Urgen las relaciones desde el amor. Cada vez más, la masa inconsciente, programada por los intereses de explotación del sistema, está virando hacia un estilo de vida más narcisista, más egoísta, más infantilizado, se confunde el amor propio con la autosatisfacción constante, la rapidez y promiscuidad en las relaciones, usar y tirar a las personas a las primeras de cambio si no satisfacen nuestras necesidades o nos hacen ver nuestras carencias. Se está usando el amor propio, como una palabra que en realidad es un parche de la falta de autoestima, el miedo a profundizar en uno mismo y abrirse a amarse de verdad y a amar a otras personas, las personas viven poseídas por sus egos.

La sociedad se está desmoronando, las relaciones humanas también, pero esto no es malo, tenemos que verlo como una oportunidad para que tomemos conciencia de algo que es evidente. Cuanto menos nos amemos a nosotros mismos, mejores consumidores seremos, mejores esclavos seremos. Es evidente que al sistema le interesa que la gente sea lo más narcisista posible, de esa forma, viven totalmente dependientes de su imagen externa, de sus egos, acumulando objetos, posesiones, que representen lo que esa persona quiera proyectar que es, que viajen, que no establezcan relaciones sólidas a nivel de amistad ni de pareja, porqué de esta forma, ellos se tienen a sí mism@s, y no necesitan nada más. Fantástico, así se destruye totalmente la sociedad, las estructuras familiares, y tienes a un colectivo de individuos incapaces de crear uniones emocionales con la gente, porqué dicen que tienen amor propio, pero es falso. 

Amarnos de verdad no comporta solo amarnos a nosotros, comporta saber dar y recibir, saber involucrarnos en profundidad en relaciones con los seres humanos, una persona que se ama de verdad es capaz de desnudarse, de exponerse con impunidad, aunque tenga miedo, se lanza a transformarse en esa relación o relaciones.

Porqué cuando te amas de verdad, también amas amar a los demás, una cosa no puede existir sin la otra, independientemente de si tu círculo de amistades o relaciones sea más grande o pequeño, en la medida en que te ames, tus relaciones serán más auténticas o más falsas, eso es lo más importante.

Hoy día, la gente se relaciona a un nivel extremadamente superficial, no hablan desde su ser, hablan de consumo, de gustos banales, no se abren, no muestran su sensibilidad, no exponen su percepción de la realidad, viven con miedo, al rechazo, al abandono, a la crítica, prefieren vivir con máscaras, perder su energía alimentando un personaje para encajar socialmente, que lanzarse a amarse verdaderamente y transformarse.

En las relaciones ocurre lo mismo, no son relaciones, son simulacros de algo extraño. Algo muy mercantilizado, se busca una satisfacción efímera y nada más, eso al final, en vez de liberarnos como seres humanos, nos vuelve más esclavos, al cosificar las relaciones en citas esporádicas, relaciones de sexo esporádicas, promiscuidad, no nos conocemos, ni conocemos a nadie, todo queda en momentos centrados en llenar unos vacíos en concreto, unos egos, la sensación de vacío después de este tipo de actividades suele estar añadida, y las personas no cambian, pueden incrementar sus encuentros, pero al final, se convierte en otra adicción, otro hábito tóxico, que acaba desplazando al individuo de su esencia, de su amor. 

He conocido a lo largo de mi vida a muchas personas que vivían el salir los fines de semana como si se fueran a cazar, estaban obsesionad@s con conseguir una presa que estuviera a la altura de sus exigencias, se vestían, se perfumaban, se preparaban mentalmente, era un espectáculo patético, después, podeís observarlos, a ellos y a ellas, realizando sus rituales de cortejo, seducción, palabrería, ostentación y poco más, para después terminar como siempre, en la cama, en un polvo, mucho alcohol en la sangre, y una nueva conquista que contar a las amistades para reafirmarse como el macho o la hembra alfa. La acumulación numérica de conquistas y el uso y abuso en las citas con las personas está a la orden del día. Se han normalizado las conductas promiscuas como una señal de libertad, pero en realidad, están destruyéndose, no se están conociendo, viven en un bucle destructivo que termina por descentrar su equilibrio al normalizar este tipo de comportamientos, siempre se termina navegando en un margen superficial con personas que buscan unos intereses concretos y poco más. 

