¿Pasa el tiempo y sigues igual?¿Sientes que aunque los años vayan pasando, nada cambia en tu vida?¿Qué sentido tiene entonces que celebres cumplir años si no estás aprovechando tu vida?

“La mayoría de personas viven como si fueran seres inmortales, no le dan valor al tiempo, se limitan a vivir por pura inercia, sin lanzarse, sin arriesgar, sin cambiar su situación, actuando y reaccionado exactamente igual”

Tendriamos que medir la vida no por años, si no por transformaciones. Muchas personas cumplen años y se mantienen estancadas en sus pensamientos, en su forma de sentir, en su aspecto físico.

Así te puedes encontrar a señores adultos que se niegan a madurar, disfrazados de niños adolescentes, mujeres que temen la vejez y se operan hasta la saciedad, rechazando la propia aceptación de la naturaleza.

El cambio de dígito, se ha convertido en una forma de decir que seguimos viviendo aquí, en este planeta que orbita alrededor del sol, pero, hay que hacer algo más digo yo.

“Celebrar la vida, tiene que ser también, una celebración de la muerte, del cambio a nivel total”

Deja ya de permitir que el calendario vaya cambiando de números.

Hay personas que inician un verdadero cambio a través de una crisis fuerte. Puede ser una ruptura de pareja fuerte, un fallecimiento, una enfermedad grave, un accidente, una mudanza, un problema económico, etc… es posible incluso, que se den varias cosas a la vez. Porque la vida es impredecible, y las situaciones pueden sucederse como un encadenamiento de fichas de domino que va empujándose hasta forma un mosaico perfecto.

Si no eres fiel a quien eres, si luchas contra tu verdadera naturaleza, si haces oidos sordos a las señales que tu interior te está diciendo constantemente, te puedo asegura, que es bastante probable, que te encuentres con unas cuantas experiencias transformadoras, y cuanto mas te rechaces, más fuerte te golpeará la vida, para que despiertes.

“La naturaleza de todo lo vivo en este planeta, es el cambio, sin cambio, la energía no se transforma, y si no hay transformación, hay muerte”

Empiezas a morir cuando te anclas a unos hábitos, a una rutina, a un trabajo, un lugar, que no te hace crecer. Cuando te limitas a seguir la inercia de la masa, de lo que el sistema establece que tienes que hacer, cuando vives según lo convencional, y no según lo que tu naturaleza te dice. Ahí, estás muriéndote poco a poco, y podrás celebrar cambios de dígitos, cumpleaños, que tu ser auténtico, se irá sepultando poco a poco.

Así, millones de personas estancadas, celebran el cambio de dígito. Pero no celebran el cambio verdadero, el de su propia transformación.

La sociedad está anclada en un inmovilismo, alimentado por creencias limitantes.

Ya lo he dicho varias veces en otros post, pero seré pesado, los programas que limitan no son naturales, vienen establecidos por la familia y la sociedad.

Te adjunto algunos fragmentos de mi libro AVANZA:

A través de los condicionantes familiares, sociales y culturales, se van creando egos que funcionan como máscaras de integración a los diferentes entornos en los que vivimos, que se suman a otros egos, que emergen por las carencias y abusos que te he mencionado antes. Imagina que baile de máscaras que llevas dentro desde que empiezas a vivir.

Así, terminamos viviendo infieles a lo que somos por naturaleza real, para encajar en estructuras de mentira, a nivel de relaciones, a nivel de ritmos biológicos, porque aceptamos que las cosas son como son.

Cuando esos egos no se les da expresión, se metaforizan en forma de adicciones, enfermedades. Los egos que no se doman se convierten en enemigos nuestros, cuando domamos a los egos y los reconocemos, y con cariño vamos integrandolos, poco a poco, se sanan y vuelven a su estatus de centro normal.

