¿Hasta dónde llegan tus mentiras? Hay muchas cosas en esta vida que se cimentan en las mentiras, a veces se construyen de forma inconsciente, otras conscientemente.

La sociedad juega constantemente con la mentira, repiten en los “medios de comunicación” la información que les interesa, que podría estar totalmente inventada, hasta que la masa se la cree y la acepta.

«una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad» Göbbels

La propaganda militarista, el activismo político, los movimientos sociales y religiosos, si te fijas en la estructura a través de la cual se generan todas estas configuraciones sociales, verás que tienen un punto de partida similar, se promueve una idea, doctrina, se refuerzan los beneficios que la persona puede obtener a través de la unión a dichas estructuras, se refuerza la polaridad, aquello a lo que se enfrentan, y buscan conectar emocionalmente con la masa, para arrastrarla.

De esta forma, las personas terminan cediendo, sintiéndose identificadas con los puntos de dolor que han establecido en la propaganda y hacen que se sientan identificados, ya que toda programación de ingeniería social, tiene que ir directamente a la emoción, a lo irracional.

“Nosotros pensamos que somos más racionales de lo que en realidad somos. Pero, fundamentalmente, somos seres emocionales. Por un lado, las emociones modulan nuestra toma de decisiones y son claves para nuestra conducta. Podemos decir que a veces somos racionales, tomamos una decisión lógica. Lo que sucede la mayor parte del tiempo es que tomamos decisiones en forma automática a partir de la experiencia, las vivencias. El cerebro ha desarrollado un sistema de toma de decisiones guiado por la emoción, por la experiencia previa y por la intuición. Toma decisiones automáticamente en un contexto cambiante. Por otro lado, las emociones tienen un lugar central en la conformación de los recuerdos. Solo recordamos aquello que nos emociona. Olvidamos la mayoría de las cosas.”

Facundo Manes, Neurocientífico

Es coherente, la exposición de Facundo Manes, ya que llevamos muchísimo más tiempo desarrollados en nuestro centro emocional que en el mental a nivel evolutivo como especie.

Las grandes corporaciones con el marketing, atacan directamente a nuestras emociones, yendo a lo instintivo, por eso en muchos anuncios publicitarios se trata al espectador como si fuera un bebé, buscan generar una emoción calidad, para que la persona cree una asociación neuro emocional placentera con el producto que se vende, siempre con la promesa de una mejora en su vida, una satisfacción placentera.

La psicología del color y las tipografías en las marcas, juegan también con esto. Buscando el anclaje en la emoción con el consumidor. Esto también se ha ido extrapolando paulatinamente al marketing del cine, los videojuegos, la música, con cada vez más estudio de impacto emocional y menos arte y creatividad enfocada a generar algo diferente. Es por eso, que estos últimos años, estamos viviendo una avalancha de nostalgia en la moda y el cine, las corporaciones, buscan emociones remanentes en los individuos que se pueden volver a explotar.

“No somos seres racionales, somos seres emocionales que razonan, que son dos cosas distintas y eso tiene que ver con millones de años de evolución biológica. El pensamiento y la razón es un producto de la cultura, el funcionamiento cognitivo es una novedad evolutiva, pero básicamente somos seres emocionales, la emoción es algo básico, es un programa biológico y tiene que ver con emociones básicas, que tienen rostros expresivos, la alegría, la ira, el miedo, la tristeza, el asco, la sorpresa, la denostación, las primeras 6 son emociones básicas porque la cara de miedo tiene cara de miedo, son parte de un programa básico porque son programas transculturales y transétnicos porque son identificados por cualquier persona en cualquier cultura, esos son emociones, luego cuando tienen un procesamiento mental pasan a ser sentimientos”.

Daniel López Rosetti, Especialista en clínica Médica

 

Las corporaciones, los arquitectos del sistema, conocen muy bien el funcionamiento neuroemocional de las masas, y por ello, son buenos en la construcción y perpetuación de mentiras que hagan que la sociedad se siga manteniendo vigente tal como está. Mostrando lo que les interesa, y ocultando lo que no.

De esta forma, se han acabado normalizando mentiras a todos los niveles, que se han convertido globalmente en cosas consensuadas, debido a que la masa, el ha dado valor a la mentira, convirtiéndola en una verdad.

