Esta sociedad con sus condicionantes proyectados en las películas del cine, las series de televisión, y la literatura fast food, plagada de best sellers que llenan la mente de basura infecta han creado una distorsión muy grande sobre la personalidad Alfa en hombres y mujeres.

La persona Alfa, desde la distorsión del sistema, nos la pintan, en los hombres, como un tipo seductor, fornido, vestido elegantemente, conduciendo lujosos coches, adinerado, con temperamento, dominante, agresivo, carismático. En las mujeres, nos la pintan, como mujeres espectaculares, con buen físico, buena vestimenta, adineradas, con posiciones altas en empresas, dominantes, agresivas.

Perfiles superficiales

En ambos perfiles, tanto de hombres como de mujeres, también nos muestran que son personas altamente inteligentes, distantes y misteriosas. Lamentablemente, existen muchas personas con tendencias psicópatas, narcisistas, y graves trastornos de la personalidad, que encajan perfectamente en las descripciones ficticias de lo que es un macho y una hembra Alfa.

Muchas personas han caido rendidas a los pies de este tipo de gente, debido a la romantización de estos personajes por las influencias del mundo de la ficción audiovisual y literaria.

También, los psicópatas y narcisistas, con tendencia a la exhibición, se han aprovechado de esto, buscando llamar la atención a través de todos estos clichés establecidos de lo que son los Alfas.

Detrás de toda esa parafernalia superficial, se esconden personas con muchas inseguridades que tratan de cubrir a través de la imagen, las posesiones y actitudes egocéntricas e invasivas.

“También, los psicópatas y narcisistas, con tendencia a la exhibición, se han aprovechado de esto, buscando llamar la atención a través de todos estos clichés establecidos de lo que son los Alfas”

Buscando siempre tener la razón, imponiendo su forma de ser y siendo inflexibles con los demás, mandando a todo el mundo y pataleando como niños pequeños si no se cumple lo que ellos quieren, haciéndote sentir mal si no les obedeces.

Cuando una persona vive con una fuerte desvalorización, falta de autoestima, puede sentir atracción por este tipo de personalidades, en primer lugar, los ven como idolos, modelos a seguir, se dejan llevar totalmente por las decisiones de esta gente, y buscan complacerles en todo, hasta el punto que su propia personalidad se diluye.

Las personas falsamente Alfas, buscan manipular, dominar, y en la medida en que se convive con ellos, sus máscaras caen rápidamente, es por esto que muchas veces, los falsos Alfas, buscan estar lo más distantes posibles en las relaciones afectivas, o mantienen romances muy breves, porqué en el fondo, su niño interior profundamente herido, tiene miedo de mostrar vulnerabilidad o que los dañen.

Algunos que dicen que te quieren, justamente solo “te quieren” para utilizarte, bien para sentirse superiores a ti, o sentirse útiles intentando que los necesites, anulándote.

Eso nos lleva a rebajar nuestro umbral de valores y criterios, hasta el punto que, comenzamos a vivir una vida por debajo de nuestras verdaderas posibilidades.

“En el fondo, su niño interior profundamente herido, tiene miedo de mostrar vulnerabilidad o que los dañen”

¿Cómo es la verdadera persona Alfa?

La persona Alfa es una persona que vive en coherencia, con lo que piensa, lo que siente, lo que hace, lo que crea. Desde esa coherencia actúa con un propósito firme e inspira a las personas con un liderazgo basado en hechos. Esa personalidad auténtica, no tiene por qué estar asociada a posesiones materiales, coches lujosos, y actitudes grandilocuentes .La persona Alfa, vive siendo fiel a sí misma, sabe autogestionarse y sabe mostrar a los demás como conseguir sus propósitos desde su propia acción.

“La persona Alfa, vive siendo fiel a sí misma, sabe autogestionarse y sabe mostrar a los demás como conseguir sus propósitos desde su propia acción”

¿Podemos convertirnos en personas Alfa auténticas?

Sí. Únicamente cuando se ha transitado por el verdadero camino de la transformación, este es, experimentarse en la vida, pasar dolor, alegría, sufrimiento, caer, levantarse, caer otra vez, levantarse otra vez, perder, ganar, ser conscientes de los patrones que se repiten, cambiarlos, ser conscientes de nuestros demonios y nuestros ángeles, equilibrarlos, ser conscientes de nuestra luz y oscuridad, equilibrarlas, abrazar nuestros defectos y talentos…

Cuando hemos reconocido todo eso en nosotros, nuestra propia esencia, somos capaces de trabajarnos a un nivel transpersonal y a través de nuestra propia sanación, podemos sanar a los demás, desde las herramientas que conocemos en nuestra propia piel y también, desde lo que se proyecta en los demás, porqué al final, cuando las máscaras caen, todos somos uno, experimentándose en una ilusión de separación.

Cuando vivimos en coherencia, conectamos con la fuente, y la fuente nos hace, se expresa a través de nosotros, empleando el lenguaje que nuestro organismo ha desarrollado en todos los centros, mente, emoción, cuerpo, sexo, cuanto más desarrollemos nuestros centros, más podremos expresar la fuente.

No hay diferencia entre la poesía y la naturaleza del universo. Todo se mueve en patrones armónicos, si echaís un vistazo a vuestra vida, vereís como en cada ciclo que cerraís se producen rimas.

¿Quieres evolucionar? Hazte estas preguntas:

  • ¿Hacia dónde voy?¿Me gusta hacia dónde voy?¿Estoy preparado?
  • Si no te aporta. ¿Para qué lo conservas?
  • Si no te inspira. ¿Por qué te relacionas?
  • Si no te lleva hacia lo que quieres. ¿Por qué sigues ahí?
  • Si te perjudica tu salud. ¿Por qué lo consumes?
  • Si devora tu tiempo. ¿Por qué lo inviertes en eso?

Inevitablemente, cada decisión que tomamos, nos conduce hacia un nuevo círculo, muchas veces serán vivencias desagradables que nos harán descubrir lo mejor de nosotros, si sabemos confrontarlas, por eso, mejor elegir conscientemente, mejor vivir que hacer parecer que vivimos. Una vida con sentido, una vida, plena.

Una vida guiada por el corazón. Saber hacia dónde vamos, no implica conocer el camino, pero sí confíar en la brújula interior.

“Mejor elegir conscientemente, mejor vivir que hacer parecer que vivimos. Una vida con sentido, una vida, plena”

Seamos Alfas conscientes

Por más terapias que existan, el camino para el desarrollo de la conciencia y la sanación es uno exclusivamente.

Desprenderse de las máscaras, de lo que no somos:

  • Creencias inconscientes adquiridas por familia y sociedad.
  • Hábitos mentales, emocionales, físicos, sexuales.

Y para llegar a ser lo que somos, por consiguiente, eso comportará hacer los cambios necesarios en todo, lo cual implica soltar relaciones, entornos, adicciones, hábitos dañinos, soltar todo aquello que alimente heridas.

En resumen, amarnos, elevar nuestros valores y criterios.

Constituir una relación sincera y coherente con nosotros mismos y vivir sin someternos ni imponer.

Liberarnos de etiquetas, de definiciones, nombres, edades, nacionalidades, territorios.

Vivir desde la esencia creadora, en equilibrio con lo masculino y lo femenino y realizarnos desde el placer de pensar, sentir, la relación física y material y la sexual creativa.

Y desde esa coherencia, servir al mundo. Esos son los verdaderos Alfas, nada para nosotros, que no sea para el mundo.

Te recuerdo que puedes aprender a desprogramar tus patrones inconscientes familiares y dirigir tu vida hacia tu plenitud con mi curso Origen:

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