Libérate de adicciones.

Las adicciones y comportamientos destructivos, son producto de una falta de amor en nosotros, una negación de pulsión, un vacío existencial provocado por una pérdida o necesidad afectiva, la persona afectada, busca llenar sus heridas,  a través de un hábito que le genere un estímulo, puede ser negativo, si ha normalizado a través de sus experiencias el dolor, o una forma de huir del dolor, a través de procesos efímeros, ahora vamos a ver algunas adicciones y comportamientos y de dónde se podrían originar, basándonos en todo lo anterior.

Ejemplos

Una madre que deja que su marido abuse de sus hijos, muestra que ella también ha permitido que abusen de ella en el pasado. Sus hijos de forma inconsciente van a destruirse a través de comportamientos y adicciones como la anorexia, la bulimia, cortarse la piel.

Ya que el programa aquí que se transmite a los hijos es que no son valorados, que no merecen ser protegidos, genera en el inconsciente de los niños una contradicción, por un lado buscarán que abusen de ellos aunque en el fondo no lo quieran y también, pueden desarrollar tendencias autodestructivas que reflejen ese rechazo que han recibido.

Un padre que no se expresa emocionalmente ni afectivamente, fuma mucho, igual que su padre, hombres reprimidos que proyectan su ansiedad por la falta de amor a través del tabaco. Sus hijos de forma inconsciente, van a fumar, ya que es la forma en la que establecen un vínculo con su padre, al no haberse establecido otra forma de comunicarse a nivel afectivo.

Un padre o una madre que han denostado a su hij@, negándole el afecto, haciéndole sentir que no vale nada, con maltrato psicológico y emocional, el niñ@, buscará el sustituto a esas carencias a través de cosas como el alcohol, y las pastillas, tratará de ahogar sus emociones de negación de amor, su tristeza, provocándose a sí mismo una prolongación de esos estados.

Tratando de huír, en realidad, potenciará su dolor, pero al ser lo normalizado por la familia, desarrollará el hábito masoquista, de victimizarse, de sufrir y generar situaciones de desprecio hacia su persona.

 

Un hij@ que ha sufrido abusos sexuales por parte de padres, herman@s, prim@s. Y ha visto un consentimiento por parte de la familia, o bien no se ha sentido respaldado.

Se sentirá inútil y desvalorado, lo cual puede incurrir en que tenga comportamientos sexuales vejatorios, que se deje usar de forma obscena, que caiga en la prostitución, el exhibicionismo gratuito, adicción al sexo, a la heroína, cocaína, alcoholismo, pues se genera una doble contradicción, por un lado, la asociación de sentirse amado/querido desde el abuso, y el rechazo, por lo cual, viven en bipolaridad de negación y aceptación, pues su centro emocional, no sabe integrar lo sano y desintegrar el comportamiento abusivo de forma objetiva.

 

Una persona que no se ha sentido querida por sus padres, o que ha tenido que realizar cargos de responsabilidad desde tierna infancia, necesitará sentirse querida ayudando a sus parejas, personas con conflictos, y adicciones, desde ese dolor ella buscará incansablemente ser útil a la otra persona, la cual, no estará nunca en disposición de agradecer nada y siempre reclamará más, como un niño pequeño, la persona se hará adicta a la relación masoquista, pues, en su fuero interno, proyecta en la otra persona, la necesidad de que la valoren.

Esto es bastante común, personas adultas con un centro intelectual desarrollado, pero con un centro emocional anclado en el ego infantil necesitado de atención.

Una mujer, que no se ha sentido amada por su familia, que le han rechazado su condición de mujer, puede caer en comportamientos de ingesta de comida constante, pues, intenta llenar el vacío existencial y afectivo que tiene dentro de sí, luego, se sentirá culpable, al sentirse que se engorda, lo expulsará, pero sentirá la necesidad de llenar su vacío emocional constantemente y maltratarse, pues, en ella moran los sentimientos de necesidad de afecto y de destrucción.

Un hombre o mujer que no han sido atendidos por su madre, pueden desarrollar una pulsión a fumar, si no fueron amamantados lo suficiente, o su madre ha sido conflictiva con ellos, por ejemplo. A través del cigarro se suple como un placebo, la necesidad de amor, de mamar afecto.

Un niñ@ que haya sido abandonado, huérfano, adoptado, se sentirá con una tristeza interna, una carga familiar desconocida, una pulsión que le puede llevar a rechazar a sus adoptantes y a buscar reclamo afectivo por sentirse despreciado por su clan real, desde las drogas más severas, hasta comportamientos sexuales vejatorios, por poner un ejemplo, ya que el programa que ha recibido es, de no quererse, de no aceptarse, de generar rechazo.


