Cómo dejé de ser alcohólico y cómo lo hice. El alcohol es algo que está muy asentado socialmente. En las fiestas, en las reuniones de amigos y familiares. No suele faltar el vino, la cerveza. Y en los fines de semana toda clase de bebidas. Son hábitos normalizados por la sociedad, y que se han incorporado en el inconsciente colectivo, como condiciones para socializar, relacionarse. Lamentablemente, al margen del componente lúdico y divertido que pueda tener el consumo de alcohol en las relaciones, luego está la otra cara de la moneda, es una droga depresora, que si no se controla, puede conducir a hábitos destructivos que terminen con la vida del individuo. Todas las drogas pueden tener un componente sagrado, se pueden usar como un mecanismo alterador de la conciencia para transformarnos, para sanarnos, lamentablemente, en nuestro sistema social, la mayoría de las drogas se emplean inconscientemente, como una forma de evasión de nosotros mismos, un placebo para no confrontar lo que nos duele, de ahí que muchas personas que sean incapaces de gestionarse emocionalmente, que esten viviendo situaciones complicadas, y que hayan normalizado hábitos tóxicos en ambientes familiares, amistades o de pareja, suelan caer en el consumo de las drogas para huír.

En mi caso es lo que me pasó. A lo largo de mi adolescencia y joventud, por norma general, tenía el alcohol bajo control, nunca fuí una persona de beber. Me gustaba mucho la cerveza, el vino, pero salvo excepciones de algún desmadre que otro, siempre la había tenido bajo control. En mi familia, existían casos de personas con problemas graves con el alcohol, siempre fué para mí un buen ejemplo de lo que no tenía que hacer.

Lamentablemente, en los últimos años comencé a tener relaciones de pareja con mujeres muy dadas a la bebida, al tabaco, a perjudicarse, era una prolongación de hábitos instaurados en mi estructura familiar, a mí no me dió por fumar, afortunadamente, pero sí que solía beber mucho. Por ponerte un ejemplo, con una de mis últimas exparejas, podíamos llegar a bebernos en un día, 4 botellas de vino entre los dos y unas 40 latas de cerveza. Este hábito se fué haciendo regular, sobre todo porqué mi expareja tenía conflictos interiores a nivel emocional que no quería gestionar y exponerme, fué una situación muy complicada que terminó por devastarnos a los dos. Cuando corté con ella, la cosa no mejoró, al venirme a vivir a Barcelona, me encontré con un panorama complejo, a la semana de estar instalado en el piso de mis padres, a mi hermano le diagnosticaron una enfermedad rara, por otro lado, mi padre, quería dejar la empresa familiar donde llevaba toda la vida trabajando y había puesto a la venta el piso donde estaban instalados, para mudarse, en cuestión de meses, se iban a ir, la situación en el piso con mis padres era de tensión, y yo por entonces estaba empezando con mi empresa, a mi hermano había que realizarle curas de heridas que tenía, entre mi madre y yo nos turnábamos, mi padre desplazaba a mi hermano cuando tenía visitas al hospital, fué una situación dura, a mí, de toda la presión que llevaba acumulada de todo, se me empezó a caer el pelo de la barba y también de la cabeza. Yo solía irme por las noches a correr a la montaña o donde fuese, para desconectar de todo eso, un día, al volver a casa, mi padre empezó a gritarme, me decía: “No te pienses que vas a hacer tus trapicheos aquí”, a saber qué clase de ficción se había creado en su cabeza, mi padre solía disociarse mentalmente, es decir, se acababa creyendo lo que su imaginación le proyectaba y luego reaccionaba en base a eso con la persona, en vez de vivir en presente. Entre otros tantos desvarios mentales, era una persona complicada para convivir, sobre todo si eres una persona extrovertida y dada a expresar las cosas desde tu sinceridad, que es lo que me pasaba a mí.

En el piso de mis padres no me podía expresar desde mi ser porqué se agitaban, así que la única salida que tenía era la montaña y beber. Coincidió que estando con ellos escribí el guión para una película, estuvimos meses trabajando en el desarrollo de la misma, en una reunión con varios actores, actrices y equipo de rodaje, me pasé con la bebida otra vez y terminé gritando a los cuatro vientos que me gustaba una de las actrices principales y monté todo un espectáculo por lo que me han contado. Fué muy patético.

Cuando mis padres marcharon, me fuí a vivir con una pareja que no toleraba el alcohol en su casa. Eso me llevó a no beber estando con ellos. Pero si salía, alguna lata de cerveza caía. Estuve trabajando en múltiples trabajos para costearme gastos básicos de alquiler y alimentación, ya que no quería sacar dinero de Hay que Avanzar. Muchas veces, cuando me levantaba por la mañana, mi desayuno era una botella de cerveza de camino a donde fuera. Me empecé a acostumbrar a tener un estado de conciencia alterado por la cerveza, y cada vez bebía más, tenía un nivel de autocontrol que me permitía centrar mi comportamiento para que la gente no lo notará, pero iba bien.

