¿Conoces tus límites? Quizás nunca te has planteado cuales son tus límites. Nuestro organismo está compuesto de varios centros de gestión que podemos dividir en centro mental, centro emocional, centro físico material y centro sexual creativo.

La edad que viene determinada por las vueltas que da el planeta alrededor del sol, no tiene demasiado sentido para concretar la evolución de quienes somos, tampoco nuestra madurez, ya que cada centro que nos compone, tiene su propia edad.

“Cada centro que nos compone, tiene su propia edad”

Para empezar, podrías hacerte estas preguntas que estimulen tu creatividad y percepción sobre ti. Formularse preguntas sobre ti y lo que te compone hace que tu nivel de conciencia se enfoque.

¿Qué nivel evolutivo tiene mi mente? ¿Es una mente infantil, una mente adulta, está enfocada en los resultados, en los problemas, tiene ruído, está en paz?

¿Qué nivel evolutivo tiene mi emoción? ¿Es una emoción necesitada de apego, egoísta o amable?¿Sensible o susceptible?¿Sumisa,impositiva o recíproca?

¿Qué nivel evolutivo tiene mi físico? ¿Es un físico en forma, tónico o débil? ¿Qué relación tengo con lo material?¿Tengo espacio para mí?¿Cómo me siento con el entorno en el que vivo? ¿Cómo está mi piel? ¿Mi cabello? ¿Cómo siento mis músculos?¿Siento mi cuerpo relajado o tengo partes en tensión?¿Qué partes están tensas y cuando?

¿Qué nivel evolutivo tiene mi sexo? ¿Es un sexo satisfecho, se acepta?¿ Es un sexo con prohibiciones?¿Me niego algo sexualmente?¿Me realizo sexualmente?¿Sé masturbarme amándome en plenitud?¿Busco mi placer o el placer de la otra persona?¿Disfruto creando?¿Me reprimo crear?¿Amo mi condición o la rechazo?

Escucha bien las respuestas que te des, no huyas, porqué detrás de las respuestas, encontrarás contratos de clan familiar, experiencias que te han marcado, creencias limitantes, condicionantes.

“Detrás de las respuestas, encontrarás contratos de clan familiar”

Los centros cuando están bien comunicados entre sí, nos dan salud, ya que todos sirven a nuestro ser esencial, a nuestra voluntad consciente, vivimos de una forma coherente.

Cuando los centros no están bien comunicados, se produce enfermedad, bloqueos emocionales, inseguridad, depresión, falta de autoestima, problemas con el espacio, con el dinero, con la piel, problemas sexuales, creativos.

Los centros que no han sido escuchados o desatendidos, crean egos, los egos impiden que los centros puedan desarrollarse de forma normal, de esta forma en la sociedad se pueden observar a adultos, que pueden estar muy formados físicamente, pero con graves carencias a nivel intelectual, emocional. Personas muy sexuales e inteligentes, pero incapaces de abrirse emocionalmente.

Lo que ocurre aquí es que las experiencias y creencias que estos individuos han experimentado en su pasado, han acabado generando egos que han bloqueado el funcionamiento normal de los centros y han transferido a otro centro comportamientos del centro que tienen bloqueado.

Te pongo ejemplos:

Una persona que ha vivido en una familia muy poco afectiva, pero que ha dado mucho valor a lo intelectual, a la cultura y también, han manifestado una obsesión con lo superficial, lo material, el físico, provocará unos bloqueos en la persona a nivel emocional, entonces, como en esta estructura familiar se ha normalizado que la atención te la dan a través de lo intelectual, el físico y lo material, la persona desarrollará relaciones basadas en esto, puede ser alguien que compre mucho y regale mucho para demostrar su afecto, también que busque a través del sexo físico el amor, y tendrá serias dificultades en abrirse emocionalmente.

Esta persona, tiene que trabajar sus limites emocionales, desarrollarse y abrirse para no quedarse en un ser infantil emocionalmente que demanda ser querido y aceptado por la información que tiene en la cabeza y lo que pueda acumular materialmente. También tiene que conectar su sexualidad con la emoción, para no usar a las personas como masturbación entre cuerpos.

Otro caso:

Una persona que ha vivido con unos padres con un nivel de autoestima muy bajo y que se han sentido atacados cada vez que su hij@ ha mostrado más conocimiento en algún aspecto que ellos no dominan, provocará que la persona se bloquee a varios niveles, intelectual, emocional, físico material, sexual, ya que su contrato de clan es que tiene prohibido superar a sus padres. Esto supondrá un malestar interno cada vez que haga algo que no hayan hecho sus familiares.

