, corta, encuéntrate a ti primero, aprende a amarte, no te arrastres a ser alguien que no eres por el temor a encontrarte en soledad, confronta con responsabilidad las repercusiones de la ruptura, siempre será mejor ser quien eres y afrontar lo que te venga, que vivir una vida de mentira con alguien que no amas realmente y con quien no puedes crecer.

Deja ya esa máscara que tienes puesta para agradar a todo el mundo, a tu papá, a tu  mamá, a tus familiares, a tus amigos, a tu pareja, a la sociedad. No tienes que agradar a nadie, sólo te tienes que agradar a ti. Aceptar tu naturaleza es cultivar tu propio amor.

Deja las ideas con las que no estes de acuerdo, explora tu mente. ¿Eres tú quien mora en tus pensamientos? ¿O repites las palabras del resto? ¿Eres un ser con voz propia o un loro repetidor de información?

Escucha tu cuerpo, tu sexo. ¿Le das lo que te pide?¿O lo maltratas? Tu cuerpo es sabío, si lo escuchas con atención, él te dirá lo que necesita y lo que no.

En la soledad hallarás la compañia de tu ser interior, aprenderás a valorar lo más importante que vas a tener siempre. Tú.

Suelta lo que acumulas. Deja de acumular relaciones de mentira, objetos inútiles, deudas. Deja de acumular “no puedos” “ya lo haré más adelante” “ya lo haré mañana”, suelta las excusas.

Hay muchas personas que cada día mueren sin poder realizarse en sus talentos, personas realmente espléndidas que podrían dar ejemplo, desaparecen de la faz de la tierra sin poder dejar su huella.

Entre hacer o no hacer, haz, no te quedes con la duda de saber quien eres realmente, hasta donde eres capaz de llegar. No te conviertas en un ataúd repleto de frustraciones.

Te diré algo, eres capaz de conseguir todo lo que te propongas, eres un ser con un enorme potencial, me da igual que no te lo hayan dicho antes, no me hace falta conocerte. Porque si miro en mi interior, te encontraré ahí, todos somos uno, todos estamos conectados. Y sabes en el fondo de tu alma, que tengo razón, y que eres capaz de todo.

Corta con esas voces de la cabeza que te llenan de ruído e inseguridades.

Una vez, me fuí a correr por la montaña y encontré un puesto de vigilancia abandonado, era una estructura de unos 60 metros de altura. Me gustó, quise subir arriba del todo y observar el paisaje, así que empecé a subir por una pequeña escalera adosada a la estructura, estaba tan emocionado que me olvidé totalmente de todo, hasta que a mitad de recorrido me detuve y me dió por mirar a los lados y hacia abajo, al tomar conciencia de que estaba allí solo, enganchado a una pequeña escalera a unos 40 metros de altura me provocó pánico.

Me dieron ganas de bajar, pero me frené, cogí aire por la nariz y respiré por la boca y empecé a subir, concentrándome en cada paso, cuando llegué arriba, pude observar un hermoso amanecer.

El hecho de ocuparme, de centrarme en seguir avanzando, hizo que las preocupaciones se disiparan, para mí, eso es el principio de la coherencia.

Muchas veces podemos tener miedo a las repercusiones que una acción concreta puede desencadenar en nuestra vida. Eso nos lleva a paralizarnos, a bloquearnos, y tener cada vez más miedo, ya que nuestra atención se enfoca en sucesos terribles que ni siquiera han ocurrido, lo que incrementa es el sufrimiento, el miedo al dolor, y eso poco a poco nos va incapacitando.

En vez de paralizarnos por fantasmas ilusorios, lo mejor que podemos hacer es coger aire y centrarnos en ocuparnos en el presente, y en solucionar las cosas, tanto con las herramientas que tenemos, cómo desarrollando los recursos que necesitemos para salir adelante, entonces, cuando hagas esto que te comento, te sentirás con una enorme energía, te sentirás viviendo plenamente en presente, ya que estarás avanzando y creciendo.

“De lo que se trata es de vivir en coherencia”

Hay personas que viven en el aburrimiento de una vida rutinaria, monótona y predecible. Prosaica, acreativa… No hay nada peor para la evolución que conformarnos.

“Hay personas que suman, y hay personas que restan”

Así se crean los ladrones de tiempo, una persona que vive conformada con su vida, sin aspiraciones, sin finalidad, nadando en la misma corriente que el resto, es una persona que no te va a aportar nada en tu crecimiento. Es un cómplice inconsciente del sistema y sus estructuras limitantes.

Y de lo que se trata es de vivir en coherencia.

Para vivir plenamente, hay que saber cómo pensamos, cómo sentimos, cómo nos expresamos desde el cuerpo, cómo nos expresamos desde el sexo.

Cuando conocemos el funcionamiento de nuestros centros, podemos proyectarnos con un enfoque para conseguir lo que nos propongamos.

Así, si por ejemplo, quieres trabajar en algo que te apasiona, no únicamente lo enfocarás con la mente, también lo harás con la emoción, poniéndole pasión, con tu cuerpo, entrarás en acción, y con tu fuerza sexual, lo irás creando.

Casi todo el mundo tiene los centros desalineados, la consecución de nuestros propósitos será más dificultosa cuanto menos nos conozcamos, porque habrá energía que estará desviada, la mejor forma de ir alineando nuestros centros, es lanzarnos a ser quienes somos, ahí aflorarán todos los programas familiares y sociales y tendremos que ir dando saltos, tanto dentro, como fuera de nosotros, para ir desprogramándonos, a través de las dificultades que nos encontremos, se mostrarán los programas de la familia y la sociedad, y en ese camino, iremos convirtiéndonos en alguien que quizás habíamos tardado demasiado tiempo en conocer. Seremos al fin, quien tenemos que ser. La mejor versión de nosotros mismos.

Abandona los cementerios de carne, conviértete en un ser vivo, la libertad, es tu derecho, la conciencia, es nuestro camino. Hasta que todos seamos uno.

Hay que Avanzar

Lifecoach experto en desarrollo emocional. Convierto tus dificultades en trampolines.
Desata tu potencial, gana seguridad, alcanza tus metas, alcanza tu amor propio.
Si quieres mejorar, estas en tu casa. Hay que Avanzar.