LA FAMILIA

Es la primera víctima del programa del sistema. Generación tras generación se han ido moldeando a las familias, provocando cada vez, más padres y madres ausentes, más carencias emocionales, afectivas, abusos y vicios en las unidades familiares, nuestros papás y mamás, inconscientemente se convierten en cómplices de la programación.

Es trabajo nuestro, tomar conciencia de los condicionantes que cargamos de ellos y de sus pasadas generaciones, para transformarnos en lo que nuestros familiares no han podido ser plenamente, ellos mismos. Así, si nosotros aprendemos a ser, a vivir según nuestra naturaleza, no sólo transformaremos nuestro inconsciente familiar, también lo haremos en las futuras generaciones. Pero no voy a llenarte la cabeza con más información futura, empezaré desde el principio.

Antes de nacer, ya estamos siendo gestados por nuestra madre, lo que ella viva durante el período de embarazo también va a marcar pautas en nuestro inconsciente, pues, imagina por ejemplo, una madre que viva un embarazo en un ambiente de tranquilidad y paz, acompañada de amor y respeto, lo que le trasmitirá al feto probablemente sea eso, seguridad y protección, paz. Si la madre vive en un ambiente tenso, de violencia o toxicidad, o de otra índole, el feto también lo recibirá. Imagina ahora que esa madre desea a su hijo. ¿Pero, y si es un hijo no deseado?.

Esta es la primera impronta que estamos recibiendo, lo que nuestra madre vive, siente, lo que ingiere, tanto a nivel alimenticio, como emocional, mental, está repercutiendo de alguna manera en nuestra configuración y además, nos está alimentando, antes de salir al mundo, estamos creando un tejido sensorial respecto al exterior, basándonos en lo que nuestra madre vive y siente. Después viene el parto, el cual también es importante, si nacemos de forma natural, parto asistido con fórceps, cesárea, todo tiene una connotación inconsciente en nosotros como bebés. Y es interesante que indaguemos, si nos es posible hacerlo, sobre la situación que vivió nuestra madre en su embarazo, como fué el parto, como fuimos gestados, si hubo amor y respeto durante todo el proceso, cómo se sintió ella, es información que se imprime en nosotros, en nuestro organismo y descubriendo estos aspectos estaremos conociéndonos más a nosotros mismos.

Por qué se pueden dar casos en los que nuestra madre, o nuestros padres nos oculten información respecto al embarazo o la situación que vivieron, a veces por vergüenza o por miedo al daño que pueda ocasionarnos, pero al final, siempre causará más daños el ocultar que exponer la verdad, al final, lo más sano es saber las cosas tal como sucedieron, y a partir de ahí, establecer de qué forma nos ha influenciado.

Después del proceso de gestación y el nacimiento, viene otra impronta, llegamos al mundo y somos acogidos por el clan familiar, dónde se nos adjudicará un nombre y apellidos.

Ese nombre puede ser original, inexistente previamente en el clan familiar, o bien, puede que nos pongan el nombre del padre, la madre, el abuelo, el primo, o un nombre de un amigo de nuestros padres, o el de un familiar fallecido, o amistad fallecida, amante. Si cargamos con el nombre de un familiar, o un conocido previo a nosotros, no nos están permitiendo ser quienes somos, ya que proyectarán en nosotros las emociones, pensamientos y sentimientos que estén vinculados a la persona que se llama como nosotros.

El nombre es como un mantra, y según la intencionalidad con la cual emitan nuestro nombre cuando se dirijan a hablarnos, nuestro inconsciente irá configurándose, pues, nos llegará esa proyección emocional por parte de la persona o personas.

CONTRATOS DE CLAN FAMILIAR

Detrás de cada sentimiento de tristeza, de odio, de rabia, de envidia, detrás de las adicciones, las enfermedades. Pueden esconderse órdenes de ser fiel a unos hábitos, pensamientos, formas de ver el mundo de tu familia, o bien prohibiciones de ser quien eres para acogerte a las limitaciones del clan. Para sanarte, para conocerte realmente, tienes que desobedecer al clan y librarte del miedo al abandono, provocado por el ego infantil, la máscara para encajar.