Por eso, por el bien de la humanidad, por el bien de nuestra sociedad, es urgente que nos relacionemos desde el amor. Que abandonemos las necesidades de llenar nuestro vacío con otras personas, de subirnos la autoestima usando la atención de los demás, que dejemos de seducir y vampirizar el tiempo de la gente, que aprendamos a aceptarnos, a ver nuestros defectos y empecemos a sanarnos desde ahí, aprender a vivir desde nuestra espontaneidad, siendo lo que somos, y permitirnos amarnos y amar a las personas, y si aparece una persona que realmente nos toca el alma, entregarnos a esa relación, dure lo que dure, aceptar el proceso, con sus subidas y sus bajadas, permitirnos cambiar.

Me he encontrado con personas que cuando les hablas de relación, lo asumen como una especie de contrato de esclatitud, el compromiso, cuando en realidad, una relación es todo lo contrario, si está amparada en el amor verdadero, tiene que hacerte más libre de lo que eras, por la simple razón, de que cuando te abres a amar en profundidad, también te estas permitiendo afectarte, cambiar, entrar en el universo de otra persona y que esa persona entre en ti, expandiendo tus límites, ampliándote.

Somos seres sociales, es a través de las relaciones como nos transformamos, como la humanidad evoluciona. La mayor parte de los problemas que tenemos en la sociedad, han derivado de la manipulación del hombre y la mujer desde tiempos inmemoriables debo añadir. Eso ha terminado afectando a las estructuras familiares, con padres y madres cada vez más ausentes, marcados por las directrices de un sistema que no permite a los padres y madres tener tiempo con sus hijos, los hijos han terminado siendo condicionados por la escolarización, el cine, la literatura, internet, de ahí, han ido desarrollando y tomando como ejemplos los arquetipos para relacionarse con las personas, para el sistema esto es perfecto. 

Por un lado, si las familias son disfuncionales, por personas que no han solucionado sus problemas internos, cargando con patrones generacionales del pasado, los hijos también vivirán esos patrones, después, cuando empiezan el sistema de adoctrinamiento escolar, siguen acumulando programas hasta que llegan a la adultez. En esta fase, no sólo arrastran los programas inconscientes de la familia, si no también los de la sociedad, son robots repetidores de información, viven según lo normalizado, se comportan según lo normalizado. 

Si la sociedad comienza a normalizar la promiscuidad, las relaciones cosificadas, el narcisismo, los niños y las niñas, desde temprana edad empezarán a asociarlo como su realidad, y es el tipo de relación que desarrollarán en el futuro. 

Son cosas que en libros como “Un mundo feliz” de Aldous Huxley, ya aparecían, era obligatorio tener relaciones promiscuas y no establecer vínculos amorosos con nadie. Hasta que un hombre y una mujer se aman verdaderamente, y entonces, comienza la revolución.

Básicamente es eso, un colectivo de personas que sólo piensan en sí mismas, no se aman, son narcisistas con miedo a vivir, son esclavos perfectos, no tienen nada por lo que luchar, no tienen nada que proteger, no tienen nada que sembrar, sólo viven alimentando lo que el sistema les dice que son para reafirmarse.

En cambio, un colectivo de personas que son capaces de pensar en los demás, que son capaces de cuidarse y de cuidar a otras personas, son seres más libres, porqué conocen sus emociones, conocen lo que son y tienen una estructura de valores, algo fundamental para constituir una sociedad que pueda confrontar la manipulación.

La sociedad tiene que evolucionar desde el amor, por nosotros y por los demás, a partir de ahí, se crearán familias fundadas en el amor, con padres y madres que harán crecer a sus hijos sin que sean repeticiones de nadie, permitiéndoles ser lo que son, esos hijos, criados en el amor más honesto, tendrán una autoestima fuerte y unos valores constituidos desde la coherencia, y no claudicarán a un sistema que los quiera reducir a meros consumidores, no caerán ahí, porqué al estar centrados en el amor, no necesitarán ninguna mentira disfrazada que el sistema les quiera vender.

Y ahí, empieza la verdadera transformación de la conciencia humana. 

No podemos permitir que sigan manipulando nuestra percepción de las relaciones, de lo que es el hombre y la mujer, de cómo tenemos que vestirnos, cómo tenemos que comportarnos, cómo tenemos que relacionarnos sexualmente. Ya es hora de que dejemos de centrar nuestra atención en toda esa basura y miremos en nuestro interior, que aprendamos a conectar realmente con nuestra esencia y desde ahí, nos mostremos al mundo, aprendamos a comunicarnos con las personas desde ahí.