Esta persona tiene que trabajar todos sus límites, aprender a desobedecer los contratos de prohibición familiar y desarrollarse en lo que le gusta sin sentirse culpable, desprenderse del miedo al rechazo de sus padres y lanzarse a conocerse realmente.

“Los centros, cuanto más los desarrollemos, más conciencia ganaremos”

La sociedad también nos establece unos límites desde que entramos en la escuela. Nos ponen límites mentales, nos imponen qué tenemos que leer, cómo tenemos que pensar, hacen que nos valoremos por puntuaciones, no por lo que somos. Bloquean nuestro físico, poniéndonos en pupitres, anulando las pulsiones naturales del cuerpo de moverse y explorar que tenemos de niños. Bloquean nuestra sexualidad y creatividad, estableciendo patrones de cómo tenemos que relacionarnos sexualmente, qué roles tenemos que desempeñar si somos hombre o mujer y no nos permiten innovar, se nos fuerza a repetir lo que otros dicen que hagamos.

“La mayor riqueza que podemos atesorar es disponer del mayor tiempo posible para el desarrollo de nuestros centros. El sistema está configurado de manera que tengamos el menos tiempo posible para desarrollar nuestros centros”

Una colectividad desarrollada y coherente con sus objetivos es peligrosa para el status quo del sistema, ya que no darían valor a la ilusión que se fomenta de forma repetitiva cada día, sino que a través de sus capacidades, buscarían otras formas de mejorar la sociedad a un nivel recíproco con la naturaleza y con la evolución del ser humano. Se terminaría la vida enfocada al consumo, a la explotación, al dinero como simbolo de poder, y daría lugar a una vida enfocada en la cooperación, la creación, el estímulo del desarrollo y la armonía con la naturaleza.

Simplemente, hay que empezar a liberar nuestros límites, tomando conciencia y actuando en consecuencia.

El miedo aparecerá, cada vez que se encuentre un límite que derribar, y hay que tomar ese miedo, respirar hondo y avanzar.

Te puedo hablar de mí, como expando mis límites:

– La mente desde bien pequeño la empecé a trabajar con la imaginación y la lectura. Por un lado creando muchas cosas con plastilina, arcilla, dibujando, jugando, leyendo de todo, sobretodo, libros complejos, siempre me atrajo aquello que no podía entender, la filosofía, el hermetismo, y libros sagrados fueron santo de mi devoción durante unos años. Después, empecé a trabajar la mente desarrollando mi propia lógica, pensando sobre la forma en que manifiesta todo,cuestionando todo, no aferrarme a ningun pensamiento e ideologia, me liberé de nacionalidades, edades, etiquetas, la meditación también me ayuda a despejar el ruído mental y enfocarme en el presente, medito a través de la respiración, o centrándome en lo que hago, ya sea fregar los platos, hacer artes marciales, o cagar, sea lo que sea, siempre aquí. La escritura constante también me ha permitido proyectar mis pensamientos al momento sin juzgar lo que hago, disfrutando. Con la actuación, el trabajo textual, me desarrolló mucho la memoria, y aprendí a emplear la mente y la memorización con las rutinas de Ramón Campayo, sus cursos de memoria rápida me han permitido aprender a leer a mayor velocidad y estructurar de una forma muy visual los textos, asociándolos a impulsos emocionales e imágenes fuertes que se imprimen en mi mente.

– La emoción la trabajé intensamente con la actuación, el cine. El aprendizaje del Arte Dramático me permitió aprender a desvincularme del sufrimiento de recuerdos pasados, aceptar el dolor y emplearlo creativamente para expresarme, también me hizo ver que podía convertirme en cualquier persona, comprender los mecanismos naturales y no juzgarme actuando, soltar la moral y el concepto de bien y mal y transformarme en quien tuviera que interpretar y disfrutarlo. Aprendí a recibir y a dar, a estar receptivo a la otra persona y tomar, también a agradecer y entregar. Conectar emocionalmente con los demás y con el público.
Estudié actuación en la escuela Nancy Tunyon de Barcelona, también la técnica Meisner en la New York Academy de Nueva York.