Al venir al mundo, lo hacemos como seres dependientes de los demás, no somos capaces de valernos por nosotros mism@s, precisamos de un apoyo y cobertura de nuestras necesidades elementales para sobrevivir, al nacer, lo hacemos en una familia, nuestro clan, lo cual devendrá que asumamos comportamientos, sentimientos, formas de ver la vida, de relacionarnos que sean semejantes a nuestros familiares, con la necesidad de sentirnos integrados en el clan y que nos mantengan.

Es un mecanismo de supervivencia natural, esto nos lleva a generarnos unas máscaras, en vez de ser lo que somos realmente, nos ajustamos a ser lo que esperan que seamos, cubrir unas expectativas sobre nuestra vida. Así es como funcionan los contratos de clan familiar, no nos permitimos salirnos de los límites, alimentamos los condicionantes que nuestros propios familiares tienen, para no sentirnos excluidos del clan, debido a ese sentimiento infantil de necesidad de cobertura, el miedo al abandono, al rechazo, nos lleva a negarnos a nosotros mismos y repetir patrones generación tras generación. Dichos contratos acaban afectando a nuestros centros: mental, emocional, material, sexual creativo, desarrollando egos sedientos de ser fieles a su condición de fidelidad y anulando lo que somos realmente.

Esta configuración de clan familiar y la perpetuación de sus hábitos se extiende a todas las sociedades y tipos de culturas.

LA VERDADERA TRANSFORMACIÓN

Podemos tomar consciencia de nuestro árbol familiar, investigar sobre las raíces del clan, como buenos detectives, con perseverancia, indagar en la luz y la oscuridad de nuestros comportamientos, y ver de quien lo arrastramos, y una vez hecho eso, tomada la conciencia, tenemos que transformarnos, cambiar de hábitos, realizar actos de valor y saltar aún con miedo a romper la versión que tenemos configurada de nosotros mismos, salir del nido, cortar con lo que sea necesario, no basta con saber lo que nos pasa, porque eso se queda en el intelecto, el inconsciente sólo se puede romper a través de acciones muy fuertes que nos puedan reprogramar. Acciones construidas con una férrea voluntad y determinación en cambiar.

No es un camino sencillo, y cuanto más programas, más actos tendremos que hacer, así es la vida de la oveja negra del árbol, del héroe o heroína, que están destinados a transmutar lo que acontece en su árbol familiar y convertirse en la realización de todo aquello que en el clan se ha reprimido, para sanarse a sí mismo, para sanar al mundo.

Si quieres saber como funciona mi método de estudio del árbol familiar, pulsa aquí.

Ese es el camino

Así, siguiendo un camino de toma de conciencia de las cadenas que han construído en nosotros, podremos aprender a liberarnos de ellas y transformarnos de verdad.

La batalla está dentro de nosotros, y de nosotros depende tomar acción y cambiar.

Existen muchas vidas en este mundo que podemos vivir, pero tenemos que atrevernos a lanzarnos a vivir como realmente queremos.

¿Por qué conformarnos con vivir como lo han hecho nuestros padres, abuelos, bisabuelos?¿Por qué conformarnos con vivir como la sociedad nos dicta que tenemos que hacerlo?

Somos seres creadores, somos seres transformadores, si podemos imaginarlo, podemos crearlo.

Sólo tenemos que ir a por ello con toda nuestra voluntad, y dejar que lo que se tenga que ir, se vaya.

El cambio, empieza en ti.

Hay que avanzar.

Lifecoach experto en desarrollo emocional. Convierto tus dificultades en trampolines.
Desata tu potencial, gana seguridad, alcanza tus metas, alcanza tu amor propio.
Si quieres mejorar, estas en tu casa. Hay que Avanzar.