Así, se construyen las mentiras, bajo el amparo de que son buenas para nosotros, cuando en realidad no lo son. Pero el poder adjudicado a una mentira, puede ser tal, que el individuo puede tener miedo a expresar su propia verdad.

Y es aquí, cuando entramos en el campo de la dictadura encubierta, una dictadura sin barrotes, pero institucionalizada, transmitida a nivel ideológico desde los centros de adoctrinamiento, las escuelas, y que se van perpetuando de generación en generación.

 

«Una dictadura perfecta tendría la apariencia de una democracia, pero sería básicamente una prisión sin muros en la que los presos ni siquiera soñarían con escapar. Sería esencialmente un sistema de esclavitud, en el que, gracias al consumo y al entretenimiento, los esclavos amarían su servidumbre.»

‘Un mundo feliz’ (1932) Aldoux Huxley

Existen grandes obras de la literatura que han tocado el tema de la manipulación, Un mundo feliz de Aldoux Huxley, 1984 de Orwell, pueden ser sus mejores exponentes, en el cómic tenemos V de Vendetta de Alan Moore, en el ámbito cinematográfico, tenemos Metropolis de Fritz Lang, Matrix de las Wachowsky, el Show de Truman de Peter Weir, por poner unos ejemplos.

En todas estas películas y libros, los protagonistas, descubren la red de mentiras que rodea la sociedad en la que viven, iniciando un camino de autodescubrimiento, ya que, el hecho de cuestionar la realidad en la que viven, también repercute en la propia comprensión que tienen de quienes son, una cosa va unida con la otra, no puede producirse una ruptura de las mentiras, sin un autodescubrimiento personal.

Esto que te acabo de exponer es sumamente importante.

Ya que, se ha llegado al punto, en que la gente, prefiere vivir en la mentira, por miedo a la verdad, por miedo a ser quienes son, a asumir la responsabilidad de su existencia.

Y esto es peligroso, ya que la masa, aún siendo consciente de la mentira tan grande y apestosa en la que vive, por tal de no salir de su falso confort, podría no enfocarse en otra cosa que el mantenimiento de su burbuja, en vez de abrirse a nuevos paradigmas.

“Asumir la verdad, duele, pero una vez que lo haces, ya no hay marcha atrás.”

En este caso, estamos hablando de personas que son conscientes de la mentira en la que viven, y conscientemente, deciden seguir alimentándola, por temor a la verdad. A esto, yo lo llamo ser ignorante, ya que de forma deliberada, se elige no conocer.

Diferente es la persona que desconoce, ya que puede encontrarse en un camino de descubrimiento y todavía no haya llegado a un punto concreto, lo cual no quiere decir que no lo haga más adelante.

Pero el ocultamiento de la verdad, también se da a niveles más pequeños, en las estructuras familiares, es común que los miembros del clan familiar, oculten o distorsionen acontecimientos por vergüenza, temor a represalias, amenazas y para seguir las órdenes y prohibiciones ya establecidas generación tras generación.

Pueden darse violaciones, incestos, maltratos, adicciones, enfrenamientos entre familiares, que de cara al público sean disfrazados, mostrando una imagen idílica y perfecta.

También se puede ocultar información a los descendientes, pongo unos ejemplos:

“Tu abuelo era un gran hombre”: Y luego resulta que era un alcohólico maltratador.

“En nuestra familia todos los hombres son fieles”: Y resulta que han sido infieles todos.

“Nadie fuma”: Y el que lo dice es fumador compulsivo.

“No hay nadie enfermo en la familia”: Y se han producido tres fallecimientos por cáncer.

Lo que se busca realizando este tipo de comportamientos es proteger a la familia de las criticas exteriores, el rechazo, lamentablemente, aquello que no se manifiesta de forma consciente y se comparte, se acaba expresando en el inconsciente, fomentando que los secretos emerjan a través de experiencias, relaciones, accidentes y enfermedades en los individuos descendientes.

“También podemos observar comportamientos hipócritas con la celebración de los cumpleaños, las tradiciones, fiestas, reuniones, con personas que no se tragan y hacen “el esfuerzo” de estar ahí, por quedar bien. Mientras que en el fondo de sus mentes, se están apuñalando los unos a los otros. “

A través del estudio del árbol genealógico, se puede profundizar en los secretos familiares, realizando una investigación basada en la deducción y el análisis de los comportamientos y los patrones, sumados a las vivencias que el consultante tenga en presente.