Nada que el sistema nos pueda ofrecer nos va a mejorar como especie, al contrario, el sistema lo que busca es limitarnos al máximo. Pero la clave es amarnos.

Para amarnos, tenemos que soltar todo aquello que es puro artificio. Se puede, porqué yo estoy en esa fase justo ahora. Nunca fuí una persona muy dada a ligar, todas las relaciones de pareja que he tenido en mi vida han surgido sin buscarlas previamente, en todas, me entregué, al margen de los resultados, que en varias veces fueron altamente destructivos para mí, hasta el punto de que mi vida podría haber corrido peligro, pero lo viví y puedo contarlo, no me arrepiento de nada, y a día de hoy, sigo entregándome si cabe aún más.

Hay personas que viven en el pasado, en sus heridas ilusorias y las usan para justificar su falta de amor y su temor al compromiso. En realidad, no hay nada más sanador en esta vida que abrirnos a amar. A mí recientemente, una mujer maravillosa, por el hecho de abrirme totalmente a amarla, me está provocando una sanación de aspectos de mi pasado a un nivel más profundo, al haber reciprocidad, de repente, patrones inconscientes del árbol se van diluyendo, al sentirnos realmente amados y apoyados a un nivel distinto al que se había estado manifestando en nuestra vida por los programas inconscientes familiares, la vida nos pone pruebas siempre, para comprobar si realmente hemos superado lo que vivimos, en mi caso, siempre he expresado todo lo que he vivido, por desagradable que fuera, para sanar, me parece fundamental hacerlo, siempre se lo recomiendo a todo el mundo.

El pasado es una interpretación de sucesos, ya ni siquiera existen, en la medida en que nos permitimos cambiar, en que nos permitimos abrirnos a amar a otro nivel, todo lo que vivimos empieza a hacerse cada vez más pequeño, ya que estamos cambiando tanto como seres humanos, que la identificación que podriamos tener con aquella versión de nosotros mismos, cada vez, es más distante, hasta el punto que lo ves de una forma totalmente desconectada de quien eres actualmente, eso quiere decir, que has cambiado totalmente hasta ser una persona diferente y puedes expresarlo ya como si estuvieras viendo una película, que es lo que a mí me ocurre con practicamente todo lo que he vivido. 

Amar comporta evolucionar siempre, cambiar, abrazar la esencia de lo que somos y la esencia de los demás. También saber descartar las personas que no suman con nosotros de las que sí suman. Amar comporta construír, no usar a las personas para consumir nuestro tiempo y sentirnos valorados. Para mí es fundamental que en toda relación, sea de amistad o de pareja, hayan proyectos, se construya algo siempre. 

Amar es aceptar a las personas con sus ángeles y sus demonios, sin tratar de cambiarla, simplemente, amar su esencia y enviarle todo nuestro amor para que siga evolucionando.

Amar es conectar con la persona a todos los niveles, desde nuestra parte femenina y nuestra parte masculina, todos somos seres andróginos habitando cuerpos sexuados. 

Amar es relacionarnos desde una sexualidad sagrada, siendo conscientes del contacto que se está estableciendo ahí, del intercambio de energías, no tener sexo buscando el orgasmo, llegar a conectar a nivel sensitivo con todo el ser con el que estamos uniéndonos a todos los niveles, dejarnos llevar por el amor de conectar en profundidad con esa persona y dejar de buscar el resultado para hallar el placer universal en su totalidad.

Amar es construír proyectos que siembren conciencia al mundo y que empujen a la humanidad a evolucionar.

Todo esto que te cuento es posible, de igual manera, también las almas gemelas existen, existe una persona en este planeta que es para ti, quizás tengas que recorrerte todo el planeta para hallarla, quizás si empiezas a ser fiel a tu naturaleza, atraigas lo que es semejante a ti, quizás si empezamos a amarnos y a amar verdaderamente, empiecen a generarse uniones de almas que realmente se aman. 

Y así cada vez habrán más relaciones auténticas y cada vez menos relaciones falsas.

El amor verdadero al final, es lo que mueve el universo y es lo que nos mueve a nosotros.

Porqué en el fondo, todas estas personas inconscientes, narcisistas, que usan a la gente, que viven consumiendo y acumulando fotos en instagram y todo eso, son personas que el fondo de su ser, necesitan amor, pero viven poseídas por sus egos infantiles, y demandan atención y cariño desde su propio desprecio.

El amor verdadero nos puede sanar a todos y puede cambiar el mundo.

Por eso, es urgente relacionarse desde el amor.

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