– El físico, lo estoy trabajando desde los 14 años, practicando toda clase de disciplinas marciales, Muay Thai, Kung Fu, Wing Chun, Jeet Kune Do, Ninjutsu, Boxeo, Pencak Silat, también soy un gran aficionado al running por montañas complicadas, senderismo, escalada, natación. También ejercito mi elasticidad con ejercicios de contracción isométrica y Yoga. Todo este bagaje me llevó hace unos años a crear mi propio sistema marcial de entrenamiento, llamado Bamboo Khuyay. Por la parte material, he trabajado el desapego material, viviendo actualmente con un par de maletas, un portatil y un teléfono móvil, mi interés en la actualidad es ser libre y viajar. Tiempo atrás, he compartido pisos con multitud de personas de diferentes nacionalidades y culturas, creando en mí una capacidad eclética y de convivencia elevada, también de saber vivir en toda clase de espacios a gusto. A nivel de alimentación, como mucho vegetal, fruta, la única carne que consumo es pescado, bebo cerveza de vez en cuando, no consumo dulces, ni fumo, bebo agua, tomo magnesio, ashvaganda, para reponer mi cuerpo del intenso entrenamiento al que lo someto.

El sexo, lo empecé a explorar a través de la masturbación en la adolescencia, trabajando mi imaginación y dando rienda suelta a mis fantasías, a través de mis exparejas, fuí tomando conciencia de patrones de comportamiento del inconsciente familiar, trabajé la opertura sexual unida a la emoción, la sutilidad, la sensibilidad, conectar a todos los niveles con la pareja, usar la energía sexual más allá del orgasmo. Creativamente siempre he estado muy suelto, desde mi niñez, he creado de todo, historias, cómics, programas de radio, dibujos, figuras de arcilla, actualmente, escribo guiones, libros, creo métodos, artes marciales, películas, actúo, entreno, construyo, me permito expresarme en base a lo que me nazca expresar, juego mucho en todo lo que hago desde siempre, conectando con mi niño interior y haciendo que crezca conmigo y que me ayude a avanzar.

“No permitas que la sociedad, que tus familiares, o amistades, o parejas, te limiten”

No te tienes que sentir mal por ser quien eres, si alguna persona se siente mal porque tu seas quien eres, es problema de esa persona y de su autoestima, es su responsabilidad trabajar su amor propio.

Quien busque que tú te anules para no destacar, no es una persona que te ame, el amor es nada que agregar, nada que quitar. Despréndete de quien trate de apagar tu luz natural.

Sé que esta sociedad promueve la mediocridad, porque la gente con talento y consciente, como te he dicho anteriormente, es un peligro. Pero es justamente lo que este mundo necesita, la sociedad tiene que caerse a pedazos, y un colectivo de personas coherentes, creativas, conectadas consigo mismas, debemos construír un mundo mejor. –

Al menos, en mi caso, desde Hay que Avanzar, es lo que hago, ayudar a las personas a tomar conciencia de su potencial, escondido mayormente por estos bloqueos, producto de las prohibiciones, los miedos y las órdenes familiares.

También como persona, como artista, siempre trato de enviar un mensaje de transformación al mundo. Pero no siempre fuí así, al menos, conscientemente.

Tuve que trabajar mucho mis egos, mis centros, para llegar a este punto de coherencia conmigo mismo y mi vida. Cada persona tiene su ritmo, lo importante no es hacer las cosas con velocidad, lo importante, es hacer las cosas, no estancarse.

“El agua que se estanca se pudre, enferma, el agua que fluye, se renueva constantemente”

Permítete ser alguien diferente cada día, sorpréndete, no vayas siempre por el mismo camino, por el mismo sendero, relaciónate de forma diferente con las personas, aprende a ser consciente de cuando hablas con tu mente, con tu emoción, con tu cuerpo, con tu sexo. Desarrolla tu creatividad, juega con las situaciones, cultiva tu imaginación, haz ejercicio físico, aliméntate bien.

Si tienes adicciones, profundiza en la raíz, si tienes vicios, profundiza en la raíz, no permitas que la televisión, las modas, el consumo, se apoderen de tu mente y la llenen de ruído, sé mejor que todo eso, sé alguien de valor, porque este mundo, puede ser un lugar muy hermoso para todos, si aprendemos a conectar con nuestra riqueza y a servir, facilitando aquello que mejor se nos dé, descubre tu vocación y entregate a ella.

Establece tu lugar, tu espacio, dentro y fuera de ti, no importa si es grande o pequeño, pero tiene que ser tuyo, no seas territorialista, no te definas por edad, por nación, no te aferres a banderas, a ideologías, no te definas por lo que la sociedad quiere que te definas, sé quien eres, sé tú, con tu verdad.

Hay que avanzar.

Lifecoach experto en desarrollo emocional. Convierto tus dificultades en trampolines.
Desata tu potencial, gana seguridad, alcanza tus metas, alcanza tu amor propio.
Si quieres mejorar, estas en tu casa. Hay que Avanzar.