Es sorprendente el nivel de precisión que se puede llegar a conseguir, en mi caso, analizando mi propio árbol, extraje secretos familiares que han tardado años en desvelarse. Con mis consultantes he tenido experiencias similares.

Cuando uno empieza a estudiar conscientemente su árbol, las mentiras comienzan a agitarse, ya que se esta poniendo en jaque la estructura familiar que nos han hecho creer como lo auténtico.

“La mentira se extiende a nivel familiar,social y acaba calando en nuestro inconsciente, provocando unos estados emocionales relaciones con el sufrimiento, la pena, la lástima, la culpabilidad, cuando nos comportamos de forma diferente a lo que se nos ha impuesto que tenemos que ser”

Los contratos de clan familiar se basan en órdenes y en prohibiciones, de esta forma, se impone al descendiente que se comporte de la forma en que se le haya estipulado que tiene que hacerlo, no aceptando que sea una persona diferente de la que se le exige que sea, se le pone una máscara, y a través de esa máscara, la persona, hace un papel, alimentando así, una gran mentira generacional, entre miembros que no se conocen, sino que interpretan otro papel adjudicado.

Luego en la sociedad, se extiende la mentira a un campo mayor, donde la gente se expresa, se comunica, vive, según unos ritmos impuestos de cómo es la vida, sin ofrecer resistencia, manteniendo una máscara social para encajar.

Voy a citarte algunas mentiras que quizás no te habías cuestionado:

– El año en el que vivimos: Existen muchos calendarios, los más conocidos son el católico, judio, musulman, chino y budista. Cada cual con sus propias cronologías basadas tanto en las mediciones de los fenómenos astronomicos como también por sus religiones. Por lo que, el año en el que vivimos es imaginario.

– Se ha perdido la esencia de las tradiciones: La gente en general celebra las cosas por pura inercia, porque se ha aceptado socialmente que así se tiene que hacer, primando por encima de todo el hacer lo mismo que el resto, sin saber la raíz de aquello que celebran, que muchas veces, tiene unos orígenes bastante difusos.

– La semanas tienen 7 días, por establecimiento de los babilonios, griegos y romanos.

“Nuestros primeros calendarios estaban vinculados a los fenómenos astronómicos, como la Luna Nueva, de manera que el número de días en cada calendario variaba. Si se regían por la Luna, por ejemplo, los ciclos duraban 29 o 30 días, y así”, comenta Bellos.

“En el primer milenio a.C. los judíos introdujeron un nuevo sistema: decretaron que el Sabbat sería cada séptimo día ad infinitum, independientemente de las posiciones de los planetas”.

A diferencia de otras culturas, en hebreo los días de la semana no tienen nombres de dioses, festivales, elementos o planetas, sino números, con la excepción del sábado, Yom Shabbat (יום שבת) o día Sabbat.

De esa manera, explica, nos emanciparon de las leyes de la naturaleza, poniendo la regularidad numérica en el centro de la práctica religiosa y la organización social.

La semana de 7 días se convirtió en la tradición calendárica ininterrumpida más antigua de la historia“.

¿Y qué es la sociedad?

Los simulacros de tercer orden se imponen: el sistema, según Baudrillard, comienza a girar sobre sí. Todo es puesto en órbita. Los simulacros se adelantan a los hechos: los medios crean el acontecimiento. Así, lo real no es ya sólo objeto de representación, ahora también es objeto de reproducción indefinida, infinita. La realidad se disipa, se volatiliza por exceso. La pérdida de referencia es paralela a la desmaterialización progresiva de lo social. Todo parece indicar que el éxtasis de la comunicación conduce a la desaparición de lo real.

Jean Paul Baudrillard. Filósofo

Es vital para nuestra existencia conectar con nuestra verdadera naturaleza, volver a los entornos naturales, conectar con la fuerza de la vida misma. Aprender a desprendernos de los programas familiares y sociales, y permitirnos ser quienes somos. En un mundo que cada vez se devora más por sus propias mentiras, conectar con nuestra esencia, es el único camino posible para poder cambiar esta situación.

Vivir en la mentira nos está matando, ya que funcionamos de forma contraria a nuestra naturaleza verdadera, la verdad se tiene que abrir paso, no tenemos tiempo ya, o vivimos de forma coherente, o nos extinguiremos.

 

Lifecoach experto en desarrollo emocional. Convierto tus dificultades en trampolines.
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