Después, conocí a una chica, empezamos a salir, mi tendencia hacia la bebida se empezó a regular un poco con ella, aunque sea bebiendo, pero se centralizó en las comidas y las cenas, después, nos mudamos a vivir juntos y allí la cosa se mantuvo bien, mi problema venía de que arrastraba procesos emocionales de la convivencia familiar y mi expareja que no había podido cicatrizar, y esta chica también tenía sus propias heridas y procesos que sanar. En mi caso, tomé decisiones drásticas, ya que mi padre tuvo unos comportamientos conmigo muy tóxicos e impulsivos, así que decidí cortar relaciones con ellos, eso me llevó a empezar un proceso de regeneración y de recuperación, en el caso de mi expareja, las confrontaciones que tenía que llevar a cabo le generaron pánico y el hecho de verme a mí actuar en coherencia con lo que tenía que confrontar, le disparó comportamientos de boicot conmigo, al margen de todo eso, seguimos adelante, y teniamos previsión de mudarnos a principios de año a un piso más acorde a las comodidades que mi expareja necesitaba para estar bien. En la noche de nochebuena, me dirigía al piso donde estabamos y me encontré que me había abandonado, había dejado un papel diciendo que lo sentía y un par de billetes, yo venía con una bolsa cargada de regalos. Fué absolutamente devastador para mí. Me fuí a cenar a casa de mi mejor amigo y su familia y luego dormí allí. Al día siguiente, recorrí 80 kilómetros sin parar, establecí mi record, mientras mi expareja me escribía por mensajes whattsap para tratar de solventar la situación. Empecé a beber mucho, de forma totalmente descontrolada, ella se quedó con sus padres, la idea era que nos fueramos a vivir juntos al mudarnos al piso nuevo. Cuando yo fuí al piso, me encontré con que nos habiamos estafado, habiamos perdido mucho dinero y yo me encontraba en la calle, cuando le escribí a mi expareja, ella simplemente me dijo que me fuera a casa de mi amigo, esa frase dilapidó la relación totalmente, después, hablé con mi anterior casera y me permitió quedarme en una habitación doble todo un mes hasta que mi situación se regulará. Durante ese periodo de tiempo, empecé mi proceso de desintoxicación, comencé a concentrarme en una alimentación sana, y en dejar la cerveza, el vino, y sucedáneos a un lado, me centré totalmente en mi empresa de crecimiento personal, después me mudé a otro sitio más tranquilo y alejado del centro de la ciudad donde continué con mi proceso de desintoxicación, el desvincularme del alcohol me llevó a dejar la bolleria industrial, los dulces y salados, empecé a alimentarme cada vez de forma más sana y consciente, y eso me llevó a cortar con cualquier tipo de distracción que me desviará de mis propósitos. A día de hoy, cuando no estoy trabajando, mi mayor afición es entrenar en la naturaleza. 

Así que al final, cambié los hábitos porqué ví que si continuaba por ese camino, iba a destruírme, mi salud, el estilo de vida que quería, incluso mi rendimiento en hay que avanzar se podría ver afectado, y también, tenía una responsabilidad con la gente, una responsabilidad de dar un ejemplo, no podía ayudar a nadie a cambiar, si yo no era capaz de transformarme a mí mismo y mostrarlo. Por eso te escribo este post, para que veas que sí, es posible, que yo lo he vivido, que he pasado por situaciones de ansiedad, depresión, alcoholismo, que me he visto casi sin dinero y en la calle, sin practicamente apoyos, y he logrado salir adelante, porqué al final, en la vida tenemos dos opciones, o nos hundimos, o nos levantamos y avanzamos, si tienes las cosas claras, si te amas, si sabes lo que quieres, escogerás la segunda opción siempre, cueste lo que cueste.

Detrás de las adicciones, siempre hay una falta de amor con nosotros mismos, un desprecio, un programa inconsciente arraigado por la familia que nos boicotea, nos distrae de lo importante, realizarnos, expresarnos.

Toma conciencia de tus adicciones, toma conciencia del daño que te estas haciendo y pregúntate:

¿Cómo sería tu vida se empezarás a dejar esas adicciones?¿En quién te podrías convertir?

Yo fué lo que hice, y a día de hoy, sigo sumando y esta vez sí, dando ejemplo para que otras personas confronten lo que tengan que confrontar.

 

(Votos: 1 Promedio: 5)