Adicción al consumo

¿Te esclaviza el consumismo? ¿Compras por necesidad o por inercia? En la sociedad, es bastante común que se den las compras por la inercia inconsciente de llenar un vacío interior.

Así nos crean necesidades que realmente no tenemos. Quizás te hayas ido a dar una vuelta por el centro sin tener en mente comprar nada y hayas terminado cargando con varias bolsas llenas de cosas, o tal vez comiendo algo que en un principio no esperabas comer.

La publicidad y el marketing tienen como objetivo, generarte pulsiones inconscientes a través del lenguaje subliminal, las ciudades, con todos esos grises, suelen enfocar el colorido única y exclusivamente a los carteles de anuncios, es lo que más suele resaltar, un bombardeo constante de información directo a tu mente, directo a tus miedos, inseguridades, que calan en cada uno de tus centros, con el objetivo de inducirte a la acción.

Muchas personas suelen sentirse culpables después de comprar. Primero hay una inyección de adrenalina con el proceso de compra, luego cuando lo tienes en tus manos, desaparece, si es algo caro que realmente no necesites, puedes sentir esa culpabilidad cargando sobre ti, también el sentimiento de sorpresa y alegría en poco rato también se va disipando, ya que en el consumo es fundamental, que nunca te satisfagas completamente, puesto que si pasará eso, dejarías de comprar.

“Lo que el cuerpo y las emociones no recibe de forma interna, lo busca externamente, la persona en vez de transformarse a sí misma desde una posición adulta, se engancha a estas sustancias desde el ego dañado infantil, reclamando de forma compulsiva la atención que no se le ha dado”

A un adicto, no se le puede curar, si él no asume desde la raíz que es lo que está supliendo, y por supuesto, que el camino para desprenderse de las adicciones y los comportamientos destructivos, depende de él.

Hay que hacer un trabajo profundo de investigación en el árbol, ver que estamos negandonos, que pulsión habita en nosotros, y desde ahí, ponerle una enorme voluntad en cambiar, en amarnos de verdad, ya que al final, toda adicción, hábito, que no es bueno para nosotros, habla de una falta de amor hacia nuestra naturaleza.

Todos los seres humanos somos cuerpo, mente, emoción, sexo. Cada parte de nosotros tiene una forma de comunicarse, que se termina manifestando en la manera en que nos relacionamos con nosotros mismos, con los demás, con el mundo.

Las culturas, los condicionantes sociales, han alimentado durante décadas comportamientos que hemos normalizado, en base al contexto en el que hayamos crecido.

Para que te liberes de tus adicciones

Tienes que proyectarte en el futuro con tu adicción y ver las repercusiones que tendrá en tu salud y relaciones a largo plazo.

Por ejemplo, si fuera un adicto al tabaco, por ejemplo, podría morir de cáncer, reducir mi vida, afectar mis pulmones y mis relaciones personales.

También iría a visitar a personas enfermas de cáncer por tabaco, vería videos y fotografías, para crear una reacción emocional negativa con el tabaco.


Luego sustituiría el tabaco por hábitos que me mejoren, practicar un deporte, comer frutas, relacionarme con personas afines en un entorno inspirador, iniciar un proyecto, y me proyectaría en el futuro.

Entonces tendría dos opciones, seguir fumando y ver como termino peor, o dejar de fumar y encontrar muchas cosas que me sumarían en mi vida.

“Detrás de cada adicción, hay una falta de amor hacia lo que somos realmente, una prohibición, una pulsión escondida sobre algo”

“Con el estudio en profundidad del árbol familiar se pueden encontrar los patrones heredados de forma inconsciente detrás de las adicciones”

Una vez que se detectan los patrones y los anclajes basados en hábitos y adicciones que se han desarrollado para huír del dolor. Se tiene que realizar el cambio siempre sosteniendonos en las repercusiones altamente negativas que viviremos si no cambiamos, ya que esa proyección en un futuro terrible para nosotros, nos dará el impulso y la voluntad para enfocarnos en nuestra mejora y dar el paso que necesitamos dar para avanzar.

Piensa en tus seres queridos, en tu profesión o vocación, piensa en todas las cosas que podrías lograr y que no estás logrando por tus adicciones, piensa en el nivel de destrucción que estas ocasionando a tu vida.

Ahora, piensa también, en dejar esa adicción y sustituirla por hábitos que te hagan crecer, piensa en la mejora que tendrás en tus relaciones, en la mejora que tendrás en tu salud, en la capacidad que tendrás para salir adelante en la vida.


Tienes que reforzar cada día, la estructura mental de todas las cosas positivas que vas a conseguir si dejas tus adicciones.

Y reforzar cada día, de forma muy negativa, todos los perjuicios que tus adicciones te están provocando.

Así crearás un patrón de inducción, que te empujará hacia la construcción de hábitos sanos.